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Acto en El Llano de un movimiento feminista y católico: la Milagrosa, de morado ante el 25N

El grupo "Revuelta de Mujeres en la Iglesia" insta en una reivindicativa misa a que la institución sea "más sensible" en la lucha contra la violencia machista

María José Menéndez, a la izquierda, y Estefanía García, durante su intervención en la misa, en la parroquia de La Milagrosa. | MARCOS LEÓN

María José Menéndez, a la izquierda, y Estefanía García, durante su intervención en la misa, en la parroquia de La Milagrosa. | MARCOS LEÓN

El Llano

"La Iglesia debe aumentar su sensibilidad". Así se pronunciaba ayer Inmaculada Franco, integrante del grupo "Revuelta de Mujeres en la Iglesia". Lo hizo en el marco de una misa, celebrada en la parroquia de La Milagrosa, en El Llano, que tenía mucho significado, apenas dos fechas antes del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. "Queremos denunciar una lacra social", indicó Franco, que portaba, igual que sus compañeras, un pañuelo morado con el lema de la organización: "Hasta que la igualdad sea costumbre".

El movimiento nació en 2020, cuando un grupo de mujeres católicas y feministas dijeron "basta" a "la situación de desigualdad" de las mujeres en la Iglesia, aseguraron ayer sus miembros. Esa ola feminista llegó a Asturias en 2023 e impulsa periódicamente actos reivindicativos. El de ayer en La Milagrosa no era una excepción. Fue el párroco Marcelino Montoto quien ofició la homilía, en la que abogó por fomentar el "compromiso", a nivel social, para "erradicar tantos males", en referencia al "abuso, violencia y maltrato".

Con unas preces verbalizadas por Estefanía García y María José Menéndez, miembros del movimiento, comenzó la misa, seguida por multitud de feligreses. "¿Ha estado y está la Iglesia a la altura de las exigencias evangélicas en este tema? Creemos que no, que necesitamos una conversión, una nueva mirada sobre esta plaga, desconocida, ocultada, normalizada durante mucho tiempo", expuso García, que lamentó que "son miles las mujeres violentadas por estructuras sociales y familiares injustas" y abogó por "activar todos los mecanismos de detección y capacidad de denunciar, acompañar y ayudar a las víctimas".

En primer término, integrantes del grupo «Revuelta de Mujeres en la Iglesia». Detrás, feligreses asistentes a la homilía.

En primer término, integrantes del grupo «Revuelta de Mujeres en la Iglesia». Detrás, feligreses asistentes a la homilía.

Incidió Inmaculada Franco en que la problemática de la violencia contra las mujeres es "tremenda". "Parece que no acabamos de enterarnos y de tomar nota de su gravedad", subrayó Franco, que, sobre esta coyuntura en el contexto eclesial, remarcó que no todo es homogéneo, que hay diferencias. "Hay diócesis que tienen organismos específicos para luchar contra el maltrato", sostuvo. Eso sí, "aún queda mucho por hacer", enfatizó la integrante de "Revuelta de Mujeres en la Iglesia", que instó a tomar "mayor concienciación" sobre aquello que representa el 25 de noviembre.

Concluida la eucaristía, quienes desearan conocer más en detalle la labor de la organización pudieron charlar con algunas de sus componentes. María Consuelo Vázquez y Severino Fernández, matrimonio, no dudaron en hacerlo. "Me parece muy bien, hay que defender a las mujeres", declaró Vázquez sobre la intervención de las feministas católicas. En una línea similar se expresó Severino Fernández, que destacó que "a pesar de las excepcionalidades, en la sociedad va creciendo la concienciación", en alusión a la batalla para eliminar la violencia contra las mujeres. "La Iglesia debe estar cerca de esta realidad", sentenció Paco Artime, que se pasó por la parroquia de La Milagrosa porque sabía de antemano del toque reivindicativo que tendría la misa, que se tiñó de morado feminista.

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