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Cimavilla vuelve a tirar la caña: el barrio gijonés recupera el concurso de pesca de chipirón más de dos décadas después para rescatar "una tradición" marinera

La organización, que confía en alcanzar los cuarenta participantes, aboga por fomentar la "convivencia" entre ellos y "crear afición" entre las nuevas generaciones

El campeonato, con vocación de continuidad, repartirá varios premios y será el 5 de septiembre en el marco de las fiestas vecinales

En primer término, Rodrigo Collar. Detrás, por la izquierda, Daniel González, Emilio Herrero, Borja Barrado, Guzmán García, Javier Arias y César Collar, en el muelle.

En primer término, Rodrigo Collar. Detrás, por la izquierda, Daniel González, Emilio Herrero, Borja Barrado, Guzmán García, Javier Arias y César Collar, en el muelle. / Luisma Murias

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Cimavilla vuelve a tirar la caña. El barrio Alto celebrará, coincidiendo con sus fiestas —que irán del 4 al 13 de septiembre—, un concurso de pesca de chipirón que retorna al calendario más de dos décadas después. Lo hace con vocación de continuidad y con varios objetivos, como reivindicar la pesca, transmitir esta actividad a las generaciones más jóvenes y, sobre todo, recuperar una tradición en una zona con tanto arraigo marinero. "¿Qué sería de Cimavilla sin el Puerto Deportivo y del Puerto Deportivo sin Cimavilla?", reflexionan los organizadores. El periodo para inscribirse arrancó precisamente este miércoles y la intención es alcanzar la nada desdeñable cifra de cuarenta participantes.

El concurso tendrá lugar el 5 de septiembre, desde las 20.00 hasta medianoche. Habrá dos puntos acotados de pesca: en la punta de Liquerique y en la zona ubicada al superar la Antigua Rula, casi al final de la calle Claudio Alvargonzález. Previamente se desarrollarán actividades como tallado de peces artesanos o el grabado de una pizarra con el cartel estampado, obsequio este que se llevarán todos los participantes. "Lo guapo es que haya esa convivencia y ambiente entre los pescadores; lo que se mamó toda la vida aquí", afirmó Borja Barrado, miembro de la organización.

Bromeaba Barrado con que el último certamen de este estilo, con el chipirón como protagonista, ocurrió cuando todavía circulaban las pesetas. Uno de los que participó en aquella época fue, por ejemplo, Daniel González, otro integrante de la organización. El círculo se cierra. "Es una tradición que queremos recuperar, también gracias la comisión de festejos, que nos da su apoyo", declaró González. La inscripción, para la cual se requiere una licencia de pesca en vigor, podrán realizarse este jueves y viernes, y el miércoles, jueves y viernes de la próxima semana, en el bar "BlackSea". "Podría haber más de cuarenta participantes, pero al ser el primero en los tiempos modernos no queremos pillarnos los dedos", sostuvo Borja Barrado. En ese sentido, se considera que por las condiciones del muelle tampoco sería recomendable un campeonato masivo.

"Las fiestas de Cimavilla brillan solas, pero esto es un punto más", ensalzó Borja Barrado, que hizo hincapié en la importancia de la pesca en Gijón y resaltó además que esta cita puede ser una "llamada de atención a quien corresponde" ante las restricciones a esta disciplina. Ya hay cañas preparadas para el concurso. En cuanto se abrió el periodo para apuntarse, César Collar y su hijo Rodrigo acudieron raudos para reservar plaza. "Somos asiduos a la pesca del chipìrón y así comparto un rato agradable con el crío", comentó César Collar, del Cerillero, a quien le parece fenomenal que regrese este llamativo campeonato. "Es una práctica muy lúdica", aseveró.

"Es muy guay que se recupere esta tradición", manifestó Javier Arias, vecino del Llano y otro de los primeros en inscribirse. "Desde guaje venía por aquí a pescar", rememoró Arias. Para los participantes lo de ganar es algo secundario. Lo realmente relevante es aportar su granito de arena para que el certamen salga lo mejor posible y se repita en años venideros. "Hay que crear afición entre los niños", subrayó Guzmán García, de L'Entrego pero residente en La Arena. Y que ya tiene su plaza adjudicada para el campeonato. "En el río se cierra la pesca a partir de cierto momento y había que buscar alternativa; y me enganché al chipirón", aseguró García.

En cuanto a los premios, habrá uno a la pieza mayor. La recompensa será una cesta de marisco. Mientras, para el primer puesto habrá un carrete de pesca y dos peces artesanales, al margen del trofeo. Para el segundo, trofeo y tres peces artesanales. Y para el tercero, trofeo y dos peces artesanales. Este podio se determinará por la cantidad de ejemplares recolectados. No obstante, eso es lo de menos en un concurso que vuelve a Cimavilla con la caña presta y dispuesta.

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