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Sergio Rollón pone el broche triunfal a la feria taurina de Gijón

Tarde de valor y capacidad del joven madrileño con buena novillada de La Cercada

Osornio y Castrejón, se dejan la Puerta Grande en la espada

Vídeo: Sergio Rollón pone el broche triunfal a la feria taurina de Gijón

Circuitos Taurinos

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I. Peláez

I. Peláez

5ª y última de abono

Novillada con picadores. Un tercio de plaza en tarde agradable. Se han liado seis novillos de La Cercada, bien presentados. Dieron buen juego por su movilidad, clase y entrega. El 3º, manso, sacó buen fondo. Emiliano Osornio (gris perla y oro): Estocada atravesada (oreja). Estocada tendida -aviso- y dos descabellos (ovación tras petición de oreja). Sergio Rollón, que sustituía a Álvaro Serrano, (blanco y oro): Estocada trasera (dos orejas). Pinchazo, estocada muy trasera -aviso- y varios descabellos (ovación con saludos). Samuel Castrejón (eclipse y azabache): pinchazo y media estocada (ovación con saludos). Tres pinchazos, media estocada y un descabello (ovación). Incidencias: Saludaron Alejandro Sánchez y Jorge Prado tras banderillear al sexto.

El novillero Sergio Rollón hizo bueno el dicho taurino de que unos las firman y otros las torean. Irse a portagayola en el primero de su lote fue toda una declaración de intenciones en una tarde de máxima entrega, mente despierta y valor sincero para abrir la última Puerta Grande de la feria de Begoña gracias a un buen encierro de La Cercada con el que Emiliano Osornio y Samuel Castrejón perdieron el triunfo con los aceros. Pese a jugar el Sporting y ser día laborable, fuera ya de Semana Grande, hubo un tercio de plaza. El triple de gente que manifestándose en la calle un día festivo y sin pasar por taquilla, para que lo entiendan.

La ausencia de Álvaro Serrano, que presentó parte médico por una cogida sufrida el pasado sábado en Dax (Francia), permitió la entrada en el cartel de Sergio Rollón y no defraudó. Hace apenas un año, el joven novillero madrileño estaba ingresado en el hospital, sin poder caminar, después de sufrir una pavorosa cogida en Valdetorres del Jarama que a punto estuvo de quitarle la vida. Reapareción en Valdemorillo en febrero y desde entonces es un nombre propio del escalafón de novilleros. Lo demostró en Gijón en sus dos oponentes. Tras irse a toriles a recibir a su primero, lo saludó a la verónica y quitó luego por saltilleras. Clavado en el centro del platillo, tras brindar al público, le recetó dos pases cambiados por la espalda antes de desplegar su potencial. Firmeza y empaque fueron las claves para embarcar la pujante embestida del novillo de La Cercada. Siempre en el sitio, muy templado, Rollón llevó cosida la embestida. Dos orejas.

El quinto, el más cuajado de la tarde, volvió a desplegar su variedad capotera con un quite por altaneras. Lo brindó a los padres de su compañero Álvaro Serrano en un cariñoso gesto muy torero y se puso de hinojos en un ajustado inicio. Tiene claridad de ideas, ténica y recursos para apuntar su nombre y seguirle de cerca. Supo abrigar al novillo en el tramo final de la faena, cuando ya el de La Cercada tenía menos brío. Cerró por manoletinas y se atascó con el verduguillo.

El mexicano Emiliano Osornio también encontró su cruz en el acero. Había cortado una oreja al que abrió plaza, con el que tardó en encontrarse por sitio y distancia. Ya en los terrenos del 9 le recetó muletazos estimables. Tiene sello propio, algo distinto. Mide los tiempos y en el cuarto sacó la ambición que a veces escasea en su tauromaquia. Galleó por chicuelinas y la faena de muleta tuvo el denominador común del temple, la suavidad y el buen gusto. Toques impercetibles, con torería y sin aspavientos. Los circulares de rodillas en el ocaso de la faena prendieron a los tendidos. Tímida petición por los dos descabellos.

Niños y jóvenes acompañan a Rollón en su salida a hombros

Samuel Castrejón, que debutó este año con caballos, aprovechó el buen fondo de mansito tercero, que derribó en su huida hasta dos veces al caballo de puerta. El matador de toros Fernando Robleño acosejaba desde el callejón. El joven novillero dejó naturales estimables antes de que su oponente se rajese por completo. Fue el aperitivo de lo que llegó en el sexto. Castrejón, con muy pocas tardes a sus espaldas, se vació al natural con gusto y personalidad.

Hay cantera en el toreo. Hay futuro en la tauromaquia como demostraron esos niños y jóvenes que arroparon a Sergio Rollón en su salida a hombros en un claro mensaje por su derechos a los políticos asturianos.

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