Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Gijón añade calor a San Juan con una multitudinaria hoguera, música y fuegos artificiales: “Pedimos salud, trabajo y que España gane el Mundial”

Miles de personas abarrotan la playa de Poniente tras una jornada repleta de actuaciones y citas tradicionales en los barrios: "Es uno de los mejores planes del año"

Gijón añade calor a San Juan con una multitudinaria hoguera, música y fuegos artificiales: “Pedimos salud, trabajo y que España gane el Mundial”

VÍDEO: Nico Martínez / FOTO: Marcos León

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Poniente

Aunque el verano comenzó de forma oficial el pasado domingo, Gijón reservó su bienvenida más simbólica para la noche de San Juan. Al calor de las hogueras, rodeados de bailes y ritmos musicales tradicionales y bajo el resplandor de las llamas, miles de personas participaron en una celebración cargada de tradición y significado, marcada por los rituales que invitan a dejar atrás las malas experiencias y afrontar una nueva etapa con renovadas ilusiones. "Es de los mejores planes del año. Hay un ambiente estupendo", expresaron algunos de los presentes en la playa de Poniente, epicentro de San Juan en Gijón.

El excesivo calor que hizo desde temprano no evitó que la ciudad se volviera a entregar a la magia de una de las noches más especiales del año, en la que el fuego se convirtió en símbolo de positividad y esperanza. La playa de Poniente acogió, una vez más, una cita que compartieron múltiples grupos de amigos y familias. Además, muchos terminaron desplazándose hasta allí tras conocer la suspensión a última hora de la celebración prevista en el Arbeyal.

Cerca de la hoguera de 10,5 metros de altura que presidía el principal arenal de la zona oeste se encontraban desde las 20.30 horas los gijoneses Sergio Fernández e Itziar Díaz con sus amigos madrileños Laura Fernández, Álvaro Ramírez y Sergio Jándula. Mientras que muchos niños todavía se daban un chapuzón, ellos ya degustaban sus tortillas, empanadas y filetes de pollo. "Es precioso ver a tanta gente con hogueras pequeñas como la nuestra", comentó Ramírez. Estos amigos coincidieron con la mayoría pidiendo "salud, trabajo y felicidad". Si bien, agregaron que "este año también nos acordamos de que ojalá España gane el Mundial".

"Olvidar lo malo"

A escasos metros estaba Óliver Vecino con Allison Lira, quienes desde las 17.30 horas se encargaron de realizar una especie de banco con la arena de la playa para tener todo listo de cara para vivir una velada perfecta. "Venir aquí con los amigos es perfecto. Queremos olvidarnos de lo malo y que lleguen muchas cosas buenas este año", apuntaron.

Tras el recordatorio lanzado por el Ayuntamiento el lunes, tanto estos dos grupos como el resto de los asistentes respetaron las medidas de seguridad y no se encendieron hogueras particulares de más de 50 centímetros de alto, ancho y largo. Además, tal y como estaba indicado, no hubo varias hogueras a menos de seis metros entre sí.

Una vista de los fuegos artificiales en Poniente.

Una vista de los fuegos artificiales en Poniente. / Marcos León

Todos ellos anhelaban la llegada de los momentos más esperados, que dieron comienzo más tarde, cuando restaban trece minutos para el inicio del día 24 de junio. Fue entonces cuando arrancó una exhibición de fuegos artificiales en la que se emplearon 144,19 kilos de explosivos. Esos instantes conquistaron a algunos vecinos de la ciudad que acuden cada año a Poniente y a otros que vivieron por primera vez esta cita. "Por suerte, esta vez hemos podido venir y se está genial. Pedimos que se mantengan los trabajos, que bajen los precios de la vivienda y que no falten las buenas noticias", destacaron los ciudadrealeños María Huete e Ismael Asensio, acompañados por su hijo, Manuel, y el extremeño Felipe Moreno.

Con el mismo objetivo de dejar atrás lo negativo y centrarse en los objetivos del futuro, cientos de vecinos fueron partícipes de las hogueras de los barrios de Mareo y Contrueces. La comisión de los festejos de Mareo organizó un importante despliegue que contó con la actuación de la orquesta “Fania Blanco” para celebrar una cita popular y familiar muy asentada en Mareo.

La emoción y el entusiasmo de pequeños y mayores también tomaron el barrio de Contrueces, que puso el broche a un día repleto de actividades con el encendido de la hoguera al son de la gaita y el tambor.

Las piras fueron el culmen a una jornada intensa que contó con una gran carga de música y folclore. Previamente, los integrantes del grupo de cultura tradicional “Andecha Na Señardá” se mostraron fieles a su cita realizando el enramado de la fuente de Pelayo. Otras agrupaciones se encargaron de engalanar fuentes de Deva, Somió Porceyo, La Guía, Leorio, Llantones y Cimavilla, entre otros barrios de Gijón, una ciudad que volvió a entregarse a la noche más especial del año.

Todo estaba listo para la medianoche. La mayoría de los gijoneses y visitantes que se echaron a la calle tras el atardecer apostaron por acercarse a Poniente cuando el calor dejó de ser tan sofocante. Allí, las acutaciones folclóricas y el espectáculo pirotécnico sirvieron como aperitivo para lo que estaba por llegar. Al marcar el reloj las doce de la noche, todas las miradas pasaron a centrarse en el fuego que empezaba a quemar las 15 toneladas de madera que formaban la gran hoguera, de ocho metros de diámetro.

Las llamas consumieron la gran hoguera mientras miles de personas seguían la ceremonia desde la arena y desde los alrededores de Poniente. Con el fuego ya extinguiéndose entrada la madrugada, Gijón volvió a confirmar el arraigo de una celebración que marca cada año el inicio simbólico del verano.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents