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Alarma entre las familias por la subida de precios en los comedores escolares de Gijón: "Es una barbaridad"

El colectivo "Queremos comer bien" urge ya al Ayuntamiento a una revisión de tarifas que ven "desproporcionados"

Fapas Xixón exige del gobierno local medidas para paliar el impacto en los escolares no becados

Niños durante una protesta ante el Ayuntamiento por mejoras en los comedores escolares.

Niños durante una protesta ante el Ayuntamiento por mejoras en los comedores escolares. / Marcos León

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Gijón

Que el paso de la línea fría a la línea caliente en los comedores escolares iba a conllevar una subida era algo que las familias tenían claro. Pero no que fuera una subida "desproporcionada, una auténtica barbaridad para muchas familias y que nos sitúa entre las ciudades más caras del Estado", como se denuncia desde la plataforma de familias "Queremos comer bien" que ya pide al Ayuntamiento la revisión de cualquier precio que suponga una "subida desproporcionado para las familias".

Por su parte, desde Fapas Xixón se deja claro que la decisión de cambio de modelo "es del gobierno municipal que ahora tiene que paliar el efecto en las familias no becadas y que por una imperiosa necesidades de conciliación no puedan plantearse no llevar a sus hijos e hijas al comedor escolar", explica su portavoz Lorena Montes Nosti.

Aunque el precio final definitivo saldrá de las ofertas que presentas las empresas que participen en la licitación, lo cierto es que el tope que el Ayuntamiento fija en los pliegos del contrato ha hecho saltar todas las alarmas. La mensualidad del comedor para los fijos pasaría de los 101,10 euros actuales hasta los 147,34 euros. Los precios del menú serían de 8,32 euros para los usuarios habituales (condición que tienen quienes se inscriben al menos dos días fijos a la semana) y de 8,96 para los usuarios esporádicos, cuando ahora son 6,08 y 6,40 respectivamente.

La atención temprana con desayuno pasaría de 22,67 a 69,81 euros en la mensualidad de los fijos y de 1,41 y 1,46 para los habituales y esporádicos a los 3,94 y 4,53, respectivamente, y la atención temprana sin desayuno de 14,51 a 53,10 euros para los fijos. Los habituales pagan ahora 0,88 y los esporádicos 0,93 y pasarían a pagar 3 y 3,18 euros.

Sobre la atención temprana

Precisamente la importante subida en el servicio de atención temprana, incluso sin desayuno, es el argumento de la plataforma de familias para denunciar que el paso de línea fría a caliente no es la justificación. Más bien ven un mal diseño de la estructura de costes que da soporte al contrato. Y para denunciar el alto coste del menú lo comparan con los 5,70 euros por menú diario en colegios de Cantabria, los 5,50 en Madrid y los 7,83 en Cataluña. Aunque hay otra comparación importante que hacen sin salir de Gijón: los 80 euros al mes que pagan las familias del colegio de Cabueñes que tiene cocina propia. "Se incurre en una situación gravísima de desigualdad, ya que en la misma ciudad dependiendo del colegio público al que vayas pagas una cuantía u otra", denuncian.

Desde "Queremos comer bien", el colectivo que aúna a las familias que llevaron a la calle la lucha por la eliminación de la línea fría, se tiene miedo de que la subida de precios que conlleva el nuevo modelo "sea recibido por muchas familias como una penalización indirecta por la presión social ejercida".

Fapas Xixón, por su parte, habla de las ventajas e inconvenientes de ambos modelos que, en el caso de la línea caliente supone "que se gana en sabor , se van a utilizar bandejas de acero pero hay más riesgos de actuación de las bacterias, más riesgo de que la comida no llegue igual de caliente y es más costoso. Por eso desde esta federación nos hemos centrado en la conquista de ratios , contenido educativo y asesoramiento en profesionales de la salud".

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