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Seguimientos, registros de pisos... una investigación policial "intensa y compleja" para detener en Gijón a la banda colombiana que atracó dos joyerías

Los diez implicados, tres de ellos en prisión, se enfrentan a los delitos de robo con violencia, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal

Policía Nacional.

Policía Nacional. / Miki López

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Pablo Palomo

Pablo Palomo

La banda de colombianos desarticulada por la Policía Nacional después del asalto a mano armada de dos joyerías de Gijón –una en la calle Begoña y otra en Magnus Blikstad– cambiaba con frecuencia de domicilio. Los investigadores, de hecho, hablan de "alta volatilidad domiciliaria" y es por ello que llegaron a pedir medidas cautelares al Juzgado para evitar que estos individuos escapasen de la justicia. De hecho, tanto el cabecilla como otros dos individuos cumplen ya prisión preventiva por los delitos de robo con violencia, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Los otros siete investigados, los últimos apresados el pasado fin de semana, como desveló ayer LA NUEVA ESPAÑA, cuentan con medidas como la retirada del pasaporte, la obligación de personarse semanalmente en el Palacio de Justicia o la prohibición de aproximarse a los negocios asaltados.

La investigación policial, explican desde la comisaría de El Natahoyo, fue "compleja, intensa y exhaustiva". Al margen de ese cambio habitual de domicilio, los agentes pudieron corroborar que se trataba de un grupo perfectamente jerarquizado, con tres de ellos como autores materiales de los atracos y el resto cumpliendo "diferentes funciones". "Principalmente, tareas de vigilancia, logística y receptación de los efectos robados", detallan las mismas fuentes. Esos roles los tenían tanto a la hora de llevar a cabo los asaltos como luego en la posterior venta de las joyas.

Todos los integrantes del grupo –al menos, hay una mujer implicada– estaban "perfectamente" coordinados. Compartían medios, domicilios y hasta los patinetes con los que se movían por la ciudad. Entre los implicados los hay que tienen lazos familiares. La mayoría de esas viviendas se encuentran en la zona oeste de la ciudad, según las fuentes consultadas por este periódico.

Una vez que los agentes tuvieron identificados a los integrantes de la banda –la investigación corrió a cargo de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev)– se llevaron a cabo distintos registros domiciliarios con la autorización judicial correspondiente. En concreto, se revisaron hasta siete viviendas donde se localizaron buena parte de las joyas robadas en los distintos atracos, así como dinero en efectivo, dos patinetes y otro tipo de materiales empleados. No especifica la Policía Nacional si se hallaron las armas de fuego con las que amedrentaron a las encargadas de las joyerías de las calles Begoña y Magnus Blikstad. Una parte importante de las joyas ya ha sido devuelta.

Siete viviendas revisadas

El grupo criminal actuó en dos ocasiones, pero generó una gran alarma en todo el sector de joyeros de Gijón. "Había mucha preocupación y se ha colaborado mucho con la Policía Nacional. Estamos muy agradecidos por su trabajo; se portaron muy bien con nosotros y ya se ve que estuvieron a la altura. También estamos muy agradecidos a Delegación de Gobierno y se lo trasladaremos personalmente. Es un alivio", explicaron fuentes del gremio a este periódico tras los primeros arrestos.

Con estas diez detenciones –las cuatro últimas el pasado fin de semana– los investigadores dan por concluidas las pesquisas y por desarticulada la banda. Resulta llamativo, como pudo comprobar la Udev, que examinaban con antelación las joyerías que iban a asaltar y en ambos casos se inclinaron por negocios regentados por mujeres. Eran tres los que accedían a los locales, pistola en mano, para llevarse las joyas. Lo hacían con el rostro descubierto y sus acciones están registradas en las grabaciones de las cámaras de vigilancia. Además, ya se ha llevado a cabo un reconocimiento de los sospechosos por parte de las víctimas. Las diligencias siguen abiertas en el Juzgado de Instrucción número 5 para dirimir qué grado de implicación tenía cada uno de los detenidos y si finalmente todos ellos se sientan en el futuro en el banquillo de los acusados y por qué delitos.

Registros, seguimientos y devolución de las joyas

  • Banda. Diez personas, todas de nacionalidad colombiana. Tenían una estructura jerárquica, con tres cabecillas, ya en prisión. El resto tenía otros cometidos como labores de vigilancia o venta de las joyas.
  • Delitos. La Policía Nacional, que valora la investigación como «compleja, intensa y exhaustiva», les atribuye robo con violencia, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal.
  • Autoría. La investigación judicial sigue su curso en el Juzgado de Instrucción número 5. Las afectadas ya han reconocido a los principales implicados, que accedieron a las joyerías con el rostro descubierto y pistola en mano.

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