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Espuma y burbujas para disfrutar de una tarde "fresquita" en la parroquia gijonesa de Granda, por Santana

Decenas de familias se reúnen en la pista polideportiva en una de las citas imprescindibles del programa festivo: "A ver cómo les digo a los guajes que hay que marchar"

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Miguel Martín

Gijón

"A ver como les digo ahora a los guajes que hay que marchar". El problema de Roberto Pino no parecia fácil de resolver, su hijo y dos compañeros del equipo de baloncesto llevaban toda la tarde corriendo de un lado a otro por la pista polideportiva de Granda, completamente cubiertos de espuma y sin demasiada intención de terminar la fiesta, no eran los únicos. Con un calor sofocante, decenas de niños encontraron este jueves la mejor manera de refrescarse: bañador, gafas de bucear, pistolas de agua y un cañón lanzando espuma sin parar.

La música de los altavoces acompañaba una escena que por momentos dejaba poco suelo a la vista. La espuma se acumulaba sobre la pista mientras los más pequeños corrían, se lanzaban al suelo y reaparecían completamente blancos segundos después. Algunos habian llegado bien preparados para la ocasión con gafas para cubrirse los ojos, otros confiaron en cerrar los ojos cuanto tocaba atravesar la nube.

La fiesta de la espuma protagonizó así el Día del Niño de las fiestas de Santana de Granda, que continúan avanzando después del pregón del martes y de la décima edición de la Arrancadera celebrada el miércoles. Una semana de celebraciones en la que cada jornada tiene su propio público, aunque hay familias que procuran no perderse casi ninguna. Es el caso de Carlos del Rivero y Carla Argüelles, que acudieron junto a sus hijos, Hugo y Marcos. Para ellos, la cita hace tiempo que dejó de ser una actividad más del programa. "Llevamos viniendo desde que empezó, hace diez años, es una tradición ya", explicaban mientras los pequeños disfrutaban de una tarde que llevaban esperando desde hacía días.

En su calendario familiar hay varias fechas marcadas cada verano. "Todos los años la Arrancadera, esto y la verbena no pueden faltar", señalaban. El plan, en principio, era acompañar a los pequeños, aunque mantenerse completamente al margen resultó complicado. "Al final nos toca meternos a nosotros también", reconocían. Y así acabaron, padres e hijos juntos, cubiertos de espuma disfrutando de la misma pista.

Muy cerca se encontraba Beatriz Rodríguez Díaz, que también conoce bien el tirón que tiene esta jornada entre los más pequeños. "Los niños lo pasan genial, vienen con un grupo de amigos y disfrutan toda la tarde", explicaba. Este año tuvieron que seleccionar entre todas las propuestas de una programación cargada de actividades. "A la Arrancadera no fuimos porque son tantas cosas que hay que elegir", reconocía. En su casa estas fiestas tienen este año un significado especial, su hija fue elegida Xana de las fiestas durante el pregón, un nombramiento que se realiza por sorteo entre los niños de entre cinco y diez años y que le permitira desfilar con el traje tradicionaol asturiano el día de la procesión. Aunque si hay que citar dos eventos triunfan especialmente entre los pequeños Rodríguez Díaz lo tiene claro. "Esto y las recetas del sábado son lo que más disfrutan", explicaba en referencia al taller infantil de repostería previsto para el fin de semana.

Roberto Pino, en cambio, llegaba sin saber muy bien qué se iba a encontrar. Este año le había tocado llevar a su hijo y a dos compañeros de su equipo de baloncesto y el evento terminó superando sus expectativas. "No pensaba que iban a disfrutar tanto, estoy muy sorprendido con el ambiente", admitió. La fórmula, a su juicio, tampoco necesitaba demasiado para funcionar. "Al final, con una pista y un cañón que tira espuma montas un espectáculo guapo", resumió. Para los padres, el verdadero reto llegaría despues, cuando hubiera que convencerlos de que la tarde se había terminado. "A ver como les digo ahora que hay que marchar", bromeaba Roberto y, viendo la pista, todavía llena de espuma, no parecía que fuera a tenerlo fácil

La fiesta de la espuma tomó así el relevo de la Arrancadera, que ayer celebró su décima edición y volvió a ser una de las citas destacadas de la semana festiva en Granda. Las celebraciones continuarán durante los próximos días, siendo el viernes el turno de la sardinada, seguida de la primera gran verbena de las fiestas de Granda.

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