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La celebración de San Pedro en Gijón cumple 25 años desde que se recuperó el festivo: "Fue una reivindicación que atendimos por vinculación marinera"

La ciudad pasó varios años alternado el 13 de junio y el 29 de septiembre, según el calendario, como días no laborables, además del Martes de Carnaval

Paz Fernández Felgueroso, con Javier Gómez Cuesta, bendiciendo las aguas hace un cuarto de siglo.  |

Paz Fernández Felgueroso, con Javier Gómez Cuesta, bendiciendo las aguas hace un cuarto de siglo. | / LNE

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I. Peláez

I. Peláez

Cimavilla

Cuando el agua bendita caiga sobre el pedreru de San Lorenzo al filo de la una de la tarde de este lunes, se habrán cumplido 25 años desde la recuperación del día de San Pedro como festivo local, una decisión tomada en el año 2001 por el Ayuntamiento, que entonces lideraba la alcaldesa Paz Fernández Felgueroso, y que puso fin a varios años de alternancia entre el 13 de junio, San Antonio, y el 29 de septiembre, San Miguel, como jornadas no laborables en el calendario local.

Hubo debate, igual que ahora, para elegir onomástica, pero al final se optó por recordar la historia. "Va a ser muy difícil que la Corporación pueda resistirse a que San Pedro siga celebrándose como festivo local", señalaba la regidora socialista hace un cuarto de siglo durante la bendición de las aguas del Cantábrico junto al párroco Javier Gómez Cuesta. "Fue una reivindicación que atendimos por vinculación marinera y porque abría el calendario de fiestas del verano. El debate sobre San Juan lo recuerdo como algo posterior", reflexionaba ayer Fernández Felgueroso en conversación con LA NUEVA ESPAÑA para hablar de la efeméride.

Arriba, Carmen Moriyón, lanzando el agua bendita al pedreru de San Pedro en su primera etapa como alcaldesa. Sobre estas líneas, Vicente Álvarez Areces cubriendo de la lluvia a Don Boni con un paraguas en la bendición de las aguas en junio de 1997.  | J. P.

Arriba, Carmen Moriyón, lanzando el agua bendita al pedreru de San Pedro en su primera etapa como alcaldesa. Sobre estas líneas, Vicente Álvarez Areces cubriendo de la lluvia a Don Boni con un paraguas en la bendición de las aguas en junio de 1997. | J. P.

Aquel 29 de junio de 2001 fue la primera vez desde hacía muchos años que el día de San Pedro volvía a ser festivo. Los concejales socialistas Pedro Sanjurjo, Jesús Morales, Iván Álvarez Raja, Victorina Fernández, Mercedes Álvarez y José Manuel Sariego arroparon aquella bendición de aguas de Gómez Cuesta. Como antes había hecho Vicente Álvarez Areces con Bonifacio Sánchez, "Don Boni", como párroco del templo. "Los santos son de carne y hueso, como nosotros, pero han dedicado su existencia al bien de los demás. El santo patrón es ejemplo para nosotros y la fiesta de San Pedro es la fiesta del valor cristiano de lo humano", pronunció Gómez Cuesta, que había llegado a la iglesia de San Pedro en 1999.

Antes de que Gijón se decantase por San Pedro, que siempre fue su patrón, como festivo local junto al Martes de Carnaval –fecha esta última inamovible desde que la elección está en manos del Ayuntamiento–, la ciudad iba alternando entre San Miguel y San Antonio, como guiños a la zona rural y por la feria de ganado que se impulsaba el 13 de junio. "Se hacía en función del calendario, dependiendo de como cuadrase mejor", recuerda el concejal socialista José Manuel Sariego, integrante entonces la Corporación municipal que impulsó el cambio de fecha. Pero con el tiempo se vio viendo cómo esas fechas apenas tenían arraigo y se optó por cambiar. "Se optó por recuperar una fecha que ya lo había sido y no por inventar un santoral", añade Sariego.

Desde el siglo XVII

Lo cierto es que la festividad de San Pedro ya existía en Gijón desde mucho tiempo atrás. De hecho, como señala Luis Antuña en el artículo que acompaña a estas mismas páginas, "existen abundantes pruebas en archivos municipales, diocesanos y documentales". Algunos se remontan incluso al siglo XVII. "San Pedro ya había sido festivo. Por ello, la reclamación de Cimavilla y de gentes conocedoras de la historia de nuestra villa marinera, a la que se sumaron como párrocos Don Boni y Don Javier, decidimos atenderla", añade Paz Fernández Felgueroso, que durante sus tres mandatos como alcaldesa acudió cada año a la bendición de las aguas por San Pedro.

San Pedro ganó a San Antonio y San Miguel

Carmen Moriyón, en su anterior etapa de alcaldesa, con Gómez Cuesta. / Juan Plaza

Con el tiempo fue surgiendo la reivindicación de optar por el día de San Juan como el otro festivo local –una petición que hoy en día mantienen activamente formaciones políticas como Podemos– bajo el argumento de tratarse de una celebración más popular, con el auge por la tradicional hoguera en la playa de Poniente, y menos religiosa. "Había calado el tema de la hoguera y tenía más peso. Tendría más sentido", expone el exconcejal socialista Daniel Gutiérrez Granda, que también defiende San Juan como mejor opción para el festivo local.

Lo cierto es que San Pedro volverá a ser hoy festivo y, de nuevo, tras la misa, en la que además de Gómez Cuesta estará el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, y del obispo auxiliar de Madrid, José Antonio Martínez Camino, se procederá a la tradicional bendición de las aguas del Cantábrico. Una cita a la que volverá a acudir la alcaldesa Carmen Moriyón, que en sus tres mandatos ha cumplido con la tradición en el día del patrón oficial de la ciudad que hoy cumple 25 años desde la restitución del festivo.

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