Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El hijo del escultor de "La madre del emigrante", popular como "La lloca del Rinconín" le gusta la nueva iluminación: "Evitará actos vandálicos"

Cuatro óculos con luz cálida le dan otra visión a la obra durante la noche

La madre del emigrante iluminada.

La madre del emigrante iluminada. / Marcos León

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gijón

Con una luz cálida aportada por cuatro óculos insertados en la base de la escultura, "La Madre del Emigrante" también conocida popularmenta como la "Lloca del Rinconín" ya luce mejor por la noche. El Ayuntamiento ha colocado el dispositivo luminoso para que "permita resaltar los detalles y texturas" de una escultura querida por todo Gijón. "Ayudará a evitar actos vandálicos", celebra Ramón de Muriedas Senarega, hijo del escultor responsable de la pieza.

La actuación luminosa empezó a pensarse ya el año pasado, gracias en buena medida a la petición que trasladó la familia de Ramón Muriedas, que señalaba que una iluminación propia para la pieza mejoraría su seguridad y, también, impulsaría su puesta en escena. "La iluminación aquí era algo muy importante porque permite que se vean bien las texturas. A partir de ahora hay dos perspectivas: la escultura se interpretará de dsitinta manera por el día y por la noche. Con la luz se generan contrastes diferentes", completa el hijo del artista.

La madre del emigrante iluminada.Lloca del Rinconin

La madre del emigrante iluminada. / Marcos León

Respecto a la seguridad, también el año pasado se tuvo que diseñar sobre la marcha una nueva intervención de restauración sobre la propia escultura ya que la "Lloca" había perdido un dedo de la mano. "Nos enteramos de ese incidente y supongo que a raíz de eso salió esta idea para las luces, y se aceleró todo. Me alegra ver que ya están puestas", completa el hijo del artista que espera que esta mejora, de paso, sirva para impulsar la figura de Muriedas. "Sé que mucha gente conocerá a la 'Lloca', pero por desgracia pocos saben quién es su escultor. Hace poco unos conocidos de Asturias me dijeron que pensaban que era de Chillida. Y los estilos de ambos, que estaban al mismo nivel, no tienen nada que ver", valora.

La conexión de algunos gijoneses

La "Lloca" despierta mucho cariño en Gijón. Y si no, que se lo digan al gijonés Marcos Fernández que tiene con la escultura del Rinconín una particular conexión. "Me cojo del dedo, le doy un beso en la falda y cuando lo necesito pongo mi cabeza dentro de su mano y me inclino contra ella", cuenta sin rubor. Las visitas son habituales en sus paseos por el Muro y "si hay más necesidad, voy muchas veces", afirma.

Para ese "peregrino" del Rinconín todo lo que sea mejorar la escultura "me parece correcto, pero a mí con la luz de ambiente de antes me bastaba. No necesito iluminación para mis pensamientos", declara.

Tracking Pixel Contents