Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Un robot para cuidar las pistas, riego por capilaridad y mimos para una instalación top en tecnología: así se renovaron las pistas de ensayo del Hípico de Gijón

Las Mestas renueva sus pistas de entrenamiento con tecnología 'Ebb&Flow' para mejorar la seguridad y el confort de los caballos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

María Velasco

Gijón

Detrás de cada salto en Las Mestas hay un trabajo que el público apenas percibe. El recinto hípico de Gijón ha renovado sus pistas de ensayo y de cuerda, las cuales tenían medio siglo de antigüedad, con un sistema de nueva generación que permite mantener la humedad del terreno desde debajo de la superficie. La reforma, realizada por Geolastic junto a la empresa asturiana New Construction, se ha completado en aproximadamente un mes y medio.

"Son pistas que se llaman Ebb&Flow, en español flujo y reflujo, y lo que hacemos es inyectar el agua en las pistas por debajo", explica Guillermo González, CEO de Geolastic. El sistema busca conseguir una humedad homogénea en toda la superficie, algo que, según explica, era difícil de lograr con los tradicionales sistemas de aspersión. "Todas las pistas tienen que tener un grado de humedad. Antes se hacía con riegos por aspersión, con cañones, pero nunca se conseguía un buen solape para que el suelo siempre estuviese homogéneo", señala González, "El nuevo método permite que el agua ascienda por capilaridad y se distribuya por el terreno, mejorando la cohesión y compactación de las arenas y fibras".

La renovación era especialmente necesaria en esta zona del recinto. La pista de ensayo es el espacio donde los caballos entrenan y calientan antes de competir y, a diferencia de la pista de salto, donde están apenas unos minutos durante la competición, aquí pasan horas a lo largo de seis días. "La pista de ensayo se quedó totalmente obsoleta", explica el CEO de Geolastic. Durante los últimos cuatro años, Geolastic se encargó de realizar diferentes arreglos para mantenerla en condiciones, hasta que finalmente el Patronato Deportivo Municipal de Gijón pudo realizar la renovación completa.

El cambio también responde a las exigencias de los propios participantes. "Los caballos cuestan un dinero y los jinetes decían: 'No pienso lesionar a un caballo, son como deportistas, y no puedo venir aquí porque no está el bien el suelo'", confiesa González. Para él, la calidad del terreno tiene una relación directa con la confianza del animal. "Cuando el caballo se encuentra seguro, cuando se encuentra bien trabajando, es como cuando tú vas con un zapato cómodo y estás en una superficie cómoda", compara. Una mayor comodidad permite que el caballo afronte el salto con más seguridad y confianza.

Un robot para cuidar la pista

La renovación incorpora además una de las grandes novedades tecnológicas del concurso: "Harrow robot", un robot autónomo encargado del mantenimiento de la pista de ensayo. Es la primera vez que este sistema llega a un concurso en Asturias y es uno de los primeros robots de este tipo que se utilizan en España. El dispositivo funciona mediante GPS y puede trabajar de manera autónoma siguiendo una programación previa. "Lo que hace es que alisa y alinea la arena", explica González, que ya lo utilizó durante los trabajos de asentamiento de la nueva pista, "Lo programaba para salir a trabajar a las siete de la mañana, a la una del mediodía y a las siete de la tarde".

La incorporación de esta tecnología apunta hacia el futuro de las instalaciones ecuestres. "Todo esto va encaminado a pistas muy inteligentes, a pistas que se autorregulan y se mantienen solas. Todo va a ir por ese camino", asegura. Todo este trabajo, completa una renovación que busca situar las instalaciones de Las Mestas al nivel de los grandes concursos europeos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents