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La Semana Negra se pasa al tardeo: "El ambiente es más veraniego, es un puntazo"

El traslado al Arbeyal consolida una nueva forma de vivir el festival

Por la izquierda, Arantxa Alonso, Luna Losada, Sophia Quevedo, Diego García, Diego Fernández, Hugo Alonso y Raúl Rodríguez, ayer, en la Semana Negra.

Por la izquierda, Arantxa Alonso, Luna Losada, Sophia Quevedo, Diego García, Diego Fernández, Hugo Alonso y Raúl Rodríguez, ayer, en la Semana Negra. / Marcos León

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Álex Redruello

Gijón

Cuando se piensa en planes en Gijón, una de las primeras cosas que se viene a la mente es el tardeo. Y esa actividad, tan de moda últimamente, también ha contagiado a la Semana Negra en su nueva ubicación de El Arbeyal. El certamen instala este curso una hilera de casetas al más puro estilo chiringuito de playa. La fórmula convence a los visitantes del certamen de novela negra y también a los hosteleros, encantados con este nuevo capítulo de la Semana Negra. "El ambiente más veraniego", destacan muchos de los que acuden a este lugar.

Por la izquierda, Arantxa Alonso, Luna Losada, Sophia Quevedo, Diego García, Diego Fernández, Hugo Alonso y Raúl Rodríguez, ayer, en la Semana Negra.

Candela Álvarez. / Marcos León

Así lo cuenta, por ejemplo, Diego Plaza, que maneja uno de estos puestos. "Este nuevo formato de la Semana Negra puede ser un poco mucho más diferente que otras. Ahora hay más tranquilidad", expresa este hombre. Esta percepción la comparten muchos visitantes, quienes celebran la amplitud y estética de este nuevo espacio de casetas. Luna Losada tomaba ayer un refrigerio en el Arbeyal junto a sus amigos. "Este año al hacerlo en la playa, yo traía las expectativas más bajas, pero veo que es un ambiente también más abierto y bonito", cuenta esta joven. "El ambiente es más veraniego. Estar al lado del mar es un puntazo", añade Losada.

La Semana Negra se pasa al tardeo

Sheila Martín. / Marcos León

La cercanía a la playa también se nota en el ritmo de la Semana Negra. Los hosteleros pescan en el flujo de bañistas. "Lo bueno es que aquí tenemos la playa y ahora abrimos también por las mañanas", apunta Candela Álvarez, una hostelera. El horario vespertino, a diferencia de la noche cerrada de otros años, gusta a esta mujer. "Ahora está viniendo mucha gente sobre las siete o las ocho de la tarde. El tardeo está muy de moda", agrega.

La Semana Negra se pasa al tardeo

Diego Plaza. / Marcos León

Las preferencias en la barra evolucionan como en otras zonas de tardeo clásicas como la Cuesta del Cholo o el barrio de La Arena, especialmente la calle Aguado, una de las arterias que más bulle de esta zona de Gijón. "Por la tarde la gente pide más bien cervezas o cañas, pero claro al llegar la noche ya se pasan a las copas", describe Candela Álvarez.

Hay otros que no se fijan tanto en la bebida, sino en la atmósfera que se respira. Es el caso de Sheila Martín cuyos ingredientes imprescindibles son "la pareja o amigas, el sol y tomarte una sidra". Eso sí, a pesar de este ambiente festivo ahora más de tarde el público en general mantiene clara la esencia de la Semana Negra. "La parte de los libros es lo más importante de la Semana Negra y habría que tenerlo siempre en el punto de mira", concluye Luna Losada.

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