Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vecinos de la zona rural

Carmen Cuesta, vecina de Santurio: "En el pueblo antes había menos cases pero mucha más vida"

"Toda la vida tuvimos vaques y huerta; un trabajo muy sacrificado pero que no se nota cuando eres joven"

Vecinos de la zona rural: Santurio

Pablo Solares

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

L. L.

A Carmen Cuesta le resulta difícil encontrar una anécdota concreta de su infancia. Dice que su vida fue "normal", como la de cualquier niña criada en un pueblo. Pero basta escucharla unos minutos para descubrir que esa aparente normalidad hoy pertenece casi al recuerdo. A sus 76 años, sigue viviendo en su casa de siempre, una vivienda con cerca de dos siglos de historia situada en Santurio, Gijón. Desde allí ha visto cómo la parroquia pasaba de ser un pequeño núcleo ganadero, donde todos los vecinos se conocían, a convertirse en un lugar donde abundan las casas, pero escasean las conversaciones.

"Nosotros éramos dieciocho vecinos y todos teníamos vacas", recuerda. Aquella era una vida de puertas abiertas, de ayuda mutua y de trabajo compartido. No había agua corriente y había que acudir a la fuente. Las labores del campo se hacían entre varios y las famosas andechas permitían que unas familias ayudasen a otras cuando llegaban las tareas más pesadas. "Antes encontrabas a alguien y hablabas. Ahora no ves a nadie. La gente viene a dormir y marcha por la mañana", lamenta.

Iglesia de Santurio, en Gijón

Iglesia de Santurio, en Gijón / LNE

La ganadería siempre estuvo ligada a su familia. Sus abuelos, sus padres y después ella misma dedicaron su vida al campo, un entorno que nunca se planteó abandonar para instalarse en Gijón. "A la ciudad solo voy cuando hace falta comprar algo o ir al médico". Hoy continúa ayudando a su hijo Miguel, que mantiene una explotación de leche con casi treinta cabezas de ganado. Aunque está jubilada, sonríe cuando dice que en una casa con vacas nunca se deja de trabajar del todo.

La evolución del campo también ha influido en la dureza del oficio. Carmen recuerda los veranos enteros dando la vuelta a la hierba bajo el sol, mientras hoy los tractores realizan buena parte del trabajo. "Ahora es mucho más fácil. Antes no nos dábamos cuenta porque éramos jóvenes, pero era muy sacrificado", cuenta Carmen Cuesta.

La parroquia de Santurio

Nombre: Carmen Cuesta

Edad: 76 años

Profesión: ganadera jubilada

El mejor lugar de la parroquia: el centro social

Lo mejor de vivir en la zona rural: "La huerta porque nos mantiene entretenidos"

En una frase: "No vamos a la ciudad más que a comprar o al médico"

Pese a ello, hay costumbres que se resisten a desaparecer. La huerta sigue siendo parte de la rutina familiar. Cebollas, tomates, lechugas, pimientos... cultivan un poco de todo, no por necesidad, sino por mantener vivo un hábito aprendido durante generaciones. "Nos gusta y también es una forma de recordar antaño", explica.

Entre todos los recuerdos, hay uno que conserva con añoranza. Cuando sus hijos eran pequeños, esperaba con ilusión el momento de sentarse con ellos alrededor de la mesa de la cocina para ayudarles con los deberes. "Si tenían que leer un libro, lo leía yo también y hacía hasta el resumen", recuerda entre risas. Uno de ellos, Miguel continúa con la explotación ganadera; la otra es profesora de inglés, aunque también decidió mantener sus raíces en Santurio.

Ahora, ya no hay cuentos que contar, en su lugar Carmen Cuesta acude dos veces por semana a clases de pilates al centro social del pueblo. También espera el domingo para coincidir con otros vecinos después de misa. No son muchos, reconoce, pero esas conversaciones mantienen vivo algo de aquel Santurio que conoció de niña.

A lo largo de toda esa trayectoria, Caja Gijón también ha formado parte de la historia de la familia. Carmen recuerda que ya sus abuelos y sus padres eran clientes de la entidad y destaca el apoyo recibido durante décadas, especialmente en los momentos de mayor inversión para mantener la explotación ganadera. "Siempre nos asesoraron muy bien y estamos encantados con el trato", resume.

TEMAS

Tracking Pixel Contents