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Queda el último empujón para una Feria de Muestras llena de "buenas sensaciones"

Los expositores confían en un fuerte cierre y en hacer buenas cifras como hace un año, aunque con un día menos de ventas: "El eclipse nos eclipsó"

Último empujón para una Feria de Muestras que está dejando buenas sensaciones entre los expositores: “El último fin de semana suele ser el mejor”

Marcos León

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Demi Taneva

Demi Taneva

Gijón

La Feria Internacional de Muestras de Asturias encara su último fin de semana con sensaciones desiguales entre los expositores, aunque con un denominador común: las expectativas están puestas en un cierre fuerte.

Un cierre decisivo para el comercio

En Cyasa, su gerente, Miguel González, hace un balance positivo. "De momento, muy bien, un poco mejor que el año pasado en números", explica. De cara al último fin de semana, la expectativa es mantener la evolución. "Mejorar los datos si se puede, pero mantenerlos también me vale", resume González.

Más prudente se muestra Juan Pedro Díaz, gerente de OK Sofás, que reconoce que la Feria comenzó con buen ritmo, pero perdió fuerza a partir del principio de semana. "Al principio fue mejor que otros años y ahora este transcurso de tres o cuatro días ha sido un poco más flojo", señala. El miércoles, además, fue especialmente complicado. El eclipse, según explica, dejó prácticamente vacío el recinto durante buena parte de la jornada: "Por la mañana no hubo casi gente y por la tarde desapareció la feria. No había nadie, absolutamente nadie".

Último empujón para una Feria llena de "buenas sensaciones"

Juan Pedro Díaz, en el stand de OK Sofás. / D. T.

Las ventas de OK Sofás se encuentran actualmente "un poco por debajo" de las del pasado año, aunque Díaz confía en que el último fin de semana permita recortar distancias. "Esperemos remontar", apunta. El gerente también considera que el calendario puede estar influyendo en el comportamiento de la feria. A su juicio, las ediciones que comienzan demasiado pronto y abarcan una sola quincena tienden a funcionar peor, mientras que el pasado año, con una feria "muy, muy, muy buena", el listón quedó especialmente alto.

La hostelería, pendiente del tirón final

En los negocios de hostelería la valoración es más positiva. Mariluz Suárez, gerente de El Cuco, asegura que la afluencia está siendo alta y que las ventas marchan "muy bien". La excepción vuelve a ser la jornada del eclipse. "El eclipse nos eclipsó a todos", bromea.

El calor ha acompañado durante buena parte de la feria, sin apenas lluvia hasta ahora, pero la previsión meteorológica para el cierre introduce cierta incertidumbre. A ello se suma que el sábado coincide con el día de Begoña, una fecha que habitualmente concentra actividad en Gijón. "La expectativa es un poco indecisa, pero con ganas de seguir vendiendo", resume Suárez.

Último empujón para una Feria llena de "buenas sensaciones"

Mariluz Suárez, en la terraza de El Cuco. / Marcos León

Más contundente es Tito Rodríguez, gerente de Picofino, que asegura que la feria está funcionando "muy bien" y que las ventas son superiores a las del pasado año. También en su caso el eclipse fue la excepción: "Excepto el día del eclipse, que todo el mundo estaba pensando en el eclipse". Picofino se ha consolidado además como uno de los puntos de encuentro habituales dentro del recinto. "Ya todo el mundo lo llama el oasis de la feria", explica.

El último fin de semana, la gran prueba

Rodríguez confía especialmente en los próximos días, tradicionalmente los de mayor actividad. “El último fin de semana suele ser el mejor”, señala. La previsión es que quienes todavía no hayan acudido aprovechen los últimos días para visitar la feria. Desde Picofino perciben además una tendencia general positiva entre los expositores con los que mantienen contacto: "Nos llega que todo el mundo está vendiendo mucho más que el año pasado", asegura Rodríguez.

Último empujón para una Feria llena de "buenas sensaciones"

Miguel González, junto a uno de los coches del concesionario de Cyasa. / Marcos León

Con el recinto afrontando sus últimos días, el tiempo será uno de los factores que pueden marcar el resultado final. Después de una jornada del eclipse que varios expositores describen como prácticamente perdida, viernes, sábado y domingo se presentan como el último gran impulso para cerrar una FIDMA que, en buena parte de sus stands, llega al tramo final con mejores sensaciones que hace un año.

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