Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La figura de la semana: José María Mendoza Suárez, una vida en primera fila del toreo

El presidente de la Peña Eduardo Dávila Miura estaba muy unido a Pilar González del Valle, de quien era cuñado y buen amigo, vivió con emoción el homenaje de El Bibio a la marquesa de la Vega de Anzo

José María Mendoza Suárez.

José María Mendoza Suárez. / Mortiner

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gijón

El coso de la carretera de Villaviciosa lució en la tarde de este domingo repleto de gijoneses y visitantes con motivo de una corrida para el recuerdo que contó con figuras de la talla de José Antonio Morante de la Puebla, José María Manzanares y Pablo Aguado. Entre los miles de asistentes estuvo el presidente de la peña taurina Eduardo Dávila Miura, José María Méndoza Suárez, un fiel aficionado a la tauromaquia que se siente en El Bibio como "en casa".

Nacido el 12 de septiembre de 1953 en Gijón, José María Mendoza Suárez -conocido por su entorno como "Josechu"- creció rodeado de sus cuatro hermanos y de la mano de sus padres, José María y Cristina, con quienes vivía en la calle La Merced. Desde pequeño escuchó hablar del mundo de toreo en casa. Su padre había heredado esa pasión del abuelo de "Josechu", el arquitecto José María Mendoza Ussía.

Con el paso del tiempo, el entusiasmo de este gijonés por los toros fue "in crescendo". Tras completar sus estudios en su apreciado colegio del Corazón de María, "Josechu" tuvo que tomar la decisión de alejarse de su ciudad natal para realizar su etapa universitaria en Bilbao, una ciudad en la que estudió Ciencias Económicas y de la que guarda recuerdos brillantes junto a sus compañeros de clase. Con algunos de ellos, pese a la distancia, mantiene una relación en la que los toros juegan un papel importante.

La tauromaquia ha estado presente en cada etapa de la trayectoria vital de "Josechu". Precisamente, a su mujer, Rosa Ureña, la conoció en unas fiestas de la localidad navarra de Fitero. "Salió a torear a una vaquilla, me llamó la atención y aquí seguimos, hasta hoy", cuenta con gracia su compañera de vida.

Con ella se estableció durante años en una vivienda de La Arena hasta que decidieron mudarse a Somió, donde actualmente residen con una felicidad plena tras décadas marcadas por las obligaciones laborales.

En su caso, el protagonista de estas líneas trabajó siempre para Asturbega, la histórica empresa embotelladora y franquiciada de Coca-Cola en Asturias. "Iba feliz a su trabajo", resumen quienes mejor conocen a un profesional que pasó por prácticamente todas las áreas de Asturbega hasta llegar a ser el director general.

Para tener las pilas cargadas en su rutina, "Josechu" trataba de buscar alicientes a lo largo del año acudiendo a diferentes ferias taurinas. Llegó a estar en la Monumental de México, en plazas francesas y en el norte solía presenciar las corridas de Bilbao, Santander y también le gustaba acudir a San Fermín. Otra de las citas señaladas en su calendario era la Feria de Abril, cuyos festejos marcaban la primavera de José María Mendoza y de sus familiares año tras año. Y la más especial tras la Feria de Begoña era y es San Isidro. "Josechu" es un fijo de los festejos en la capital. Desde hace décadas era invitado por Pilar González del Valle, la marquesa de la Vega de Anzo, a quien conoció a raíz de que se casara con Rafael Ureña, el hermano de su esposa.

Más allá de su relación como cuñados, González del Valle le tenía un cariño especial a "Josechu", con quien le encantaba debatir sobre la actualidad del mundo del toreo a nivel nacional e internacional. Este año, tras el fallecimiento de la marquesa de la Vega de Anzo en octubre de 2025, "Josechu" está viviendo una Feria de Begoña diferente, ya que ella siempre pasaba por su casa durante estas jornadas tan especiales del mes de agosto.

El homenaje realizado el pasado jueves en El Bibio, donde se descubrió la placa que ya mantiene presente de cara al futuro a Pilar González del Valle, fueron unos instantes cargados de emoción para Mendoza. A pesar de los problemas de salud que sufrió a finales del año pasado, está pudiendo disfrutar de su feria favorita, la de su ciudad, y en su plaza favorita, la de su "Gijón del alma", donde siempre ha puesto su granito de arena en el sorteo, así como en los aperitivos y las tertulias posteriores a los festejos.

Lo hace, aparte de como fiel aficionado a la tauromaquia, en calidad de líder de la peña Eduardo Dávila Miura, la entidad que creó junto a su amigo Manfredo Álvarez a principios de siglo.

Aquella idea de impulsar esta "familia taurina" que en 2027 cumplirá sus bodas de plata fue propuesta por Álvarez y "Josechu" no tardó en aceptarla y empezar a dar los pasos necesarios para ponerla en marcha.

Para Mendoza Suárez supone un tremendo orgullo estar al frente de una peña que lleva por nombre el del torero que más le impresionó. Si bien, más allá de fijarse en los diestros, "Josechu" siempre centra su mirada en los toros que se eligen para cada uno de los festejos y trata de conversar con los ganaderos que participan. Por ello, cada año entregan el premio al mejor toro de la feria gijonesa.

Aunque ya no mantiene una actividad tan incesante a nivel de viajes para disfrutar de su pasión, este gijonés de 72 años continúa muy activo organizando en cualquier época planes junto a su mujer, sus ahijados y el resto de sus familiares, quienes le definen como una persona cariñosa, sensible y generosa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents