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Un sonido grave avisó en la Laboral de la oscuridad total que llegó con el eclipse

Grupos de personas con déficits visuales vivieron el fenómeno a través de la tecnología: "También formamos parte de esto"

Ramón García, cuarto por la izquierda con compañeros con déficit visual; al centro, el equipo para oír el eclipse. |

Ramón García, cuarto por la izquierda con compañeros con déficit visual; al centro, el equipo para oír el eclipse. |

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Miguel martín

Gijón

Las personas con déficits visuales tenían ayer una cita distinta con el eclipse asturiano. Era en la Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, y hasta allí se fue Ramón García. En el centro cultural se propusieron acercarles el eclipse utilizando el "LightSound", un dispositivo que transforma la intensidad de la luz en sonido. A más luz, más agudo es el tono y, durante el eclipse, debido a la oscuridad, se vuelve más grave. "Es una analogía", explica García sobre lo que iba a poder comprobar luego.

El aparato, diseñado en Harvard para el desierto de Arizona, consiguió funcionar pese a las complicaciones que puso Asturias y logró que la experiencia fuese todo un éxito para un amplio grupo de personas que llegó hasta el centro de Cabueñes con esa ilusión, dispuestas a vivir el fenómeno como uno más. El sol, enterrado entre las nubes, puso a este grupo de invidentes las mismas dificultades que al resto de asturianos y visitantes, pero no apagó las ganas de disfrutar de todos. "Encantados de que el evento haya levantado expectativas", relataba Ramón García. "Poco a poco se fue sumando gente y estamos muy contentos, también formamos parte de esto", señaló.

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