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Schulz empieza a andar con paso firme: del desconcierto inicial a la sensación de que "la zona será menos peligrosa"

Los vecinos de El Llano las obras en la avenida para impulsar la accesibilidad, cuyos avances ya son notorios

VÍDEO: Las obras en la avenida Schulz de Gijón para mejorar la accesibilidad avanzan a paso firme: "La zona será menos peligrosa"

Sergio García

El Llano

Del desconcierto inicial por la elevación de numerosos bordillos a un creciente convencimiento de que la actuación resultará beneficiosa para el tránsito. Así están las sensaciones en El Llano en lo concerniente a las obras de mejora de la accesibilidad que el Ayuntamiento está llevando a cabo en la avenida Schulz, entre Manuel Llaneza y la carretera Carbonera. Se elevarán entre 15 y 17 pasos de peatones y, pese a que aún restan unas semanas para dar por concluidos los trabajos, hay avances visibles, sobre todo en algunas esquinas, donde se han ampliado las aceras en aras de ganar más espacio peatonal y también visibilidad. "Ahora es menos peligroso", apuntan los viandantes.

Residentes en la calle Ribagorza, José Ramón Prida y Trinidad García paseaban ayer por Schulz. Al cruzar por la confluencia entre la concurrida avenida y la calle Colón se percataron de ese aumento de las aceras. "Los coches tendrán más cuidado, antes algunos no respetaban las esquinas", subrayó Prida, que señaló que los operarios "trabajan bien y rápido". El trajín vecinal es constante en la avenida Schulz, una de las arterias principales del barrio de El Llano. A 165.000 euros asciende la inversión municipal para ejecutar la obra, que va por fases y de la que hace semanas ofreció explicaciones, a través de redes sociales, el concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, Gilberto Villoria. El objetivo, aclarar la confusión que había causado la elevación de los bordillos.

Sagrario Robles, en la esquina entre la avenida Schulz y la calle Bobes. | MARCOS LEÓN

Sagrario Robles, en la esquina entre la avenida Schulz y la calle Bobes. | MARCOS LEÓN

Las rampas y pasos alternativos continúan en las calles para facilitar el paso a personas con movilidad reducida o a quienes llevan carros de la compra o de bebés. En la confluencia entre Schulz y Bobes se ven las dos caras de la moneda: una esquina ampliada y otra, en pleno proceso. Por allí caminaba ayer Sagrario Robles, vecina de la calle Ana María. "Lo veo bien, desde el primer día ya pensé que esto servirá para que no aparquen mal los coches", indicó Robles, que se mostró franca, tirando también de ironía. "La zona quedará mejor, pero protestamos por todo", sostuvo.

El proyecto, solicitado en su momento por el distrito de El Llano en los presupuestos participativos, busca promover la reducción natural de la velocidad del tráfico rodado y favorecer una mayor integración del tránsito peatonal. Impulsar, por ende, la seguridad. Vecina de la calle Santa Rosalía, Juanita Longo observaba con atención los metros ganados en la esquina con Schulz. "Quedó muy guapa; habrá también más visibilidad", declaró Longo sobre una zona que ya cuenta con pavimento sensorial, fundamental para las personas con discapacidad visual. "Esperemos que beneficie sobre todo a la gente mayor", aseveró la vecina de El Llano.

Juanita Longo, en la confluencia entre Schulz y la calle Santa Rosalía. | S. G.

Juanita Longo, en la confluencia entre Schulz y la calle Santa Rosalía. | S. G.

"Si se condujera con prudencia no harían falta estas cosas", proclamó Antonio López en la intersección entre Schulz y Juan Alvargonzález. "Que se amplíen las aceras siempre es bueno para los peatones", destacó López. Más reticente se expresó Nicolás Gallardo. "Con estos bordillos la gente puede tropezar", lamentó, si bien resaltó que los cambios muchas veces cuestan. "Nos habituamos a lo que hay y lleva tiempo acostumbrarse a lo nuevo", manifestó Gallardo. El Llano empieza a andar con paso firme en Schulz.

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