Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vecinos de la zona rural

Joaquín Meana, vecino de La Pedrera: "No cambio el pueblo por nada del mundo; un piso en Gijón no lo quiero ni regalado"

"Desde los 13 años empecé a comprar ganado por los pueblos; cargaba todas las semanas entre 800 y 1.000 terneros porque nos iba muy bien"

Vecinos de la zona rural: La Pedrera

Pablo Solares

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

L. L.

Joaquín Meana, a sus 80 años, puede echar la vista atrás y recordar con alegría su infancia y juventud en La Pedrera. Una parroquia de Gijón en la que según los últimos datos censales, viven unas 900 personas que, al igual que este vecino, no cambian "el pueblo por nada. Es el lugar más tranquilo. La ciudad es como una cárcel en la que solo puedes ver escaparates. De hecho, si me regalan un piso en Gijón no lo quiero", ríe este comerciante de ganado jubilado, cuya vida siempre estuvo vinculada a las vacas. "Desde los 13 años empecé a comprar ganado por los pueblos. Cargaba todas las semanas entre 800 y 1.000 terneros", cuenta Meana, quien confiesa echar de menos en parte su ajetreada vida, aunque no reniega de la tranquilidad que le da la jubilación.

La iglesia de San Andrés

La iglesia de San Andrés / Pablo Solares

Y es que es difícil imaginarse fuera de La Pedrera cuando has nacido literalmente en ella, tal y como hiciera tu madre años atrás. "Mis padres, cuando se casaron, construyeron esta casa. Aquí nací yo. Y luego, en el 80 hice aquella casa, que es donde vivo ahora", añade Meana.

La parroquia de La Pedrera

Nombre: Joaquín Meana

Edad: 80 años

Profesión: comerciante de ganado jubilado

El mejor lugar de la parroquia: la iglesia de San Andrés

Lo mejor de vivir en la zona rural: «La tranquilidad»

En una frase: «La ciudad es como una cárcel en la que solo puedes ver escaparates»

Una especie de tradición familiar, que parecen compartir muchos vecinos de diferentes parroquias gijonesas y que con el tiempo ha ido perdiéndose por la vida en la ciudad y por la cada vez más notable presencia de nuevos residentes. "La Pedrera es ahora un barrio en el que la mitad de la gente no lo conoce, no es como antes que eran 20 vecinos y los conocías todos. Ahora, ¿ves todas esas casas? a la mitad de la gente no la conozco, ni ellos a mí".

Gente de Andalucía o Madrid interesados por hacerse con una finca para construir una casa es el nuevo perfil de los nuevos residentes que llegan al pueblo. Todo por tener una vida más tranquila o por amor, como Gelinos Medina, mujer de Joaquín Meana y natural de Caldones. "Vino aquí hace 58 años, cuando nos casamos", cuenta el ganadero jubilado.

Un matrimonio que empezó su noviazgo cuando ambos se conocieron siendo unos adolescentes y del que nacieron sus dos hijos: uno de ellos optó por vivir en la ciudad por su trabajo como funcionario, mientras que el otro decidió seguir los pasos de su padre y quedarse en La Pedrera como comerciante de ganado.

Y quien también ha acabado siendo casi parte de la familia de Joaquín Meana es Caja Gijón La Rural. Entidad con la que lleva trabajando "toda mi vida, desde que se fundó. Nunca tuve ningún problema y siempre dieron facilidades", indica.

Tracking Pixel Contents