La figura de la semana: Pedro López Ferrer, un ingeniero de balón y esfuerzo
Emprendedor desde joven y muy familiar, entiende el deporte como una escuela de vida y trabaja en el sector de montajes eléctricos

Pedro López Ferrer / Mortiner
Ya está en marcha una nueva edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA). Un certamen de actividad frenética, inagotable. Y un momento en el que Pedro López Ferrer, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Gijón, no para. Actos institucionales, visitas... El gijonés, una de las caras visibles de la cita, no "perdona" ni un grado de compromiso con la Feria. Cuando saca tiempo, el ingeniero técnico industrial lo dedica a sus grandes pasiones: la familia y el baloncesto.
Nacido un 12 de marzo de 1964, Pedro López Ferrer heredó de su padre, Pedro, catedrático de Física, un carácter recto pero a la vez cariñoso. De su madre, Isabel, ya fallecida y que fue profesora, las ganas de ayudar y de participar en labores sociales. Segundo de siete hermanos, el joven Pedro cursó sus estudios en el colegio de la Inmaculada, una etapa que le marcó en cuanto a valores y al germen de una afición por el baloncesto que ya nunca se separaría de él. En la Universidad de Oviedo obtuvo el título de Ingeniero Técnico Industrial, en la rama de Electricidad. Además, recientemente, en 2014, se graduó en Electricidad en la Universidad de León, para adaptarse a los nuevos tiempos.
Emprendedor desde temprano, ya con 18 años se inició en las clases particulares para fundar más tarde el centro de estudios LOFER. Desde 1990 trabaja en Goyastur, empresa especializada en montajes eléctrico. Entre otras cosas, impulsó un plan director en 2012 para ahorrar en el alumbrado público y también con Goyastur colaboró para la construcción en época de pandemia un hospital en el recinto ferial Luis Adaro. Su papel en dicha empresa lo complementa con Lofer Ingenieros, donde esboza proyectos relacionados, por ejemplo, con eficiencia energética. Vicepresidente de la Cámara de Comercio local desde 2010, Pedro López Ferrer recibió en 2025 una distinción como Socio de Mérito de la Unión de Asociaciones de Ingenieros Técnicos Industriales y Graduados en Ingeniería de la Rama Industrial de España. Es una referencia del sector.
El gijonés quedó prendado por el baloncesto. Debutó en la segunda división nacional con 17 años y prolongó su carrera hasta los 29. Incluso también fue entrenador, rol en el que potenció su idea de que el deporte no es solo competición. También educación, compañerismo. Concibe el deporte como una escuela de vida. Bajo ese leitmotiv creó en 2004 la Fundación Gijón Baloncesto, que promueve el deporte base con cursos o campamentos. Desde 2016 preside, asimismo, el club FODEBA (Fomento y Desarrollo del Baloncesto), cuya mayor parte de equipos son femeninos. Tiene claro que, sea en el ámbito que sea, quiere aportar su granito de arena.
El matrimonio que forman Pedro López Ferrer y Marta Fernández tiene dos hijos, Pedro y Alicia, que son mellizos. Están a punto de cumplir 27 años y, para preservar la saga, son ingenieros. La familia reside en la parroquia de Cabueñes. Hay bromas de que, cuando llega la Feria de Muestras, la Cámara de Comercio de Gijón gana un vicepresidente y los hijos pierden un padre. No obstante, a López Ferrer le encanta estar con los suyos. La playa de San Lorenzo es uno de sus lugares predilectos de desconexión. Un paseo por el Muro y como nuevo para afrontar su apretada agenda.
Extrovertido, divertido y con don de gentes, el ingeniero no puede estarse quieto. Va al gimnasio, le gusta correr, bucear... Currante como pocos, es difícil aburrirse a su lado. Anima las conversaciones y las tertulias, sabiendo sacar su lado jocoso pero conservando la seriedad si la situación lo requiere. Religioso y creyente, es común verle los domingos en misa en San Pedro.
Acostumbra Pedro López Ferrer a mantener la calma, a no enfadarse. Ahora bien, si hay que pegar cuatro voces se pega. Siempre le ha concedido suma importancia a la educación de sus hijos, a sus estudios y a los valores del trabajo y el esfuerzo. Hace unos años vivió una tarde muy especial al participar en la ceremonia de graduación de su hija Alicia, entregándole el diploma a mejor expediente. Orgullo de padre.
Pedro López Ferrer ostenta distintos cargos en numerosos comités y entidades. Está, como quien dice, "en todos los fregados". En un círculo vicioso de Feria, baloncesto, ingeniería... Él lo asume con naturalidad e, incluso, con entusiasmo.
Convencido de que solo desde la acción se puede contribuir a mejorar la sociedad, sobre estos pilares (Cámara de Comercio de Gijón, Fundación Gijón Baloncesto y FODEBA) pivota su estrecha relación con la tierra en la que ha desarrollado su trayectoria profesional y vital.
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