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Espacios amables y accesibles, más zonas de juego e instalaciones deportivas o una discoteca adaptada a la edad: los niños de Gijón ponen sus deberes

"Valoramos mucho que se nos escuche", afirman los representantes del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia, que clama por la inclusión y abogan por no dejar atrás a las personas con discapacidad o movilidad reducida

Un momento del Pleno, con Carmen Moriyón en el centro, flanqueada por Guzmán Pendás, a la izquierda, y Emma Ceán, a la derecha, la "alcaldesa" infantil.

Un momento del Pleno, con Carmen Moriyón en el centro, flanqueada por Guzmán Pendás, a la izquierda, y Emma Ceán, a la derecha, la "alcaldesa" infantil. / Marcos León

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En ocasiones quienes ponen los deberes son los escolares y eso ocurrió este jueves en un Pleno especial, el protagonizado por el Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia. Sus integrantes expusieron las conclusiones sobre el tema de trabajo abordado durante este curso, llamado "Buen trato: el camino hacia la inclusión", y pusieron en liza varias reivindicaciones. Crear espacios amables y accesibles, eliminar barreras arquitectónicas, más lugares de juego o combatir el sinhogarismo fueron algunas de ellas. "Valoramos mucho que se nos escuche y que nuestras ideas y propuestas sean tenidas en cuenta", afirmaron los alumnos.

La que no perdió detalle de las peticiones de los niños fue la Alcaldesa, Carmen Moriyón, a la que acompañó Guzmán Pendás, concejal de Servicios Sociales, Vivienda y Cooperación. No obstante, quien ejerció de regidora de excepción fue Emma Ceán, del colegio Río Piles. Alrededor de medio centenar de estudiantes participaron, divididos en dos turnos, en el Pleno. Eran representantes de los cuatro Consejos de Zona (Centro, Sur, Este y Oeste). "Nos hemos concentrado en reflexionar sobre la discapacidad, la accesibilidad y hemos procurado generar propuestas que respondan a las necesidades que hemos detectado", explicó Ceán.

Los críos detallaron el funcionamiento de sus consejos y abogaron por celebrar alguna sesión al aire libre para darle visibilidad de su trabajo. Poco a poco entraron en faena. En primera instancia pidieron que el III Plan de Infancia y Adolescencia tenga una versión de lectura fácil. Y, sobre todo, reclamaron espacios pensados también para personas con discapacidad. "En todos los lugares hay oportunidad de mejorar", aseveró Candela Ruiz, del centro de día integral y comunitario "Llugarín" de Cáritas. Diego Álvarez, del Severo Ochoa, dejó una retahíla de reivindicaciones. A saber, aceras más anchas, un campo de fútbol de uso público, parques con techo, zonas debidamente iluminadas "para no tener miedo cuando anochece temprano", más instalaciones deportivas o una discoteca de menores "adaptada a nuestra edad". Con música y libre de alcohol, por supuesto.

Rehabilitar el Soccer World, contenedores adaptados para personas con movilidad reducida, la celebración de la "Semana del deporte inclusivo", utilizar las pistas de los centros educativos fuera del horario escolar, salas de ocio en los centros municipales integrados o sesiones de cine adaptadas para personas con discapacidad auditiva también figuraron entre las peticiones de los escolares. "Cuando se inicia un proyecto para la creación de un parque o la reparación de uno que ya existe, es importante que tengáis en cuenta la perspectiva de las infancias", manifestó el joven Alexis Valladares.

Por la izquierda, María Teresa Álvarez, Guzmán Pendás, Carmen Moriyón y Emma Ceán.

Por la izquierda, María Teresa Álvarez, Guzmán Pendás, Carmen Moriyón y Emma Ceán. / Marcos León

Carmen Moriyón destacó los "duros meses de trabajo en equipo" de los representantes del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia. Estos, por otro lado, aspiran a la creación de una suerte de guía que aporte claves sobre opciones de snacks saludables en máquinas de venta disponibles 24 horas. Y, sobre la salud mental, reflexionaron sobre la importancia de contar con un coordinador de bienestar en su colegio o instituto. "El Consejo tiene una misión clara: hacer que nuestras ideas convivan con las de las personas adultas y sean tenidas en cuenta a la hora de tomar decisiones", declaró Julia Dosuna, del Antonio Machado.

En el Pleno, además, se habló del "Parque por los Derechos de la Infancia" que propone el colegio Montevil, que acumula ya más de 4.000 firmas de apoyo al proyecto. "Buscamos desarrollar la participación ciudadana infantil-juvenil y fomentar el juego libre", aseveró la alumna Mariana Caso. En el turno de ruegos y preguntas, Liam Rodríguez pidió la ejecución de una obra para facilitar el día a día de un alumno con acondroplasia en el colegio Río Piles e Iyán López, del López y Vicuña, clamó para que se respeten los baños o las plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida. "No son un privilegio; son un derecho", subrayó.

Sara González, de La Corolla, puso sobre la palestra la posibilidad de tejer una red de colegios de donantes de sangre en Gijón en aras de "atajar un problema real". "Donar sangre es uno de los actos de mayor solidaridad que pueden existir", ratificó Carmen Moriyón, que despidió el encuentro con un diáfano mensaje. "El Ayuntamiento es la casa de todos y también la vuestra", proclamó a unos estudiantes que abandonaron el salón de plenos tras dejar una ristra de deberes al gobierno local.

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