Samuel Trabanco, lagarero: "Toda la vida vi traer manzana de Galicia y nunca oí en el chigre: ‘Esa sidra ye gallega’"
"En EE UU nuestro mayor cliente son los bares especializados de José Andrés: todos tienen Sidra Trabanco, con la botella a 28 o 30 dólares; se aprecia más la sidra asturiana en España y por el mundo casi que en nuestra propia región", asegura el productor gijonés en la segunda parte de sus memorias

Samuel Trabanco. / Marcos León / LNE
Samuel Trabanco Menéndez (Gijón, 22 de septiembre de 1959) repasa en esta segunda parte de sus memorias su trayectoria desde las dificultades financieras que tuvo que capear en los años 90, tras endeudarse para aumentar la capacidad de producir sidra.
Aparición del abuelo
"No sabía cómo salir de aquella situación. Un día vino a verme mi abuelo por la noche. Hacía cinco años que había muerto. El cementerio está allí al lado. Yo sé que es en sueños, pero es que realmente estuve hablando con él. Sentados debajo del roble me dijo lo que tenía que hacer: llamé a todos los proveedores y les dije que solo tenía dos soluciones, o hacer una suspensión de pagos o pagarles cuando pudiera. Jaime García Poo, que ahora tiene 92 años y lo quiero como si fuera tío mío, era un proveedor de corchos y en esa época le estaba debiendo 10 millones de pesetas, con los que en aquel año se compraban tres pisos en Oviedo. Venía todos los viernes a cenar con nosotros y él iba al almacén de los corchos y, cuando veía que tenía pocos tapones, me decía: ‘Samuelín, te voy a marcar doscientos mil tapones’. Yo le decía, ‘déjame comprar a otro para repartir la deuda, que yo lo que tengo que hacer es pagarte’. Me ponía la mano encima siempre y me decía lo mismo: ‘Tú para mí eres un hijo’. Pero tuvimos la suerte con la Expo de Sevilla. Cogieron el restaurante de la Expo Tino el Roxu, Pedro Morán y Monchi el de La Máquina. Me dijeron que iban a necesitar mucha sidra. Pensé: ‘Llevarán dos camiones a una feria de muestras de seis meses’. Empezaron a llevar dos o tres trailers al mes, y cuando vinieron de la Expo, me pagaron 25 millones de pesetas. Acompañado todo eso, empezó a subir el consumo de sidra por toda aquella publicidad. La mitad de los llagares terminaban la sidra como nosotros antes, en mayo, junio o julio. Quedábamos con sidra tres, y yo con dos millones y medio de litros. En cuatro años pagué a todo el mundo, incluso a los bancos. Pero todavía seguía sin poder cantar, aún tardé en recuperar la sonrisa. En 2007 compré la bodega de Sidra Pacho, en Sariego, y en 2012 o 2013 compramos la de Asturvisa, en el polígono de Porceyo, y llegamos a juntar una producción de unos 7 millones de litros".
Segundo matrimonio
"De la madre de mis hijas me divorcié en 1994 o 1995, me volví a casar en 2010 con Natalia Suárez, la madre de mi hijo Samuel, que tiene 15 años. Nos divorciamos en 2025. Los días más felices de mi vida fueron los nacimientos de mis hijos y de mis nietas Zoe, Amelia y Romina. También los tuve tristes. Algo que fue superior siempre a mí fueron las enfermedades de mi familia. Algo que no puedes solucionar, que no depende de ti. Porque lo que depende de ti, mueves Roma con Santiago; pero lo que no depende de ti, no eres capaz a ello".
La manzana
"Por el año 2000 ya empecé a ver que Asturias iba a tener un problema de producción de manzana, que se está reflejando ahora más que nunca. Empiezan a desaparecer las pumaradas y la gente joven de los pueblos. Aparte de los terrenos que teníamos por Lavandera y alguno que compramos para producirla nosotros, hice un proyecto con Hunosa para la recuperación de sus escombreras, con ayudas de la UE. Actualmente tendremos unas 60 hectáreas propias. Asturias, a pesar de todo, es una región difícil para producir manzana de sidra, sobre todo por el cambio climático, porque durante el invierno no hay las horas de frío que necesita el árbol".
Variedades
"En 2010 empezamos con el proyecto de sidra de selección, marca de calidad sin estar en Denominación de Origen. La Denominación de Origen, cuando nació, solo tenía 20 variedades de manzana, de un proyecto de investigación del Serida, cuando en Asturias tenemos 500. Incluso el marco de plantación, quieren que tengas mínimo media hectárea, perfectamente alineadas. En Lavandera hay fincas que las dedican a pastoreo, pero por toda la orilla tienen 70 manzanos que dan sombra a las vaques, comen las manzanas que van cayendo tempranas, duermen debajo del árbol, y luego tiene una tonelada de manzana cada pomar y son variedades ancestrales. ¿Qué sentido tiene que protejamos el origen de una materia prima si no tenemos sector primario? No hay labradores en Asturias, ni mucho menos fruticultores. Lo acertado sería una Indicación Geográfica Protegida, que protege la forma de elaborar de la región y el año que no hay manzana la puedes traer de fuera. Yo toda la vida vi traer manzana de Galicia y a bebedores de sidra de verdad, de 6, 7 u 8 botellas, nunca los oí decir en el chigre: ‘Esta sidra ye gallega’. Lo que nos diferencia a nosotros es la forma de escanciar y la forma de elaborar".
José Andrés
"Aunque hay mejor sidra que nunca, el consumo está bajando. Antes salía la gente de trabajar y se juntaban varios en el chigre a tomar una caja. Ahora van al gimnasio y se comunican por teléfono. A nosotros nos está salvando que la facturación que nos baja en Asturias lo estamos ganando en exportación, de sidra brut y natural. La sidra más auténtica que existe es la sidra natural asturiana y la vasca se parece mucho a la nuestra también. En EE UU nuestro mayor cliente son los bares especializados de España que tiene José Andrés, y todos tienen la sidra Trabanco, con la botella de sidra a 28 y 30 dólares la última vez que estuve allí, en 2024. La sidra asturiana se aprecia más en España y por el mundo casi que en Asturias, pero eso a los asturianos nos pasa con todo: yo vi, en París, pagar por un oricio 25 euros, partidín a la mitad y muy presentado con unas algas. Aquí estamos acostumbrados a comprarlos delante de la iglesia de San Pedro a cinco duros la palada".
Relevo generacional
"Yo fui un gerente muy particular. Todos los proyectos y todas las ideas fueron mías. La verdad es que nunca me pusieron ninguna objeción mis socios, tuve mucha suerte con ellos. Nunca tuve que discutir una decisión. En este momento estoy en el proceso de hacer el cambio generacional. Muy pronto ya se conocerá quién me sucederá a mí en la gerencia. Ya están ahí hijos y sobrinos que son los que tienen que tomar las riendas del negocio familiar de 101 años. Mi güelo murió en el llagar, mi tío murió en el llagar y yo voy a morir en el llagar, pero haciendo lo que me gusta, que ye hacer la sidra. Todos los viernes nos juntamos una cuadrilla, que llevamos cenando juntos 39 años. Y ya fallecieron cuatro o cinco y van entrando otros. Pero nunca somos más de 10 o 12. El éxito de esa cuadrilla fue seleccionar siempre quién entraba. No entra cualquiera. Disfruto con los amigos, con cosas simples, con una tortilla, unos fritos de bacalao, un puro Montecristo y unos culinos de sidra. Y cuando se tercia, un cuba libre o una botella de ron. Soy una persona religiosa y socio del Sporting desde hace 53 años. Voy a casi todos los partidos, pero no soy pasional, no soy de los que dicen: ‘El Oviedo que desaparezca’".
Suscríbete para seguir leyendo
- La gijonesa Cristina Méndez, premio de la Real Sociedad Española de Física, fallece a los 31 años
- Fallece Fran Rosal, encargado durante dos décadas del mítico Bulevar de Gijón
- La Audiencia de Gijón respalda el desahucio de un hijo de 24 años por la mala convivencia con los padres
- Atasco kilométrico en la autovía Minera: un accidente entre dos coches en un túnel moviliza a la Guardia Civil
- Susto en Gijón: trasladan al Hospital de Jove a una mujer tras sufrir un golpe de calor en el Arbeyal
- Samuel Trabanco, lagarero: 'Toda la vida vi traer manzana de Galicia y nunca oí en el chigre: ‘Esa sidra ye gallega’
- Siete tiendas de campaña plegables y tres sillas en altura darán servicio a los socorristas de playas, sin torres de vigilancia nuevas este verano
- Dos gijoneses de 24 y 26 años, investigados por 'el pique' de velocidad que provocó el vuelco de un bus en Gijón