Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Massiel, pletórica como Hija Adoptiva de Gijón, reparte besos en Begoña y abraza a la pequeña Carmen, de once meses: "Aquí pasé los mejores años de mi vida"

La cantante se describe como una "pequeña bolita de arena en una playa inmensa" frente a la valía del resto de los homenajeados

Massiel, pletórica en Gijon como Hija Adoptiva

R. Valle

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gijón

Quizás fuera la cercanía de los dos representantes de los Misioneros Claretianos pero Massiel, ya convertida en hija adoptiva de Gijón, remató su improvisado discurso de agradecimiento en el Jovellanos con un "Dios os bendiga". Una bendición que justificó con un "por haberme dado la oportunidad de ser renocida en una ciudad en la que no nací pero en la que no me habría importando nada haber nacido por que aquí he vivido los mejores años de mi vida". De Gijón, del barrio de La Arena, era su madre, Concepción Espinosa, en Gijón descubrió el Mar Cantábrico y en "El Jardín" vio en directo al Duo Dinámico siendo una joven que ya se imaginaba cantante.

"Soy una pequeña bolita de arena en una playa inmensa", se describió la popular cantante y actriz tras reconocer con humildad que "mi historia no se puede comparar a la del mundo de la cultura o el mundo de la dedicación al ser humano" representado por sus otros compañeros en el plantel de nuevos distinguidos de Gijon.

En un discurso que reconoció no estaba preparado, Massiel recordó al actual Papa en su paso por Perú,a los drones que llegan cargados de bombas y a lo que sufre ahora mismo el pueblo venezolano pero también a que aquella tía suya, "tan guapa, era la bomba", de la que heredó el nombre de Felisa y a la gran actriz mexicana María Félix a la que no quiso copiar el nombre artístico. " Y ahora me entero, yo que soy un mono aficionado a la lectura desde pequeña, me entero de que la Feria del Libro se llama la Felix", bromeó la cantante, que acabó bajando del escenario de la mano del presidente de los editores asturianos, Daniel Suárez, y haciendoo suyo el reconocimiento del director de la Feria, Jaime Priede, a la palabra y la escucha.

El poder de la palabra

"No hay nada más importante que saber escuchar y mirar a los ojos para entrar en el alma del ser humano que tengamos enfrente. No nos van a poder quitar la palabra", aseguró Massiel, en un discurso emocionado, al que no le faltó alguna lágrima y que acompañó de gestos lanzando besos al público.

Massiel, junto a los gaiteros.

Massiel, junto a los gaiteros. / Marcos León

Massiel compartió protagonismo con el resto de los homenajeados sobre las tablas del Jovellanos pero fue la gran triunfadora en el paseo de Begoña. Tanto a la entrada como a la salida de la ceremonia posó con admiradores, compartió confidencias con fans, se movió al ritmo de las gaitas... Incluso se convirtió en el inesperado regalo de cumpleaños de la pequeña Carmen Cuervo del Val, a la que aún falta un mes para poder soplar la primera vela de su vida. En los brazos de su madre Sonia del Val y junto a su abuela Maruchi Fernández, Carmen se había parado a escuchar las gaitas del paseo de Begoña y acabó en el regazo de Massiel y rodeada de cámaras.

La misma Massiel que no dudó en bromear con la Alcaldesa, que la había esperado a las puertas del Jovellanos, sobre la coincidencia de colores –negro y blanco– de su vestimenta de gala: «Vamos combinadas», le dijo a la Regidora. Y la misma Massiel que colocó su mano en el corazón mientras sonaba el himno de Asturias y que jaleó al público para que aplaudiera con más fuerzo a los integrantes de la banda de gaitas “Saxum” que lo había interpretado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents