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Adiós a los carteles de piso, hola a los de perros y gatos en adopción: la curiosa iniciativa de una inmobiliaria asturiana para apoyar al albergue de animales de Gijón

El negocio, con sede también en Oviedo, busca facilitar las adopciones y donar pienso al centro municipal

Adiós a los carteles de piso, hola a los de perros y gatos en adopción: la curiosa iniciativa de una inmobiliaria asturiana para apoyar al albergue de animales de Gijón

María Velasco

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María Velasco

Gijón

Lo habitual en el escaparate de una inmobiliaria es encontrar fotografías de viviendas, precios y carteles de "se vende". Sin embargo, en una conocida inmobiliaria asturiana sus responsables han decidido dar un cambio radical y desde el mes pasado los perros y gatos que esperan una familia ocupan el lugar de los carteles de los pisos. Es la particular apuesta de este negocio, con sede en Gijón y en Oviedo, para dar visibilidad a los animales del Albergue Municipal de Serín y, de paso, ayudar a cubrir sus necesidades. La iniciativa, por cierto, surgió después del gran papel hecho por el Albergue de Serín a la hora de acoger a muchos de los perros rescatados por la Guardia Civil del criadero ilegal de perros desarticulado a primeros de mayo. Uno de los mayores golpes en el país contra esta clase de negocios.

¿Y cómo funciona el asunto? Muy sencillo. El compromiso va más allá de ofrecer el escaparate. Por cada vivienda vendida, la inmobiliaria dona 50 kilos de pienso al albergue. "Queríamos contabilizar de alguna manera y no donar algo fijo", señala Manuel Pernas, responsable de marketing de la inmobiliaria RK Iglesias, que así se llama este negocio. La cantidad, por otro lado, se adapta a las necesidades reales del centro. Al terminar cada mes, se ponen en contacto contacto con el Albergue y les preguntan cuánto necesitan. Por ahora, llevan un mes y han donado ya 350 kilos de pienso. La idea durará medio año.

Pero hay más. La iniciativa no se queda solo en ofrecer comida para los animales. De ahí, lo del escaparate. La intención de la inmobiliaria es también facilitar las adopciones de los animales. Por eso, han puesto fotos de perros y gatos donde antaño estaban los piso. Entendieron que si ellos se dedican a ayudar a las personas a encontrar una vivienda, también podían ayudar a estos animales a encontrar un hogar. "Al ser una inmobiliaria nos pareció muy buena idea que al comprar una vivienda también se pudieran llevar un perrín adoptado", cuenta.

Esta idea nació tras lo sucedido en Serín. "Ahí dijimos: `Tenemos que hacer algo, tenemos que ayudar´", explica Pernas. Por otro lado, la ayuda tampoco depende de comprar una vivienda, la oficina se ha convertido también en un pequeño punto de recogida donde cualquiera puede aportar su granito de arena: pienso, juguetes, correas y otros productos para los animales. Todo lo recogido viaja después hasta el albergue junto con las donaciones de la propia inmobiliaria. Alberto Bulnes es uno de los vecinos que ha querido sumarse a la iniciativa, "lo que acabamos de donar eran cosas de nuestros antiguos perros. Lo teníamos en casa y da pena tirarlo, así que piensas que si lo puede utilizar otro perrín que no lo tiene, mucho mejor", explica.

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