Julio César Fernández, nieto de un capitán republicano que se echó al monte y "dio la vida" por sus ideales en la guerra civil: "La novela sobre su vida no es para reabrir heridas, sino para que la historia no se repita"
El Ateneo Obrero acoge este jueves la presentación del libro "Laudelino Fernández León ‘Ino el Chispu’. Vida y muerte en la Asturias sitiada", obra fruto un trabajo arduo trabajo documental y literario que relata las vicisitudes de este mierense, muerto en 1939 junto a 18 compañeros de armas en combate contra el bando sublevado
Julio César Fernández, nieto de "Ino el Chispu", con un ejemplar del libro en el parque de la Fábrica de Gas. / Ángel González
Julio César Fernández es una persona que ha dedicado gran parte de su vida a bucear en archivos para completar el rompecabezas de su identidad familiar. Nieto del capitán Laudelino Fernández León, conocido como "Ino el Chispu", quien antes de ostentar el rango fue minero de Mieres y revolucionario del octubre del 34; un hombre que prefirió echarse al monte a rendirse al bando sublevado durante la guerra civil para seguir combatiéndolo y terminar "dando la vida" por sus ideales en 1939, año desde la que sus restos yacen en la fosa común de Vegadotos, en su localidad natal, junto a sus 18 compañeros de armas. Tras pesquisas en Salamanca y en la cuenca, Fernández logró reunir documentos clave de su antepasado -que tenía "gran genio" y era "muy avispado", de ahí su apodo- que van desde nóminas hasta listados de batallones, como prueba de la historia, que se ha plasmado de forma novelada en el libro "Laudelino Fernández León ‘Ino el Chispu’. Vida y muerte en la Asturias sitiada", escrito por el catedrático de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla Ángel Francisco Sánchez Escobar. El Ateneo Obrero de Gijón acoge un encuentro este jueves, a las siete de la tarde, sobre un tomo que "no busca reabrir heridas", sino narrar los sucesos de un pasado patrio y que "no se repitan más".
¿Quién fue su abuelo y qué papel jugó en la Asturias sitiada?
Mi abuelo fue un capitán republicano de la Guerra Civil Española. Empezó con la Revolución de Octubre del 34, era de la zona de Mieres, de la cuenca minera. Por tal motivo fue condenado a prisión y después fue amnistiado cuando ganó el Frente Popular. Tras el golpe de Estado del 36 y lo mandan a la academia de oficiales, asciende a capitán y combate en el ejército del Norte. Él estaba en el frente de Somiedo cuando cayó Asturias, en 1937. A partir de la caída, lógicamente, se ve que estaba condenado a muerte. Pasa 16 meses combatiendo en el monte hasta que lo matan en febrero del 39 en el Pico Polio de Mieres. A él y a 18 más.
¿Cómo ha sido el proceso de reconstrucción de su vida?
Llevo toda la vida investigando, como quien dice, escuchando de él en casa; aunque me gustaría haberlo hecho desde más joven para hablar con más gente que lo hubiera conocido. Cuando se aprobó la Ley de Memoria Democrática, se empezaron un poco a abrir los archivos y es cuando empecé yo con esa búsqueda documentos oficiales y conseguí mucho en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. Recogí 25 folios, tengo hasta nóminas de capitán de él. También en el Ayuntamiento de Mieres me dejaban buscar por los archivos y encontré documentos, listados de los batallones donde participó, el 272 y el 274 del ejército del Norte, entre otros datos.
¿Qué recuerdos conserva su familia de aquellos años?
La novela se basa en la documentación histórica y en los relatos familiares, la memoria heredada. Mi abuela, por ser su mujer, los 16 meses que estuvo en el monte fugado pasaba por lo mismo todas las semanas: los del bando nacional iban a buscarla y le daban cera por todos los lados, para que hablase. Ella no sabía realmente donde estaba, pero el objetivo no era ese, era que llegase a oídos de él para quebrar su voluntad. A ella no le gustaba hablar de aquello y esas cosas no se olvidan. Mi padre, igual; cuando murió mi abuelo tenía 16 meses y cuando era un chaval era "el hijo del rojo". Hasta los 27 años no le dieron licencia de caza por ser hijo de quien era.
¿Cómo surge la colaboración con el autor del libro?
Ángel me localizó por las redes sociales, me escribió diciendome que la historia de mi abuelo le parecía intersante y le gustaría escribrila y empezamos a hablar. Ten en cuenta que él es sevillano y no conoce la cuenca minera y empezamos una relación de todos los días estar tres o cuatro horas al teléfono. Él me iba mandando los capítulos y yo revisaba cosas. Lo cierto es que todavía no nos conocemos en persona.
¿Qué mensaje espera que deje esta obra en el lector?
Esta novela no nació para reabrir heridas, no hay odio en ella. Cuenta una historia que pasó. Me gustaría que la gente sepa que hubo otra gente en el otro lado de la historia durante muchas décadas. Que la gente sepa lo que pasó y que no se vuelva a repetir más.