Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista | José Ignacio Lapido Compositor y guitarrista de "091", tocan este sábado en Gijón

José Ignacio Lapido, guitarrista y compositor de "091", tocan este sábado en el teatro Albéniz de Gijón: "Lo que nos mueve es el presente; tenemos un pasado pero de lo que se trata es de seguir vivos"

"En mi caso componer no es un arrebato místico, que te llega una canción, sino todos los días con el piano, la guitarra, hasta que vas hilando, hacer una canción es hilar acordes, melodías y palabras hasta que te sale la combinación"

José Ignacio Lapido, primero por la izquierda, con los "091".

José Ignacio Lapido, primero por la izquierda, con los "091". / Gustaff Choos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Chus Neira

Chus Neira

El guitarrista y compositor granadino José Ignacio Lapido presenta este sábado con "091" Espejismo Nº9, su último trabajo. El grupo, con José Antonio García, Tacho González y Jacinto Ríos, actuará en la Sala Albéniz de Gijón a las 21.00 horas en un concierto que promete ser un reencuentro con un público al que llevan demasiado tiempo sin visitar.

Las críticas han sido buenas y la acogida también. ¿Cómo se recibe eso después de tanto tiempo?

Muy contento. Se agradecen mucho, porque uno trabaja con las canciones durante mucho tiempo y cuando ya salen al público y tienen esta acogida, pues nosotros contentísimos.

¿Cuando se tarda tanto tiempo hay cierto temor a lo que va a salir y cómo lo van a recibir?

No es exactamente temor, es más bien respeto. Muchas veces cuando estás trabajando en una canción lo que tienes es miedo a que no quede bien. Somos muy autocríticos con nosotros mismos. Tenemos unos parámetros para medir si una canción sirve o va fuera del disco, somos un poco estrictos.

¿Qué supone este disco?

Que seamos conscientes del paso del tiempo, y ya es bastante. Así dicho, parece mucho. Mira, por ejemplo, sacamos el anterior disco en octubre de 2019, llegó la pandemia y se fue todo un poco al garete. En mi caso llevo la carrera del grupo y mi carrera en solitario, voy alternando ambas cosas y no me parece que haya pasado tanto tiempo. Supone reencontrarnos con nosotros mismos, volver a dar la batalla. Son sobre todo sensaciones alegres. Este tipo de trabajo es artesanal, lo haces porque te gusta, y volver a sacar al público una nueva colección de canciones es motivo de una enorme sonrisa.

¿Compone distinto para su carrera en solitario que para 091?

No lo tengo difícil porque sé cuándo se va a grabar un disco para "091" o para mí. Las canciones que nacen en ese periodo donde se está recopilando nueva obra ya sé para quién van a ser. No soy tan prolífico como para tener dos canciones a la vez; estoy componiendo para "091" o para Lapido.

¿Cómo se cosechan estas canciones?

Si tuviéramos el secreto de la composición no tendríamos que preocuparnos de nada más. Hablamos de cultura pero esto es agricultura. Es cuestión de ponerse todos los días, y a la hora de elegir el repertorio entra en juego el buen gusto, la experiencia, el oficio. Muchas veces se tira de oficio. En los trabajos creativos como el nuestro tiras de inspiración, pero tiras de oficio, ya sabes el camino que transitas, dónde has pasado y te has equivocado. Yo como compositor tengo experiencia de muchísimos años y ya sé por aquí no, por aquí sí. Para mí no es un arrebato místico, que te llega una canción, sino todos los días con el piano, la guitarra, hasta que vas hilando. Hacer una canción es hilar acordes, melodías y palabras hasta que te sale la combinación.

¿Qué le preocupa?

La salud. La buena salud. Estoy en un momento en que te hacen una analítica y todo va rematadamente mal. Te das cuenta de que estás envejeciendo. Pero cada época merece ser vivida de la mejor forma posible, disfrutar y aprovechar los momentos que te ha dado la vida. Tampoco es cuestión de ponerse nostálgico. La vida hay que disfrutarla en la medida de lo posible. Cuando teníamos 18 años y empezamos a tocar en una banda tampoco pensamos que fuera a ser nuestra profesión. Cuando uno empieza a meterse en el rock and roll lo que quiere es vivir el momento, éramos más fans de otros artistas que profesionales de la música. Y eso que es una experiencia puramente de deleite musical pasa a ser experiencia profesional. Y está bien.

¿Contento entonces con la recepción del disco?

Solo tengo buenos calificativos en ese aspecto. El mes que viene cumplo 64 años. Cuando empecé en 1979 tenía 17 y nunca imaginé que con 64 iba a estar subiéndome a un escenario. Era una cuestión de pasar el rato. Seguir ahora para nosotros es un gran logro. Pero los conciertos que estamos dando y el disco que hemos sacado están a un nivel muy alto, y eso ya es otro gran logro. Y no es que lo diga yo: ves la reacción de la gente y es un regalo, las caras de entrega, respeto y admiración. Eso no tiene precio.

¿Algo que decirle al público de Gijón?

Solo invitarlos. Venir de nuevo a Gijón es un reencuentro; no hemos sido muy prolíficos a la hora de tocar por el norte. En los años ochenta estuvimos varias veces por Asturias y para nosotros fue muy bonito. No nos hemos prodigado mucho por distintas circunstancias: zonas de influencia, cuestiones económicas. No es lo mismo cien kilómetros que novecientos. Pero lo que nos mueve es el presente, creativamente hablando. Sí, tenemos un pasado, pero más que venir a recordar viejos tiempos venimos a presentar canciones nuevas. De eso se trata. De seguir vivos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents