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Nora Álvarez

"J'Acuse": diez acusaciones con nombres y apellidos en relación a la denuncia interna contra Iván Álvarez Raja en el PSOE gijonés

Un cubo de marketing del PSOE de Gijón.

Un cubo de marketing del PSOE de Gijón.

Nora Álvarez, hija de Iván Álvarez Raja, exconcejal gijonés y exsecretario de Ideas y Programas de la Agrupación Socialista de Gijón, suspendido de militancia el pasado mes de febrero y despedido como asesor del grupo municipal socialista tras una denuncia por supuesto acoso sexual que se tramita a través de los canales internos del partido, se dirige con esta carta y a través de LA NUEVA ESPAÑA al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente regional, Adrián Barbón, como secretarios generales del PSOE y la FSA respectivamente. En ella, en vísperas «de unas primarias donde tomará la palabra la militancia», la joven acusa a todos los que considera partícipes de que su padre esté viendo «vulnerados sus derechos de manera contumaz e injustificada durante los últimos seis meses" y viviendo "el ostracismo y el oprobio de un delito que no cometió tras 33 años de entregada militancia».

Seguro que muchos lectores, gentes de bien, recordaran la famosa carta abierta de Emile Zola, publicada en "La Aurora Social" en 1898, a raíz del "caso Dreyfus" por el que fue acusado injustamente, condenado a cadena perpetua y enviado al presidio de las islas del infierno a 7.000 kilómetros de la Francia ilustrada republicana, la peor cárcel del mundo, por hechos que no cometió.

Su familia y sus amigos organizaron su defensa, identificando a la verdadera delincuente, tras un proceso escandaloso por un consejo de guerra para nada independiente, y hallando la justicia que merecía ante un Tribunal civil y no partidario, sacando a la luz los defectos de la falsa acusación y la trama que encubrían intereses espurios contra los derechos de un hombre y de la verdad.

Pues bien, escribo esta carta en LA NUEVA ESPAÑA al Sr. Presidente de España, Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, y al Sr. Presidente de Asturias, y Secretario General de la FSA, Adrián Barbón. Lo hago, estimados compañeros, en uso de mi libertad de expresión y de mis derechos como recién afiliada al centenario partido que un día fundó Pablo Iglesias, y en uso de los derechos fundamentales que me asisten, en base a los estatutos vigentes y a la constitución de 1978, que de manera reiterada a mi padre le han sido vulnerados de manera contumaz e injustificada durante los últimos seis meses, y en vísperas de unas elecciones primarias donde tomará la palabra la militancia que es libre y soberana, sin tutelas ni tu tías, gracias al derecho constitucional de participación política que también nos estáis limitando.

“Puesto que ustedes osaron, yo también osaré, diré la verdad,” pues no hay otro camino para hallar la justicia, ya que “mi deber es hablar y no ser cómplice, porque si no, mis noches estarían llenas de la vergüenza por el espectro de un inocente que expía en la más horrible de las torturas”, el ostracismo y el oprobio de un delito que no cometió tras treinta tres años de entregada militancia a un partido que presume de igualdad, libertad y justicia social.

Vaya en primera instancia, que dispongo de cuantas comunicaciones, documentos, pruebas y testimonios se han ido cruzando en todo este tiempo entre los órganos federales del PSOE y mi padre, por expresa voluntad suya por si algo malo le sucediera, dado el delicado estado de salud en el que se encuentra a raíz de una denuncia anónima y falsa, una suspensión de militancia, posterior despido laboral y escarnio público, en la que se han violado todos los derechos fundamentales más básicos de nuestro ordenamiento jurídico. Y se ha hecho por despecho, por venganza y probablemente por intereses mucho más mundanos, una descarnada y cainita lucha de poder a la que la militancia de base asistimos asombrados.

No voy a reproducir aquí toda esa información, particularmente delicada, por su tamaño y prolijos detalles, algunos de carácter íntimo y escabroso, pero que a buen seguro acabarán en los tribunales de justicia ordinarios, ya sea en el orden social, laboral, civil o penal, sin tener duda alguna que ellos podrán negro sobre blanco la verdad de este caso, y me temo que no será el único. Esta carta es demasiado larga, por lo que llega el momento del alegato final y concluir.

J´ACUSE... a la Secretaría de Organización, Rebeca Torro, y sus dos adjuntas que firman una resolución el 22 de febrero absolutamente injusta, carente de base y fundamento, violando el protocolo frente al acoso del PSOE cuando dice que será preceptivo un informe previo de un órgano “independiente” fundamentado, motivado y que recoja los antecedentes, contexto, evidencias y conclusiones, con una propuesta de incoación de expediente disciplinario, y si cabe, la iniciación de un procedimiento sancionador, para lo que tienen un plazo de tres meses. Y ya han pasado más de seis largas lunas llenas, crecientes, menguantes, nuevas y hasta un eclipse.

AQUÍ PRIMERO DISPARAN, Y DESPUÉS PREGUNTAN.

J´ACUSE... al Presidente de la Comisión de Ética y Garantías, Rafael San Román, al que en tiempo y forma, el 10 de marzo, se le dirige el recurso que cabía según la resolución anterior, perfectamente fundamentado y argumentado, y que como le dijo a mi padre Paz Fernández Felgueroso, en aquellos lejanos idus de marzo, tras su lectura: “Yo nunca ampararé una conducta de acoso, pero con la misma firmeza rechazo un protocolo que produce la indefensión que estás viviendo”. Suscribo plenamente sus palabras, las de la mejor Alcaldesa que Gijón ha tenido, y que al paso que vamos no volveremos a tener.

J´ACUSE... al órgano frente el acoso, por su extraordinaria diligencia en su trabajo y cumplimento de sus obligaciones, tras más de 180 días penando y esperando por sus respuestas, admitiendo unos indicios pueriles e inconsistentes, sobre una denuncia de unos hechos irreales, con temerario desprecio a la verdad, informaciones falsas y tergiversadas, con un evidente ánimo de venganza y de causar graves perjuicios. Deberían haber velado por “preservar la identidad y garantizar la confidencialidad de las personas afectadas por sus comunicaciones”, en especial en materia de protección de datos de carácter personal. Y en concreto:

J´ACUSE... a Paca Sauquillo, amante de la paz, el desarme y la libertad, por su preocupación tardía con este procedimiento, veterana militante, luchadora por la igualdad, abogada laboralista, superviviente de los atentados de Atocha, que habrá leído escandalizada la carta de despido y la posterior demanda laboral por vulneración de derechos fundamentales de un trabajador del PSOE, tras la misiva remitida por la gerencia del partido o la dirección de recursos humanos de Ferraz que comienza con un “hemos tenido conocimiento por la prensa de unos hechos graves…” partiendo como parte la denuncia -admitida a trámite pese a carecer de toda verosimilitud- y la incoación de un expediente de los propios órganos federales.

J´ACUSE... a Alberto Cachinero, del PSOE Madrid centro, abogado habitual del partido, versado en leyes, por encubrir un imposible, la confidencialidad y en consecuencia el anonimato, de quién aún no sabemos quién denuncia, qué hechos detallados se imputan y el traslado de supuestos ilícitos penales, desconociendo en qué parte del código penal español se ampara ese proceder, y violando de manera evidente el derecho a la tutela judicial efectiva, la presunción de inocencia, el derecho al honor, a la integridad física y moral, y ya el colmo, reclamando la diabolica probatio o inversión de la carga de la prueba, taxativamente prohibida en el derecho occidental moderno por la indefensión que genera en el acusado, que aunque no lo crean, tiene derechos.

J´ACUSE... a Susana Ros, especializada en turismo, diputada, amiga íntima del Presidente, y supongo experta en temas de una mal entendida igualdad, que en realidad deriva en discriminación por razón de sexo y género bajo el principio del "compañera yo te creo". Y yo digo, "yo te creo si dices la verdad, si no, que caiga sobre ti todo el peso de la ley". Y soy mujer, joven, pero sobradamente preparada, por supuesto feminista, para nada radical, hija de mi padre, nieta de dos abuelos, con mi primer novio, y ni yo ni nadie en Gijón nos creemos ni una palabra del relato fantástico al que dais carta de naturaleza de manera incomprensible.

J´ACUSE... al líder de un sector crítico de una tendencia organizada interna, expresamente prohibida en los estatutos, a Fran López, por el conocimiento y difusión de información confidencial, la petición de dimisión del secretario general de la agrupación y la solicitud de una asamblea extraordinaria para debatir sobre una denuncia que debería haberse resuelto con celeridad y discreción, a través de los canales internos, y que ocupó más de tres horas de las cuatro que duró la última asamblea ordinaria, y a la que asistí estupefacta, con mi abuela, veterana militante, y que se pareció más a un auto de fe de la antigua inquisición.

J´ACUSE... al secretario de organización del PSOE de Gijón por no instruir el expediente disciplinario, hace año y medio, solicitado por activa y por pasiva por varias compañeras, tras las graves acusaciones de corrupción, financiación irregular y uso fraudulento de fondos europeos, absolutamente falsas, que constituyen un grave ataque a la organización, una difamación y una calumnia, con el agravante de su publicidad, que constituyen ilícitos penales llevados a cabo por la anónima denunciante de manera irresponsable.

J´ACUSE... al secretario general del PSOE de Gijón por su nefasta gestión de esta crisis interna, que comenzó con un informe enviado a Ferraz a espaldas de su propia ejecutiva que colocó sobre mi padre una diana a sabiendas de la falsedad de las acusaciones, por informar de un expediente confidencial en una sesión ordinaria de la dirección política compuesta por cincuenta personas, y claro, al día siguiente filtrado a los medios de comunicación, con nota de prensa incluida. Dedicaste hasta seis sesiones monográficas de tu ejecutiva a hablar sobre algo de lo que ni siquiera debieran tener conocimiento, especulando sobre quién, qué, cómo, por qué... de las actuaciones de los órganos federales.

No has sido sincero con mi padre, ni has defendido a un compañero de ataques externos. Como tampoco has sido sincero con otros compañeros que han sufrido ataques similares recientemente y que tú mismo has dado carta de naturaleza para justificar una cacicada, en una reunión extraordinaria de la comisión ejecutiva, en pleno mes de agosto, en semana grande, con la mitad de la gente de vacaciones, dando un volantazo al guión que llevabais trabajando meses, y del que hemos tenido conocimiento por la prensa, para de nuevo, el escarnio público de las personas afectadas y sus familias, y tocando el silbato antes de tiempo, poniendo a los perros viejos a atajar cualquier discrepancia y mover los brazos de madera contra el espíritu de las primarias, la soberanía de la militancia que queremos explicaciones para saber qué paso entre la noche de los fuegos y el día antes del eclipse que ha nublado tu liderazgo, ya maltrecho y ajado.

Mucho me temo que este traje empieza a quedarte grande, pues no es el dedo del cesar quien decide por más de 1.250 afiliados que aspiramos a tener la mejor candidatura y el mejor programa para ganar las próximas elecciones y alcanzar la alcaldía de la ciudad en 2027. Has elegido el camino equivocado y tras unos días de calma se ve venir la tempestad, que te estás ganando a pulso por tu carácter dictatorial y falta de respeto democrático al funcionamiento orgánico del PSOE en Gijón.

Y por último, J´ACUSE… a la anónima denunciante, que todos sabemos quién es y conocemos de sus tropelías e intereses. Que aparece y desaparece. Que tira la piedra y esconde la mano. Que lleva años actuando de manera impune e irresponsable. Que presume de sus amistades en Ferraz, de Ábalos, Cerdán y Cendón.

Que ha incurrido en falso testimonio, en acoso sobre varias compañeras y compañeros, en difamación y calumnias, con el agravante de su publicidad, con la complicidad de alguna periodista que filtra a los medios, que tiene un amplio dossier en la Casa del Pueblo que ha sido requerido a Ferraz para esclarecer los hechos. Y que le voy a decir una cosa, como a mi padre le pase algo, que lleva seis meses de baja, en el protocolo anti suicidios de Asturias, prepárate, porque sobre ti caerá la responsabilidad y todo el peso de la ley por tus fechorías, que de sobra conoce mi abuela desde que saliste de Turón, donde mi bisabuelo era el médico del pueblo, y allí os conocen todos. Hasta aquí hemos llegado.

Al proclamar estas acusaciones, no ignoro que me someto al poder de un aparato refractario con sus propias e injustas decisiones y la ira que puede provocar en la dirigencia la afrenta a su poder cuestionado.

No perdáis el tiempo en abrirme un expediente, pues ya que no tengo derecho para avalar, ni para votar, pero sí para cobrarme la primera y última cuota, porque habéis tramitado mi alta tras el cierre censal, igual que he llegado voy a irme. Y el próximo 14 de octubre cuando vuelva a Gijón a celebrar mi 19 cumpleaños, y acompañe a mi padre al Palacio de Justicia, donde todos los citados probablemente tendréis que acudir por requerimiento judicial, ahí os podré mirar a los ojos, y como dice un miembro de la ejecutiva, aunque en su caso es imposible, para ver si no se os cae la cara de vergüenza ante este caso RAJA tan absurdo como escandaloso, donde el acosador es el acosado y la víctima el verdugo.

Termino, tomando de nuevo palabras prestadas, porque ya “solo tengo una pasión, la de que la luz, en nombre de la humanidad que tanto ha sufrido, tiene derecho a la justicia y a la felicidad. Vaya mi protesta encendida, que no es más que el grito de mi corazón, por lo tanto atrévanse a ir a la corte civil, laboral, social o penal, y que la investigación se lleve a cabo a plena luz del día.”

Les ruego, Sres. Presidentes, acepten la seguridad de mi más profundo respeto, como Emile Zola hacía en aquella carta abierta en "La Aurora", que recibió una respuesta abrumadora de la ciudadanía y una ola de hostilidad a los aparatos y fontaneras del estado, aquí seguro que del partido. Recibió amenazas, fue juzgado y condenado al exilio. Pero a la postre, supuso la creación de la declaración de los derechos humanos, de su aplicación y respeto escrupuloso. Y que en el ámbito que nos corresponde, ha de conllevar una modificación sustancial del actual protocolo frente al acoso, y una ejecución justa, rápida y clara para la protección de los inocentes y la defensa de las víctimas, sean estas hombres o mujeres.

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