Gijón acoge la exposición de un indiano fuera de lo común
El museo Evaristo Valle inaugura la exposición "Florencio Rodriguez. Paradigma de americano emprendedor y filántropo" homenajeando la figura de un indiano que invirtió su fortuna en ayudar a la prosperidad de Gijón y a la beneficencia

Un momento de la inauguración, ayer, en el museo Evaristo Valle / A. R.
Álex Redruello
El museo Evaristo Valle ha inaugurado la muestra "Florencio Rodriguez. Paradigma de americano emprendedor y filántropo" saldando una deuda con su propio origen. "Hoy es un día muy importante ", arrancó Pablo Basagoiti, director gerente del museo, frente un nutrido público. "Hoy rendimos homenaje a Florencio Rodríguez en el 120 aniversario de su fallecimiento".
El hilo conductor de la mañana no fue la riqueza, sino la absoluta discreción de un hombre que se marchó de Asturias con 13 años en un velero con su familia hacia las Américas y regresó con una inmensa fortuna. José Ramón García López, catedrático de Historia Económica y principal biógrafo de don Florencio, puso incitó a la reflexión al plantear la gran paradoja de esta figura "¿Por qué cuando vino a España el rico no se dedicó a la buena vida, como generalmente hacían muchos de los indianos que caricaturizó Clarín?". Lejos de las rentas, Florencio Rodriguez invirtió su capital en el desarrollo industrial de Gijón, fundando su propia casa de banca en 1894. Lo hizo sorteando las prohibiciones legales de la época mediante ingeniosas argucias jurídicas. "No somos gestores, pero somos una comisión consultiva que nos presentan los presupuestos, las inversiones, las cuentas y podemos opinar", explicaba Jose Ramón recordando como hacía el banquero logró incluso salvar la red eléctrica de la ciudad. Tras analizar miles de cartas, el también comisario de esta exposición no dudó en su veredicto. "Puedo decir que don Florencio fue una persona verdaderamente excepcional".
Gretel Piquer, conservadora del museo y responsable de dar sentido a toda esta historia a través del diseño expositivo, reconoció que "el mayor desafío muchas veces es tratar de con poco contar mucho". Su reto ha sido equilibrar los frios papeles de los archivos bancarios con el valor de la colección de artes decorativas que poseía el indiano, quien además fue el primer mecenas del aclamado pintor Evaristo Valle.
Sin embargo, el alma de la inauguración latía fuera de los documentos económicos o las obras de arte. Basagoiti ya lo había adelantado en la presentación al agradecer la presencia de las hermanas del Asilo de Pola de Siero, la obra más íntima de don Florencio. Fue la hermana Sol Esmeralda, en representación de la congregación fundada por el banquero n 1882, quien do la verdadera medida humana del protagonista. La religiosa relató que Florencio jamás actuó por vanidad social, sino que toda obra benefica nació de una herida muy honda, "le entregó su fortuna a los desfavorecidos porque su padre se había muerto ciego". Hoy, 120 años después, ese mismo asilo acoge a más de un centenar de residentes, manteniendo vivo un mandato que trasciende lo terrenal "nuestra misión es cuidr el cuerpo para salvar sus almas" culminó la hermana Sol Esmeralda.
Para el propio José Ramón García López, la muestra logra su objetivo porque resulta "muy peculiar". "Contiene arte, pero contiene también los entresijos, la explicación de por qué nació, cómo nació, quienes fueron los impulsores, valoró el comisario. A sus ojos refleja a la perfección una vida "no muy larga quizá, pero muy intensa" de una persona "excepcional en la laboriosidad, en la entrega y luego en el éxito". La exposición, que permanecerá abierta hasta noviembre de 2026, es un espejo en el que mirarse. Como bien apuntó Jose Ramón frente a quienes hoy "lo primero que buscan es cambiar el domicilio para paga menos impuestos", aquella generación de indianos regresó para "hacer escuelas, hospitales y obras benéficas". "Aquella gente se comprometía con el mundo durísimo en el que les obligó a partir" sentenció. Una lección cívica de hace una siglo que hoy, en los jardines del Evaristo Valle, resonó con más fuerza que nunca.
Suscríbete para seguir leyendo
- Fallece un hombre de 68 años tras caer por unas escaleras en un edificio de Gijón
- Fallece Rafael Pablo Romero, padre de la actriz Blanca Romero
- Pelayo, el socorrista más veterano de Gijón, con 92 años, se acuerda de San Lorenzo 'cuando el mar entraba más y había corrientes más fuertes
- Generaciones de jesuitas de Gijón montan su verbena de verano: 'Lo bonito es reencontrarse y compartir el mismo sentimiento de pertenencia al colegio
- Varias picaduras de carabela portuguesa obligan a ondear la bandera roja en la playa de San Lorenzo, en Gijón
- Guía básica sobre el eclipse en Gijón: Cortes de tráfico, prohibiciones, buses reforzados, citas singulares y fiesta final
- La nueva gran urbanización de chalés en Gijón, al norte del hospital de Cabueñes, ya está en obras
- El 'Solitaire', el buque de mayor longitud que llega a Gijón, llevará a cabo una maniobra inédita en El Musel