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Las quejas de las familias dan sus frutos: expediente sancionador para la empresa de los comedores escolares de Gijón

El Ayuntamiento castigará a la adjudicataria del servicio en caso de constatar incumplimientos de los pliegos

"Estaremos vigilantes", advierten los padres, que recalcan que, pese al "avance" que supone el próximo contrato de línea caliente, la aspiración pasa por el modelo de cocinas de proximidad

Asistentes a la asamblea, celebrada en el local de la Asociación de Pensionistas de Gijón.

Asistentes a la asamblea, celebrada en el local de la Asociación de Pensionistas de Gijón. / Juan Plaza

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Gijón

Expediente sancionador para Serunión, empresa que se encarga de los comedores escolares de Gijón. Esa decisión ha adoptado el Ayuntamiento tras las quejas de las familias, que denuncian "incumplimientos" del contrato, en referencia al uso de aceite de girasol en la elaboración de los menús y a la desaparición de los menús ecológicos semanales. La Federación "Miguel Virgós" organizó este martes una asamblea abierta para abordar esta situación y también para hablar del futuro contrato, que incorporará ya la línea caliente.

Verónica Rodríguez, integrante de "Miguel Virgós", remarcó la "desconfianza" existente entre las familias ante la empresa adjudicataria del servicio. "El curso que viene estaremos vigilantes", sostuvo. Sobre las sanciones a Serunión, los pliegos contemplan este tipo de acciones en caso de incumplimientos. De hecho, hace un par de años ya se produjo un castigo económico.

El nuevo contrato, por su parte, se espera que esté operativo a partir de enero de 2027, manteniéndose el servicio con Serunión hasta entonces merced a una prórroga. "La línea caliente es un avance", manifestó Rodríguez, que incidió, no obstante, en que la aspiración de los padres es llegar al modelo de cocinas de proximidad.

Otro de los aspectos que inquieta a las familias es el precio. Con el nuevo modelo, este podría incrementarse 40 euros. "Nos parecería una burrada y esperamos que no recaiga sobre nosotros", afirmó Verónica Rodríguez. Se habló de este asunto en una reunión reciente en la que participaron la propia Alcaldesa, Carmen Moriyón, y el concejal de Educación, Jorge Pañeda. No se descarta apostar por un sistema de copago. Minimizar el uso de plásticos, reducir el ratio de alumnos por monitor o impulsar la salud bucodental son algunas de las claves por las que pasa el nuevo contrato para los comedores de los colegios de la ciudad.

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