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Albert de Pineda, arquitecto del plan de Cabueñes: "La nueva obra del hospital irá rápido; no hay que hacer derribos y algunas unidades serán prefabricadas"

"La estructura ya edificada está bien hecha y es homogénea, pero ahora la completamos para crear un complejo de nueva generación; el personal está contento, tendrá mejores condiciones de trabajo"

Albert de Pineda.

Albert de Pineda. / LNE

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Cabueñes

El arquitecto de Albert de Pineda (Barcelona, 1953), de Pinearq Arquitectos, diseñó junto al estudio asturiano Norniella el nuevo proyecto de ampliación del Hospital Universitario de Cabueñes (CAHU) en su primera fase. Un proyecto ya terminado y que Salud espera sacar a licitación después del verano. El profesional señala que la obra, para la que se estima un presupuesto de 147 millones y 26 meses de trabajos, podrá avanzar rápido gracias a la previsión de usar unidades de obra prefabricadas. También explica que habrá cambios en el edificio de instalaciones, hoy a medio construir, y señala que no será necesario realizar ningún derribo en las estructuras que se habían edificado con el anterior proyecto, que se paralizó por discrepancias del Principado con las constructoras.

Su equipo pudo dar a conocer el nuevo proyecto de ampliación en el propio hospital este lunes. ¿Ha podido hablar con el personal sanitario? ¿Están conformes?

Creo que están contentos. Será una transformación importantísima que cambiará completamente el complejo y que mejorará las condiciones físicas del entorno y las condiciones de trabajo de los profesionales. Pudimos hablar con algunos de ellos al terminar esa reunión y se mostraron satisfechos por este avance. Crearemos un edificio de nueva generación que ahora ya tiene una imagen terminada.

¿Se han introducido cambios desde que se dio a conocer el proyecto básico hace unos meses?

En la arquitectura se busca que el proyecto siempre vaya mejorando, pero en estos últimos meses lo que hemos hecho es materializar el proyecto como tal para que pueda contratarse en una licitación de obra. También hemos ido introduciendo detalles de perfeccionamiento, nuevas capas de definición.

¿Por ejemplo?

Se mejoran las condiciones de trabajo. Hice referencia a ello el lunes cuando hablaba de la importancia de cuidar al cuidador. Por eso el nuevo hospital apuesta por la luz natural, por ejemplo. El proyecto responde a las necesidades de los pacientes, por supuesto, pero también de la plantilla, que tendrá zonas de trabajo más apropiadas. Otro detalle es que nos hemos preocupado por que el edificio pueda evolucionar en el futuro. La medicina avanza muy rápido, por suerte, y no queremos construir un edificio que pueda quedarse obsoleto.

¿En qué sentido? ¿Se plantean recrecidos?

Me refiero más bien a cómo hemos distribuido las áreas de instalaciones. Es una cuestión técnica. Un hospital debe controlar su sistema de aire, de temperatura… El proyecto permitirá adaptar esas necesidades técnicas.

Se partía con un condicionante previo. Tanto el edificio de la ampliación como el de instalaciones ya están a medio construir. ¿Eso fue un impedimento o una ventaja?

Hemos aprovechado la estructura existente y la hemos completado. Por ejemplo: hemos colocado algunos puentes para permitir que las plantas sean funcionales. Hemos aprovechado lo que había.

¿Puentes?

Sí, hay una serie de patios que hemos atravesado con algunas conexiones para que el edificio sea más funcional, por ejemplo, en el área quirúrgica. Se facilita la interconexión del edificio.

¿La estructura que está actualmente construida se puede quedar como está o se contempla que algún derribo parcial?

Se completa alguna cosa, pero no se derriba nada. La estructura está bien hecha, es homogénea, y se puede aprovechar. El edificio técnico sí crece porque se incluyen más instalaciones. El nuevo hospital será eléctrico para permitir la descarbonización.

¿Cómo crece?

Crecerá un poco en dirección al hospital y se va a conectar con las galerías técnicas, que esto también está muy bien, porque permitirá que el edificio pueda suministrar energía cuando se hagan las otras fases de la ampliación.

La siguiente fase, reformar el hospital actual, se prevé más compleja.

Bueno, nada es fácil, pero en este caso la ventaja es que al incrementar 68.000 metros cuadrados con otro edificio se podrán trasladar servicios a la parte nueva. Hubiese sido complejo si no se hubiese diseñado previamente una ampliación de superficie.

¿Qué se persigue con el modelo de urbanización exterior?

Se persigue hacer una urbanización permeable. El problema de las urbanizaciones urbanas es que muchas son opacas con el suelo y no permiten que el agua rellene los acuíferos. Aquí hemos apostado por un modelo mucho más sostenible, con vegetación autóctona, y con unos desagües pluviales que derivarán parte del agua a los acuíferos. Es un sistema interesante. La urbanización es moderna.

Y amable. Hoy en día Cabueñes no tiene apenas espacios de estancia.

Claro. Nosotros hablamos de que se va a renaturalizar el entorno. El hospital es un espacio emocional: vas a él a que te den buenas noticias, malas noticias, esperanza. Eso implica que tenga que haber espacios para reflexionar, para que un paciente pueda descansar mirando un árbol y para que los profesionales tengan lugares de estancia al aire libre. En las zonas interiores para el personal también revisamos que los vestuarios no sean simples taquillas, sino que sean estancias con luz y asientos para poder cambiarse.

¿La urbanización exterior afectará a alguna explanada de aparcamiento?

No, solo se usan fincas de la obra.

¿Y el sistema de viales cambiará en algo?

Tampoco. Se mantienen los accesos urbanísticos de la ciudad.

La fachada se podrá iluminar y el edificio se define como sostenible. ¿Por qué?

El encargo de la Consejería ya nos pedía usar al menos un 40 por ciento de materiales reciclables y vamos a subir ese porcentaje. Y la fachada, sí, tendrá un sistema de iluminación que podrá variar sus colores. Eso completará el modelo del acceso al hospital como tal. A nuestro estudio, junto al de Norniella, junto al que trabajamos conjuntamente desde hace años, nos preocupa este aspecto: no queremos que al edificio se entre por los cinco centímetros de una puerta, sino que haya una transición entre el espacio exterior y el interno para que la entrada al hospital sea más amable. De ahí que hayamos creado un vestíbulo abierto y que reivindiquemos la escalera principal, que es un elemento que ayuda a entender cómo se distribuye el edificio. Si tienes que ir a la tercera planta y al entrar ya la ves, llegar a ella es menos traumático que meterte en un ascensor cerrado.

Por lo demás, el trabajo de su UTE termina aquí, ¿no?

Sí. Hemos entregado el proyecto al Principado, que ahora inicia la fase de supervisión. Ha sido un trabajo intenso pero agradable y estamos contentos con el resultado.

¿El plazo de ejecución tiene en cuenta lo que ya se ha construido? Al estar ya hecha la cimentación y la estructura básica.

Sí, la obra podrá ir mucho más rápido por eso mismo. La cimentación siempre es problemática. En este caso se podrá entrar directamente a trabajar en las fachadas y usaremos muchos elementos prefabricados de gran calidad.

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