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Una oblea de cebolla con trucha de Picos de Europa, kimchi y salsa de pitu y sidra: la receta ganadora del mejor pincho que se puede comer en Gijón

"No contábamos con ganar, pero es cierto que a la gente le gustó mucho", asegura Alberto Velasco, jefe de cocina del restaurante Mamáguaja

Así se elabora el “Bocado Atlántico” ganador del “Gijón de Pinchos”

VÍDEO: Carlos Tamargo / FOTO: Ángel González

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Reconectar con los sabores de la tierrina de un bocado y arriesgando en presentación. Así fue la propuesta culinaria del restaurante Mamáguaga, que se bautizó como "Bocado Atlántico" y que este martes se hizo con la Escalerona de Oro frente a una competencia de 45 establecimientos que se presentaron al certamen "Gijón de Pinchos". Detrás de este logro se encuentra el jefe de cocina del negocio, Alberto Velasco, que reconoce estar sorprendido por el reconocimiento, aunque algunas pistas le iba desvelando la reacción de los clientes que durante estas semanas han podido probarlo.

"Es cierto que a la gente le gustó bastante, pero nos sorprendió la gran acogida porque son sabores diferentes. Sinceramente, no contábamos con ganarlo, aunque gustó mucho", asegura Velasco que desde el primer momento tenía clara la inspiración: "aunar en un bocado todos los sabores que recuerdan a Asturias". La elaboración de "Bocado Atlántico" comienza con una oblea de cebolla realizada a través de una masa que coge forma gracias a unos moldes encargados a medida. Se pasan por el horno y se les da forma de taco. En esta base, se van añadiendo los ingredientes: crema de maíz tostado, kimchi de manzana casero, trucha de Picos de Europa limpiada, ahumada y aliñada con sal y aceite de carbón casero; salsa de pitu y sidra e hinojo encurtido que corona la creación.

"La oblea ha sido lo más laborioso. Se hacen en un molde de cuatro y hay que trabajarla una a una, recortando el borde con tijeras y doblándola al momento. El molde tuvimos que encargarlo y nos pusimos a trabajar en diferentes masas para dar con la adecuada", explica el jefe de cocina del Mamáguaja, señalando que durante el certamen llegaron a hacer una media de 70 pinchos diarios. "Sabíamos que era muy elaborado de hacer y acotamos el horario para que no coincidiese en cambios de turno y en comidas o cenas, para no saturar la cocina", desvela.

La apuesta fue la acertada y, rápidamente, el boca a boca fue convirtiendo "Bocado Atlántico" en todo un éxito. "Nos ha pasado en muchos casos que, personas que se sentaban a comer, pedían el pincho para probarlo y les gustaba tanto que acabábamos sacando seis a la vez como si fuera un entrante", comenta Pedro Heres, encargado del restaurante. Entre el jurado, la opinión fue similar "e incluso algunos llegaron a volver otro día", asegura Heres.

Después de estar todos los años entre los finalistas y quedar segundos en una ocasión, el Mamáguaja culmina en esta edición un trabajo de cocina minucioso, con sentimiento y anclado a Asturias. "No contábamos con ganar y hoy (por el miércoles) no tenemos el pincho para vender, pero vamos a intentar ponerlo en carta durante quince días para que se pueda seguir disfrutando", anuncia Velasco, a lo que Heres remata. "Siempre estábamos entre los mejores y este año se logró", sentencia.

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