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Adafa, tres décadas acompañando a las familias frente al alzhéimer

La asociación celebra sus 30 años reivindicando más recursos para llegar a todos los afectados, especialmente en las zonas rurales

Miembros de Adafa celebrando el treinta aniversario.

Miembros de Adafa celebrando el treinta aniversario. / Marcos León

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Demi Taneva

Demi Taneva

Gijón

Lo que comenzó hace tres décadas como una pequeña red de apoyo impulsada por familiares se ha convertido en una referencia para cientos de personas afectadas por el alzhéimer en Asturias. Adafa (Asociación Democrática Asturiana de Familias con Alzheimer) celebra este año su 30º. aniversario mirando al camino recorrido, pero también a los retos que siguen pendientes.

La asociación nació para dar respuesta a necesidades que apenas encontraban cobertura. Con el tiempo, los servicios fueron creciendo hasta incluir ayuda a domicilio, asesoramiento, atención psicológica y talleres de psicoestimulación. “Fuimos avanzando con mucho sacrificio y muchas dificultades, pero hoy me siento satisfecha y orgullosa”, explica la presidenta de la entidad, Concha Mena.

Pese a los avances, Mena considera que aún queda camino por recorrer. “Me falta más ayuda por parte de la administración local y regional para poder hacer muchas más actividades, sobre todo para las personas que viven en las zonas rurales”, señala. La asociación puso en marcha hace dos años un programa que lleva atención psicológica y talleres a domicilio para quienes no pueden desplazarse hasta sus instalaciones.

El crecimiento de la entidad también ha ido acompañado de un aumento de la demanda. Si antes los recursos obligaban a seleccionar qué familias podían recibir ayuda, hoy el problema son las listas de espera. “Cada vez vienen más enfermos de alzhéimer y no llegamos a todos los que quisiéramos”, lamenta Mena.

Treinta años de apoyo

Las familias destacan el papel que desempeña ADAFA desde el momento del diagnóstico. Liz Valero, cuya madre fue diagnosticada en 2022, recuerda la sensación de desorientación inicial. “Solo tienes la información del diagnóstico y luego tienes que empezar a indagar. Supe de la existencia de Adafa buscando por internet y ha sido una ayuda enorme”, afirma.

Una experiencia similar relata Josefa Palicio, que acompañó a su madre durante la enfermedad. “No conoces nada del tema y no sabes dónde ir. ¿Quién te escucha? Adafa”, resume.

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