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Lana Corujo, escritora e ilustradora, en la Feria del Libro de Gijón: "Me da miedo que se vendan libros como experiencias universales"

"El duelo no se supera nunca, pero se aprende a darle un lugar en el que es posible guardarlo; y poder comunicarlo es importante", asegura la autora de "Han cantado bingo"

Lana Corujo, en Gijón.

Lana Corujo, en Gijón. / Marcos León

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Gijón

La escritora e ilustradora Lana Corujo (Lanzarote, 1995) participó ayer en un encuentro en el que departió sobre "Han cantado bingo", su primera y única novela hasta la fecha. Mónica Laga fue su acompañante en la charla, celebrada en la carpa Atalaya.

¿Qué aborda la obra?

La relación entre dos hermanas, con su familia... Lo mejor es entrar sabiendo lo menos posible, es lo más gratificante para dejarse llevar. No hay un objetivo ni tampoco quería transmitir un mensaje concreto.

Pero siempre hay algo que decir.

Era como una excusa para hablar de su relación, también con el paisaje. Y de la pérdida, de los límites económicos o del lenguaje...

¿El duelo se puede superar?

Esa respuesta la podría dar mejor un psicólogo. Yo no quiero sentar cátedra sobre ello y en la novela no busco generar una experiencia universal. Creo que el duelo no se supera nunca pero se aprende a darle un lugar, un hueco en el que es posible guardarlo.

¿Cómo hay que convivir con ese sentimiento?

Poder comunicarlo es importante. Una cosa que nos falta es aprender a dejarnos acompañar y acompañar en el duelo de los demás. Según mi experiencia, que no es mucha, lo mejor es hablarlo y buscar ayuda.

En otras ocasiones ha defendido que los niños son más inteligentes de lo que quizá parecen.

Tendemos a pensar que los niños están en una situación pasiva, que simplemente están existiendo. Pero están buscando respuestas y armando un imaginario en sus cabezas. Tienen una inteligencia brutal. Nosotros tenemos la responsabilidad de acompañarlos en la infancia. El libro también es una carta de amor en ese sentido.

En el marco de las relaciones familiares, ¿qué tiene de particular una relación entre hermanos? O hermanas, como es su caso.

Yo soy la hermana mayor y quería expresar estas sensaciones mediante la palabra. Una relación de hermanas es salvaje y extrema en muchos casos. Y creía interesante explorarla.

¿En qué sentido?

Las hermanas son nuestras primeras amigas y enemigas. No es, por así decirlo, una amistad decidida. Con mi hermana pasábamos del llanto a la risa en un momento. Cuando regresé a la isla me di cuenta del lugar tan importante que ha ocupado y ocupa mi hermana en mi vida.

¿En qué medida condiciona el lugar donde uno se cría y crece a la hora de escribir?

El contexto afecta siempre, ya sea una isla, una sierra o un pueblo. También el contexto paisajístico, económico, familiar... La creación artística pasa por nuestro cuerpo y mente. A mí el paisaje de Lanzarote me sigue fascinando y asombrando.

Su novela alcanzó una notable popularidad gracias también a las redes sociales.

Me parece esencial que la lectura sea más colectiva, pero me da miedo que se vendan libros como experiencias universales, que entremos buscando lo que ha sentido todo el mundo. Eso genera frustración con las expectativas.

Y, como el que no quiere la cosa, participa en la Feria del Libro de Gijón.

Estoy muy agradecida. Cuando no esperas algo concreto, todo lo que viene es un regalo. Estuve en Gijón a finales de mayo y me encantó la ciudad.

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