El recinto ferial de Gijón se pone guapo para una FIDMA que dará 12.000 empleos
Operarios de todo tipo inician las labores para llegar al estreno de una cita que supera los 740.000 visitantes: "Se va contra reloj, pero siempre se cumple"
Unas 12.000 personas, según las cifras de la Cámara de Comercio de Gijón por los pases que emite para acceder al recinto ferial, tienen trabajo vinculado a la 69 edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA), que abre sus puertas al público el próximo 1 de agosto. Parte de ellos desarrollan su labor con anterioridad, en las tareas de montaje de carpas, pabellones y los stands de los 727 expositores que habrá en esta edición. Una labor que ya ha comenzado y que se irá acelerando, a medida que se acerque la fecha de la inauguración de un evento por el que el año pasado pasaron 740.000 visitantes.
Carpinteros, electricistas y montadores son algunos de los profesionales que llevan días de labor en el recinto ferial Luis Adaro. Entre ellos Enrique Castro García, uno de los diez trabajadores de la compañía avilesina Asturcopia que en dos semanas habrán montado 30 stands. "La Feria nos da muchísimo trabajo y deja mucho beneficio a la empresa. Incluso tenemos que subcontratar autónomos para montar a tiempo todos los stands que tenemos contratados. Echamos mucho tiempo, con muchas horas sin sueño", señala esbozando una sonrisa.

Claudia Rodríguez con Alexis y Héctor Paradiñeiro al fondo, montando el stand de Cogersa. / Marcos León
Esta es una de las empresas que participarán en rematar el montaje del pabellón de Caja Rural de Asturias, que se estrena en esta edición de FIDMA, al igual Ilaeli, carpintería de Langreo, que el pasado viernes estaba montando el stand de Cogersa en la Lonja del Palacio de Congresos. La coordinadora de montaje de esta empresa en la Feria, Claudia Rodríguez, es una de las diez trabajadoras que tiene la compañía en el recinto ferial estos días. Ella señala que es la primera vez que consiguen trabajo en la Feria de Muestras, que este mes les aporta "una carga de trabajo importante y para el año que viene esperamos conseguir más stands".
En cuanto al ritmo, es el denominador común del personal que se encarga de los preparativos de la Feria: "siempre vamos contra reloj, porque los plazos son muy apretados, pero siempre se cumplen".
Pero no todos los preparativos que se están realizando estos días para poner a punto el recinto ferial tienen que ver con el montaje. En el caso de algunos establecimientos hosteleros también están cocinando algunos de los platos que van a servir, para tener reservas para los momentos de mayor avalancha de comensales.
Lo explica Lucía Menéndez Carbajal, abogada de Pola de Siero que tras defender un caso en la Pola el pasado viernes se fue directa al recinto Ferial donde la empresa familiar explota siete locales hosteleros. Llevan 14 años en la Feria, donde dan trabajo a 70 personas, 50 durante la feria y otras 20 para preparar los locales que llevan un año cerrados. "Empezamos la segunda semana de julio y ahora también estamos cocinando carne guisada, porque el primer día de la Feria no nos podemos poner a guisar, porque hay mil fuegos que apagar", explica. El año pasado vendieron 3,5 toneladas de calamares y 1,5 toneladas de carne guisada. ¿Cómo esperan que se dé el negocio en la Feria este año? "Bien, porque el año que se da bien la Semana Negra, lo normal es que también venga una buena Feria", explica en base a su experiencia.

Nueva imagen del Pabellón del Sabadell-Herrero. / Marcos León
Mari Luz Suárez es gerente de El Cuco, uno de los clásicos de la Feria de Muestras en el que trabajan cada año 25 personas, y que también está ahora en pleno proceso de revisión de las instalaciones, explica que su temor es que se produzcan olas de calor. "El año pasado tuvimos sólo un par de días y se notó, es algo que nos da mucho miedo, porque es muy difícil trabajar con temperaturas muy altas y además tenemos muchos menos clientes cuando eso ocurre".
A estas alturas del año, la Cámara ya tiene comercializados todo el espacio del recinto ferial para la Feria, en el que repiten la mayor parte de los expositores. Algunas de las novedades de este año vienen de la mano de stands institucionales, como los nuevos pabellones de Caja Rural de Asturias y de Hunosa, y la renovación del pabellón del Banco Sabadell-Herrero.
En el caso de Hunosa, además de ampliar espacio, también colocará frente a su stand una locomotora minera de vapor, la "Luis Adaro", mismo nombre que lleva el recinto ferial gijonés en honor a ese industrial que impulsó la Feria.
La Feria se inaugurará el 31, de julio con presencia ministerial pendiente de concretar. Al día siguiente abrirá sus puertas al público. En cuanto a los actos institucionales, aún se están cerrando y se espera que ronden los 200. La propia Cámara de Comercio está enfrascada ahora en la revisión completa de las instalaciones, incluyendo las de saneamiento y las eléctricas, así como en el montaje de carpas y el preparativo de los pabellones.

Trabajadores montando la Carpa 8, junto al stand de Oquendo. / Marcos León
Los expositores se preparan con distintas expectativas para la gran feria asturiana. Uno de los representantes de una empresa con siete comercios en Gijón que distribuyen colchones señala que ellos apenas cubren los costes de estar en la Feria con las ventas, pero se dan a conocer a multitud de personas que luego pasan por las tiendas. También venden a turistas de toda España que aprovechan para comprar en la Feria, dice.
Juan Díaz, CEO de Oquendo, explica que la Feria les sirve para presentar sus últimos productos y para obtener "valiosa información" con las opiniones que les trasladan los clientes en los 16 días de Feria. En esta edición de FIDMA, en la que habrá como los últimos años un amplio espacio para el sector del automóvil, se podrá encontrar prácticamente de todo. Desde los nuevos helados, "blasitos" y los carbayones que traerá Camilo de Blas, explica Paloma de Blas; hasta impresoras 3D que comercializa la gijonesa Portachiavi y que el año pasado ya tuvieron gran aceptación entre el público "que puede descargarse de Internet diseños gratuidos" para imprimir piezas, señala Ángela García.
La clave para triunfar, como explica uno de los veteranos del certamen, Pier García, que lleva más de 30 años viniendo a Gijón con su empresa Distriventa, es "seleccionar los productos que ofreces, que sean útiles. No es como hace años, que se vendía todo y las novedades se encontraban en la Feria; ahora Internet hace una competencia terrible". Él es uno de los que prefieren esperar a la semana previa a la apertura para montar sus stands. Esos últimos días serán frenéticos en el recinto.
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