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La Aproches-Cantábrica pone rumbo a Gijón con más barcos en su séptima edición

La regata afrontará una travesía de 120 millas antes de completar el fin de semana con varias pruebas en aguas gijonesas. "Es nuestra regata más importante del año"

de izquierda a derecha: Victor Verdú -Director Comercial de Pangea Asturias-, Guillermo Marqués -Comodoro del RCAR-, Luis Rodríguez -Comandante Naval-, Ángela Pumariega -Vicealcaldesa de Gijón-, José María Landa -Presidente del RCAR-, Roberto González -Secretario de la Federación de Vela del Principado de Asturias-, Fernando Alonso -Delegado RAECY en el Principado de Asturias-, Diego Cabezudo -Secretario de la Delegación de Asturias de RAECY-, Jorge Pañeda -Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Gijón- y Roberto Bucetas -Universidad de Oviedo-).

de izquierda a derecha: Victor Verdú -Director Comercial de Pangea Asturias-, Guillermo Marqués -Comodoro del RCAR-, Luis Rodríguez -Comandante Naval-, Ángela Pumariega -Vicealcaldesa de Gijón-, José María Landa -Presidente del RCAR-, Roberto González -Secretario de la Federación de Vela del Principado de Asturias-, Fernando Alonso -Delegado RAECY en el Principado de Asturias-, Diego Cabezudo -Secretario de la Delegación de Asturias de RAECY-, Jorge Pañeda -Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Gijón- y Roberto Bucetas -Universidad de Oviedo-). / RCAR

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Miguel Martín

La costa cantábrica volverá a convertirse durante varios días en escenario de competición para una flota que tendrá Gijón como destino. La Regata Aproches-Cantábrica Trofeo Repsol afronta su séptima edición con más embarcaciones y una propuesta que combina la navegación de altura con pruebas más cortas frente al litoral gijonés.

La cita comenzará el jueves 29 con una primera jornada destinada a cuestiones previas como las mediciones y la seguridad antes de afrontar la travesía hasta Gijón, uno de los principales desafíos de la competición, aunque no será el único. La prueba continúa creciendo dentro del calendario náutico y este año contará con cinco embarcaciones más que en la edición anterior. "Es nuestra regata más importante del año en los cruceros", expresó José María Landa Riera, presidente del Real Club Astur de Regatas, poniendo el acento en una prueba que "cada año está creciendo más" gracias también al respaldo de patrocinadores y entidades colaboradoras.

Buena parte del atractivo estará en la travesía hasta Gijón. Un recorrido de alrededor de 120 millas que puede llevar cerca de 24 horas y que obligará a las tripulaciones a mirar mucho más allá de la velocidad. La estrategia, las condiciones meteorológicas o la elección de las velas entrarán en juego durante una etapa en la que cada decisión puede marcar diferencias. "Hay que tomar decisiones tácticas, por dónde vamos, si vamos pegados a la costa, si salimos afuera, dónde vamos a entrar o dónde vamos a salir", explicó el comodoro del club, Guillermo Márquez. Para él, ahí reside una de las particularidades de la prueba. "Ese es el plus que tiene esta regata, que da un poco más de navegación", expresó.

La llegada a Gijón tampoco supondrá el final de la competición. Tras completar la travesía y un breve descanso para las embarcaciones, la actividad continuará durante el fin de semana con pruebas de menor duración. El formato dependerá de las condiciones meteorológicas y podrá incluir recorridos triangulares o alguna prueba costera, con mangas de aproximadamente dos horas y media.

Desde la Real Asamblea Española de Capitanes de Yate se destacó también el papel de estas competiciones para acercar la navegación a nuevos públicos. "Creemos que este es el camino para que las nuevas generaciones se aficionen a la vela y podamos compartir con los jóvenes la afición que tenemos por las regatas y por el mar", señaló su representante, Fernando Alonso.

Más allá de lo estrictamente deportivo, la vicealcaldesa de Gijón y concejala de Turismo, Innovación, Economía y Empleo, Ángela Pumariega, destacó el trabajo desarrollado por el Real Club Astur de Regatas, al que situó como "el club de referencia en el norte de España", y puso en valor la capacidad de este tipo de competiciones para atraer personas a la ciudad y contribuir al turismo náutico. "Todos los regatistas que vienen a nuestra ciudad repiten", aseguró Pumariega, quien incidió también en la importancia de cuidar tanto la competición como la acogida de las tripulaciones. "Es importante la parte de tierra, que la gente esté cómoda y que se sienta como en casa, pero también que en el agua se hagan regatas lo más justas posible", concluyó.

Con cinco embarcaciones más que el año anterior y una combinación de navegación de altura y pruebas de menor duración, la Aproches-Cantábrica afrontará una nueva edición en la que la estrategia tendrá un papel fundamental. Primero llegará el desafío de la larga travesía por el Cantábrico y, después, la competición continuará durante el fin de semana desde Gijón

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