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Pelayo, el socorrista más veterano de Gijón, con 92 años, se acuerda de San Lorenzo "cuando el mar entraba más y había corrientes más fuertes"

Veintitrés antiguos salvamentos gijoneses se reencontraron, tras décadas sin verse, en un homenaje al mayor del equipo

Sobre estas líneas, el grupo de antiguos socorristas, en su reunión de ayer.

Sobre estas líneas, el grupo de antiguos socorristas, en su reunión de ayer. / Mario Canteli

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Demi Taneva

Demi Taneva

Gijón

Fernando Ángel Pelayo cumplirá 92 años en octubre y ayer recibió un regalo emocionante. Un reloj grabado que decía "De todos los que te seguimos, pisando la misma orilla". Fue el obsequio de más de una veintena de antiguos socorristas de la playa de San Lorenzo que se reunieron ayer en torno a una mesa para reencontrarse después de décadas y rendir un pequeño homenaje al más veterano del grupo.

Pelayo y todos "los que pisamos la misma orilla"

Pelayo y todos "los que pisamos la misma orilla"

La comida surgió a través del grupo que mantienen algunos de los antiguos compañeros y la excusa ideal fue la de reconocer a Pelayo, que durante 27 años vigiló las playas gijonesas. Aquel trabajo "fue una experiencia muy bonita y muy emocionante", cuenta Miguel Piñera, uno de los asistentes, que llegó a reencontrarse con compañeros a los que no veía "igual desde hacía más de 40 años". Algunos incluso viajaron desde Madrid o Pontevedra para participar en la cita.

Fernando Ángel Pelayo, que comenzó como socorrista a los 20 años y continuó hasta los 47, confesaba ayer que "me encantó estar ahí". Durante sus años en la playa vio pasar varias generaciones de compañeros, la mayoría mucho más jóvenes que él. Lo tiene asumido: "Siempre estuve con gente más joven".

A muchos les sirvió la cita para comparar aquel Gijón en el que ejercieron de socorristas de playa con el actual. En el caso de Pelayo su recuerdo es el de una playa de San Lorenzo con más corrientes y zonas especialmente peligrosas. "El mar entraba más y había corrientes muy fuertes", rememora. Pachu Armesto, otro participante, coincide: aquella playa era "un poquitín más salvaje" y los socorristas "apenas unos chavales" de 18 y 19 años, como apunta Piñera.

Para dejar constancia del paso del tiempo, el grupo recuperó una fotografía de aquella época para reproducirla colocándose volvieron en el mismo orden que entonces. De los seis que aparecían en la imagen original, cuatro siguen vivos. La nueva fotografía quedó bautizada como "50 años después". La intención de los asistentes es que el encuentro no quede en una única comida. "Para darle un poquitín de continuidad", apunta Armesto, que confía en que próximas reuniones permitan incorporar a compañeros que esta vez no pudieron asistir. Porque, más allá de la comida, lo que se recuperó ayer fue una parte de la memoria del socorrismo gijonés: compañeros que compartieron playa, rescates, juventud y veranos.

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