Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Asturias se prepara desde la Feria de Muestras para un eclipse histórico con la mirada puesta en la seguridad y la movilidad

El Principado refuerza el transporte y llama a planificar la jornada del 12 de agosto para disfrutar con seguridad

Ambiente en el stand del Principado, este miércoles.

Ambiente en el stand del Principado, este miércoles. / Ángel González

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Demi Taneva

Demi Taneva

El reloj instalado en el pabellón del Principado en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA) marca ya la cuenta atrás para uno de los acontecimientos astronómicos más importantes que vivirá la región. El próximo 12 de agosto, Asturias será uno de los pocos lugares del planeta desde los que podrá contemplarse un eclipse total de Sol, un fenómeno que no se repetirá en la comunidad hasta el año 2180. Con ese horizonte, el Gobierno del Principado reunió este miércoles en la feria a responsables institucionales, sanitarios y del sector turístico para explicar cómo se prepara la región para una jornada que prevé atraer a miles de visitantes.

La viceconsejera de Turismo, Lara Martínez, insistió en que Asturias afronta una oportunidad “única” para proyectarse internacionalmente. Recordó que el eclipse será visible en toda la comunidad entre las 19.30 y las 21.21 horas, con aproximadamente dos minutos de totalidad alrededor de las 20.27 horas, y destacó que todo el territorio asturiano se encuentra dentro de la franja desde la que podrá contemplarse el fenómeno. “Somos un paraíso natural para muchas cosas, pero este año también somos el territorio perfecto para observar el eclipse”, afirmó.

Según explicó, el Principado lleva meses preparando un dispositivo que se apoya en tres pilares: divulgación científica, movilidad y protección de la salud. Con el lema “Eclipse desde el paraíso”, Turismo ha desarrollado un programa de actividades divulgativas por toda Asturias con talleres, conferencias y acciones educativas para acercar el fenómeno a la ciudadanía. “No queremos que el eclipse suceda sin más, sino que sea una experiencia que se entienda”, resumió Martínez.

Un plan para evitar el caos

Uno de los aspectos que más preocupa a la administración es la movilidad. El Principado ha identificado 78 puntos seguros de observación, uno por cada concejo, con el objetivo de distribuir a los asistentes por todo el territorio y evitar concentraciones masivas. “No es un día para improvisar”, insistió la viceconsejera, que pidió a la ciudadanía planificar con antelación dónde presenciará el eclipse y evitar desplazamientos de última hora. Para facilitar esa organización, el Gobierno autonómico reforzará el transporte público con más frecuencias, vehículos de mayor capacidad y horarios ampliados.

Protección ocular

La seguridad ocular fue otro de los ejes de la jornada. El jefe de Oftalmología del Hospital Universitario San Agustín de Avilés, Juan Jesús Barbón, recordó que mirar directamente al Sol sin protección puede provocar una retinopatía solar, una lesión irreversible en la retina. “Solo hay una forma de evitar ese daño: utilizar gafas homologadas para eclipses”, explicó.

Por la izquierda, Fernando Corral, Lara Martínez y

Por la izquierda, Fernando Corral, Lara Martínez y / Ángel González

El médico recordó que el eclipse tendrá una duración aproximada de dos horas y que el daño es acumulativo. “La retina no tiene receptores para el dolor, por lo que la lesión pasa desapercibida hasta horas después o incluso al día siguiente”, señaló. Los síntomas pueden incluir pérdida de visión o imágenes distorsionadas y, en muchos casos, el daño no tiene tratamiento. Barbón explicó que las gafas deben utilizarse siempre que se mire al Sol y únicamente pueden retirarse durante los aproximadamente dos minutos de totalidad, cuando el disco solar quede completamente oculto por la Luna.

Un fenómeno que llena hoteles

El vicepresidente de Otea, Fernando Corral, puso el foco en el impacto turístico del fenómeno. Explicó que muchos establecimientos comenzaron a recibir reservas para la noche del 12 al 13 de agosto hace más de dos años, especialmente de visitantes extranjeros interesados en el turismo astronómico. “Nos encontramos con un tipo de cliente que no era habitual en Asturias”, señaló. Según explicó, el sector detectó una avalancha de reservas internacionales, hasta el punto de que actualmente resulta muy complicado encontrar alojamiento disponible para esa noche.

Corral destacó que el eclipse supone una oportunidad excepcional para dar a conocer Asturias a un público que habitualmente no visita la región. “Tenemos una grandísima oportunidad para mostrar Asturias y conseguir que esa gente vuelva”, afirmó, convencido de que muchos de esos visitantes repetirán en el futuro atraídos por el resto de atractivos del territorio.

Mirar también a nuestro alrededor

La jornada fue conducida por el meteorólogo de la TPA, David Arango, que además de moderar el encuentro recordó la extraordinaria rareza del fenómeno. “El último eclipse total visible en Asturias fue en 1905 y el próximo llegará en 2180”, destacó. Arango adelantó además una nota de optimismo desde el punto de vista meteorológico. Aunque insistió en que todavía faltan días y la previsión puede cambiar, los modelos actuales apuntan a un escenario favorable, sin la presencia de las habituales nubes bajas del verano cantábrico.

El meteorólogo animó a los asistentes a disfrutar del eclipse más allá de mirar al cielo. Recordó que durante esos minutos también cambiará el comportamiento del entorno: descenderá la temperatura, aparecerán pequeñas rachas de viento, los pájaros dejarán de cantar y comenzarán a escucharse insectos propios de la noche. “Van a pasar muchas cosas. Merece la pena bajar la vista del cielo y observar también lo que ocurre a nuestro alrededor”, concluyó.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents