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Despiden al "misionero inquieto", José Manuel García, en un emotivo funeral en La Asunción: "Su vida estuvo adornada desde la amabilidad"

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes ofició la ceremonia en compañía de una nutrida representación de la diócesis

Funeral por el sacerdote José Manuel García oficiado por el arzobispo, Jesus Sanz Montes.

Funeral por el sacerdote José Manuel García oficiado por el arzobispo, Jesus Sanz Montes. / Marcos León

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En la parroquia de La Asunción, donde José Manuel García fue el primer sacerdote en hacerse cargo de ella (en aquel momento recibía el nombre de San Francisco Javier), compañeros de diócesis, familia y amigos celebraron el funeral de un "cura campechano" y con una vocación de misionero pocas veces vista. A las 16.00 horas se celebró la Misa por su santo descanso que ofició el arzobispo Jesús Sanz Montes, encargado también de entregarle la Comunión y la Unción de Enfermos hace tres días.

"Estamos realizando una obra de misericordia al dar sepultura a un hermano nuestro", comenzó mencionando el arzobispo antes de que algunos de los sacerdotes allí presentes "vistieran" el féretro con las prendas del sacerdote. Un gesto cristiano en el que se simboliza "la última misa en la tierra", como explicó Sanz Montes, antes de encender un cirio por la memoria del fallecido y escuchar el Evangelio del apóstol Mateo escogido para la ocasión.

Durante la homilía, el arzobispo recordó que estaban "despidiendo con todo el afecto y gratitud a un hermano". Con José Manuel García compartió los últimos años de su vida cuando este vivía en la casa sacerdotal. "Si vida estuvo adornada desde la amabilidad y simpatía que siempre tuvo, bondad en su vida humana y sacerdotal. Bondad natural que él tenía y que se fue transformando en ternura a raíz de la enfermedad", asumió.

También repasó algunos capítulos de su vida, señalando los lugares donde se formó, el Instituto León XIII de Madrid y el Instituto Católico de París, y resaltando las etapas de misionero. "Era un hombre inquieto, con inquietud misionera que le fue dilatando la mirada en los horizontes y el saber", alabó Sanz Montes que no se quiso olvidar de Burundi y Ecuador, "donde todavía mantienen un grato recuerdo de su presencia", aseguró.

La última etapa en Gijón de José Manuel García fue en la parroquia de San Nicolás, en El Coto, "de la mano de nuestro querido Fernando Fueyo", recordó el arzobispo, que cerró su sermón alegrándose por los once seminaristas que esta semana serán ordenados en Oviedo. "Al igual que estos once hermanos, a José Manuel le hemos vuelto a revestir para esta última Misa recordando con agradecimiento su dilatada vida sacerdotal", cerró el arzobispo.

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