Las carabelas portuguesas no frenan el verano en Gijón: los bañistas extreman la precaución, pero no renuncian al baño
San Lorenzo mantuvo la bandera amarilla por estos organismos, mientras Poniente y El Arbeyal disfrutaron la mañana con bandera verde

D.T.

Las carabelas portuguesas han irrumpido con fuerza en la costa gijonesa, pero, de momento, no han conseguido vaciar las playas. Tras la picadura sufrida el miércoles por un niño de once años en San Lorenzo, que tuvo que ser trasladado al Hospital de Cabueñes por patologías previas, los bañistas reconocen que permanecen más atentos antes de entrar al agua, aunque la mayoría asegura que seguirá disfrutando del mar mientras los servicios de salvamento mantengan las playas abiertas.
La diferencia entre arenales también marca el ambiente. Mientras San Lorenzo mantiene este jueves la bandera amarilla por presencia de estos organismos, en Poniente y El Arbeyal ondea la bandera verde, aunque muchos usuarios conocen ya la presencia de carabelas y siguen con atención las indicaciones de los socorristas.
En la playa de San Lorenzo la preocupación es mayor, especialmente entre quienes acuden con niños. “Venimos con críos y no da muchas ganas de bañarse”, explica Andrea Vega. Aunque algunos de los pequeños entran en el agua acompañados por adultos, reconoce que ella prefiere quedarse en la orilla. “Siempre estamos pendientes de lo que dicen los socorristas y mirando alrededor”, señala. Su amiga Susana Santos coincide: “Yo me baño un poquito, pero si hay carabelas ya te digo que no”.
Muchos habituales relacionan además la llegada de las carabelas con estas fechas del verano. “Siempre vemos que es a finales de julio cuando empiezan a aparecer y ya nos fastidia un poco el baño”, comenta Vega, que recuerda haber visto ejemplares otros años, aunque este verano todavía no se ha encontrado con ninguno.

Bandera amarilla en San Lorenzo este jueves. / Demi Taneva
Aun así, no todos viven la situación con la misma preocupación. En la Escalerona, Laure Castañón, Sonia Fernández, Alberto Fernández y Merche Hevia aseguran que continúan entrando al agua, aunque “un poco pendientes por si acaso”. “Hay preocupación, pero tampoco tanta. Venimos a pasarlo bien”, resume el grupo. Ninguno ha visto todavía una carabela esta temporada.
Mayor tranquilidad en Poniente y El Arbeyal
Eva García, habitual de la playa de Poniente, conoció la noticia del menor atendido en Cabueñes y cree que obliga a extremar la prudencia. “Hay que tener mucho cuidado”, afirma. Aunque ella y su amiga Alejandra Bueno apenas se bañan, consideran que la presencia de estos animales puede hacer que muchas personas se lo piensen dos veces antes de entrar al agua.
Otros, sin embargo, restan dramatismo a la situación. “Mientras la bandera esté verde, está bien”, resume Amaya Lizarraga durante un paseo por la orilla de Poniente. Su principal preocupación ni siquiera son las carabelas. “Lo que nos preocupa son las algas”, añade entre risas.

Alejandra Bueno y Eva García en la playa de Poniente / Demi Taneva
En El Arbeyal predomina también la tranquilidad. Belén Tomé asegura que apenas ha oído hablar del problema más allá de las noticias. “Sabemos que hay algo en San Lorenzo, pero aquí no vimos nada”, comenta junto a Fernando Serrano, que incluso se ha dado varios baños estos días “sin ningún problema”. Ambos reconocen que, si la situación empeorara, simplemente optarían por evitar las playas afectadas.
Una opinión similar comparte Gabriela Huerta, que eligió precisamente El Arbeyal por comodidad y porque considera que allí la situación está mucho más tranquila. “La bandera está verde”, resume. Berta López, también usuaria habitual del arenal, sí admite que la noticia del niño afectado aumenta la preocupación. “Hay que estar con un ojo puesto por si aparecen”, reconoce.
Expectación por las barreras: las pruebas se harán en agosto
La investigación impulsada por el Ayuntamiento, el Bioparc Acuario de Gijón, la Universidad de Oviedo y el Centro Oceanográfico sigue despertando interés entre los bañistas, que ven con buenos ojos el experimento para comprobar si unas barreras flotantes, utilizadas habitualmente contra vertidos, pueden impedir la entrada de carabelas portuguesas en playas más resguardadas como Poniente o El Arbeyal.
“Me parece genial”, afirma Eva García. Belén Tomé coincide: “Todo lo que sea en beneficio de los bañistas, perfecto”. Incluso quienes apenas se bañan, como María del Carmen Peláez, consideran positiva la iniciativa para conocer mejor el comportamiento de esta especie.
Mientras tanto, continúan apareciendo ejemplares. Desde el martes se han recogido ya 16 carabelas portuguesas entre las localizadas por Emulsa y las comunicadas por Salvamento, una cifra a la que se suman otras trasladadas directamente al Acuario para el proyecto científico. Sin embargo, los investigadores todavía necesitan reunir más ejemplares en buen estado antes de iniciar las pruebas.

Laure Castañón y Alberto Fernández en La Escalerona de San Lorenzo. / Demi Taneva
“Ayer teníamos 14 y hoy están llegando más, pero aún necesitamos bastantes para poder hacer una selección de los individuos que estén en mejores condiciones”, explica Susana Acle, responsable de Veterinaria e Investigación del Bioparc Acuario. Muchas llegan debilitadas tras quedar varadas en la arena, mientras que otras presentan mejores condiciones para el estudio.
La previsión es que los ensayos comiencen a principios de agosto, siempre que acompañen las condiciones meteorológicas y se disponga de suficientes ejemplares viables. La próxima semana los investigadores celebrarán una nueva reunión de coordinación para definir el montaje de las barreras, que se instalarán de forma experimental en la dársena situada frente al Acuario.
Acle reconoce que el incremento de avistamientos era esperable. “Hace unos días apenas había y ahora están entrando cada vez más. Si se mantienen los vientos y las corrientes, seguirán apareciendo y pueden hacerlo en cualquier playa”, advierte. Por ello, recomienda extremar la precaución y avisar a los servicios de salvamento si se detecta algún ejemplar, evitando siempre tocarlo.
Cómo actuar ante una carabela
Coincidiendo con el aumento de avistamientos, la Concejalía de Medio Ambiente ha recordado las recomendaciones básicas ante la presencia de carabelas portuguesas. En caso de picadura, aconseja lavar la zona únicamente con agua de mar, retirar los posibles restos de tentáculos con pinzas y aplicar frío local, evitando remedios caseros como el agua dulce, la arena o el alcohol. Si el dolor es intenso o aparecen otros síntomas, se recomienda acudir a un centro sanitario.
Además, el Ayuntamiento insiste en no tocar nunca estos organismos, ni siquiera cuando parecen muertos, ya que sus tentáculos pueden seguir provocando picaduras. También pide a quienes localicen un ejemplar que lo comuniquen mediante un mensaje de WhatsApp al 620 85 58 35, una colaboración que resulta clave tanto para su retirada como para el proyecto de investigación que se está desarrollando en la ciudad.
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