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Más de 10.000 vecinos de Gijón viven en zonas con un alto riesgo de sufrir inundaciones

La Confederación Hidrográfica amplía las áreas de riesgo más próximas al Piles y sus afluentes

El Molinón, Isabel la Cátolica y el parque fluvial, en la zona roja

Vista aérea de la zona de El Molinón.

Vista aérea de la zona de El Molinón. / JUAN PLAZA

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Más de 10.000 gijoneses viven en zonas que tienen una alta probabilidad de sufrir problemas de inundaciones durante la próxima década. Así lo recoge la última actualización realizada por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, un análisis recién remitido a los ayuntamientos y que sitúa las áreas más vulnerables de la ciudad en los entornos próximos al Piles, entre ellos el estadio de El Molinón, Isabel la Católica y el parque fluvial del Piles. Fuera del casco urbano, las zonas de Sotiello más próximas al Pinzales, núcleos rurales al sur cercanos a arroyos como el de Meredal y la actividad industrial del oeste cercana al río Aboño figuran también en el listado.

Lo que la Confederación está terminando de revisar ahora es el tercer repaso a un sistema de alertas que inició en 2014. Ya entonces centraba su análisis en la creación de las llamadas Áreas con Riesgo Potencial Significativo de Inundación o ARPSIs. En el sondeo de 2014 se fijaban tres zonas de riesgo potencial en la ciudad y se marcaban en rojo, las más peligrosas, un perímetro cercano a cauces fluviales que afectaba a 1.748 vecinos.

Desde entonces los mapas se han ido actualizando y en 2021 se hizo otra gran actualización que amplió el número de afectados en Gijón hasta los 2.312 residentes, en parte por una ampliación de los núcleos en riesgo potencial – se creó otra ARPSI nueva que engloba la desembocadura del Piles y buena parte de la costa por San Lorenzo– y en parte por revisiones del número de personas censadas en ellos.

Esta última revisión, iniciada el año pasado, se encuentra en trámite de audiencia ante los ayuntamientos desde este verano y por ahora amplía hasta los 10.595 el número de gijoneses afectados por residir en una zona con alta probabilidad de inundación. El núcleo de mayor tamaño, con más de 8.000 vecinos, se sitúa en los entornos del Piles y de los arroyos de la Pedrera y San Miguel. En los mapas se incluyen, además, algunos edificios situados en primera línea de playa, sobre todo en San Lorenzo, pero también algún rincón de Poniente. El número de habitantes en este ARPSI con alta probabilidad de sufrir inundaciones es de 8.257. La cifra de afectados con baja probabilidad pero aún con riesgo sube hasta los 38.843.

Como el último tramo del Piles atraviesa de pleno la ciudad, la Confederación marca en rojo, con riesgo alto de inundación, entornos como el estado de El Molinón, todo el parque de Isabel la Católica y el parque fluvial del Piles, así como algunas urbanizaciones de Viesques que bordean su senda y el complejo de las Mestas.

Varios núcleos rurales al sur del concejo integran otra zona de peligro con un total de 1.939 habitantes que residen en zonas de alto riesgo y que podrían subir hasta los 4.287 en el tramo de riesgo bajo. El alcance de esta área se fragmenta en los márgenes de una decena de arroyos, pero los más afectados son los núcleos que hoy se encuentra en los márgenes del Aroles, el arroyo de Vega, el de Santurio y el de la Braña, y también muchos cultivos próximos al arroyo Meredal. Son cauces de agua que atraviesan parroquias enteras, entre ella Vega, Lavandera y Castiello, si bien las zonas con peligro son siempre las más cercanas a las masas de agua.

Zonas de polígonos industriales

Al oeste, el arroyo de la Pedrera o de Tremañes es un mismo cauce, pequeño y con tramos muy urbanizados, que cambia de nombre a su paso por ambas localidades y que, a la llegada al casco urbano, especialmente en la zona del polígono industrial de Tremañes, la Confederación marca otra alerta, si bien en este caso la afectación se limita casi en su totalidad a espacios de trabajo. Aun así, hay 36 residentes que viven en la zona roja.

Más al oeste, toda la actividad industrial y portuaria de la zona de Aboño se ve afectada también por un riesgo alto de inundación. Y, por último, el río Aboño y su interacción con el Pinzales y el arroyo de Veranes deja la cuarta zona de peligro, concentrada en la zona de Sotiello, con 363 vecinos afectados. También en este caso, buena parte del territorio en peligro lo ocupan hoy terrenos de cultivo y bosques de ribera.

La Confederación mide este riesgo con un cálculo estadístico que marca la alta probabilidad de inundación en un periodo de retorno de diez años. Esto quiere decir que las zonas afectadas tienen un 10 por ciento de probabilidad cada año de sufrir una gran crecida que las inunde durante la próxima década. A la larga, estos mapas de previsión de crecidas en todo el país servirán para delimitar con normativas más restrictivas la edificación de nuevos inmuebles, especialmente a la hora de ubicar colegios, centros sanitarios y residencias de mayores.

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