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Gijón bebe conocimiento con las charlas divulgativas de "Pint of Science": "La ciencia entra mucho mejor con una cerveza fría en la mano"

Cuatro expertos arrancaron este lunes el festival, que se disfruta en bares, exponiendo estudios sobre el ADN, el arte femenino silenciado, la energía solar y las brechas digitales, respectivamente

Los investigadores llenan las cervecerías de Gijón de divulgación con las conferencias de "Pint of Science"

VÍDEO: Oriol López FOTO: Marcos León

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Hay formas de calmar la sed que van más allá de lo físico, por ejemplo las que invitan a los más curiosos a beberse el conocimiento de un solo trago. De acumular conocimiento mientras se degusta una cerveza es de lo que va el festival divulgativo "Pint of Science", que arrancó este lunes sus ya tradicionales jornadas anuales en 110 ciudades de España, entre ellas Gijón, para brindar tres días (lunes, martes y miércoles) en los que los bares se transforman en aulas donde científicos exponen sus tesis entre taburetes y grifos de cerveza.

"La mejor forma de entender el mundo es discutirlo en una barra", decían algunos; para otros, "la ciencia entra mucho mejor con una cerveza fría en la mano". En cualquier caso, en la tarde del lunes, en la céntrica cervecería Morrison, cuatro jóvenes investigadores democratizaron el conocimiento en un ambiente más distendido que el academicismo de las facultades universitarias o las estrictas normas de los laboratorios.

Beatriz Rayón, filósofa gijonesa que terminó su tesis hace seis meses y que analizó la ética tecnológica y la condición de los ciudadanos digitales, fue la primera que se subió al escenario. Habiendo sufrido la brecha digital al vivir en la zona rural y que la fibra no llegase a su hogar, propuso reclamar derechos frente a las injusticias del sistema actual. Rayón sostuvo que entender Internet como un espacio político permite exigir cambios reales. "Vengo a tomarme una pinta y a explicar esto de forma accesible", comentó, no obstante, la investigadora, quien destaca la importancia de que la ciudadanía se involucre para transformar la realidad social. Su charla buscaba concienciar sobre el poder de los gigantes tecnológicos que actualmente acumulan datos y controlan toda nuestra vida privada actual.

En cuanto a Daniel Fernández, científico del Centro Investigador de Nanomateriales y Nanotecnología (CINN), propone fabricar materiales utilizando radiación solar concentrada. Este ingeniero de Navia emplea sistemas ópticos para superar los 2.000 grados centígrados, fundiendo rocas en apenas cinco minutos. Fernández bromeó al comparar el horno solar con un "haz destructor" similar al de la Estrella de la Muerte, aunque su fin sea puramente sostenible. El experto recalcó que la energía solar es viable en Asturias pese al clima, en concreto en el suroccidente de la región. "Es una opción real para producir materiales de forma limpia", aseguró el ponente, quien confía, aunque aún ve lejano, en que estas técnicas de laboratorio alcancen pronto la industria.

Ayla Pérez tiró por otro derrotero en su charla en la cervecería, la Historia del Arte, y rescató del olvido a las creadoras asturianas activas durante el franquismo. La investigadora de Avilés sostuvo que la discriminación de género se vio agravada por la periferia geográfica del Principado sumada a un sistema del régimen cuya visión de la mujer era "estar en casa", la que transmitía a través de la Sección Femenina. Pérez mencionó figuras como la pintora gijonesa Pepa Osorio o la artista multidisciplinar Marixa, que llegó a diseñar vestuario para Marlene Dietrich, señaló Pérez. "Va siendo hora de remediar este silencio no casual", afirmó la historiadora, cuyo objetivo fue que los asistentes conozcan a estas mujeres cuyas obras hoy están dispersas por el mundo.

Por último, Álvaro Fueyo, biólogo en Taxus, explicó cómo la detección de ADN ambiental identifica especies sin molestarlas. Este gijonés monitoriza el río Piles, donde la genética actúa como un "CSI de la naturaleza" para detectar rastros animales. Según el investigador, esta técnica halló por primera vez en Europa a la avispa Vespa Soror, una especie que se suele confundir con la Velutina y que es igual de peligrosa; este hallazgo ocurrió en Siero, por cierto. Fueyo defiende que la ciencia avanza hacia soluciones prácticas menos invasivas con el entorno natural. "Obtenemos mejores resultados con menor esfuerzo y dinero", afirma el experto, quien destaca que cualquier organismo que posea ADN puede ser rastreado mediante el filtrado de muestras de agua.

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