El mercado inmobiliario de El Llano, “de locos”: la vivienda sube hasta un 20% en un año y el alquiler se dispara por falta de oferta
El barrio gijonés vive una escalada de precios en compra y renta, marcada por la desaparición del alquiler desde la Ley de Vivienda de 2023 y por el empuje de compradores de fuera
“No es momento de comprar, el precio está muy alto”, advierte Ángel Morcillo, agente inmobiliario

Mario Canteli
Demi Taneva
El Llano vive uno de los momentos más tensos del mercado inmobiliario de las dos últimas décadas. Así lo describe con contundencia Ángel Morcillo, agente inmobiliario con 18 años de experiencia en el sector. “En el barrio del Llano y en todo Gijón, el mercado está de locos”, afirma. “Ha habido tal subida de precios, tanto en venta como en los pocos alquileres que hay, que me parece una exageración. Se están vendiendo propiedades por precios súper altos que no lo valen realmente: estamos otra vez como en 2007 o peor”.
Morcillo sitúa el punto de inflexión en las modificaciones de la Ley de Vivienda aprobadas en mayo de 2023, que alteraron por completo el equilibrio entre oferta y demanda. “Desde que empezó la ley, los alquileres desaparecieron drásticamente. Muchos pisos dejaron de alquilarse y pasaron directamente a la venta”, explica. A ello se suma el temor de los propietarios: “El miedo por lo indefensos que se sienten ante la normativa hace que muchos prefieran vender antes que volver a alquilar”.
La consecuencia es un desplome del stock. Morcillo asegura que, en su propia agencia, ha pasado de gestionar unos 40 alquileres al año a “10 o 12 como mucho”. “No es que no publiquemos los pisos porque nos saturen las llamadas. Es que no nos llegan. Si no hay propiedades, no se pueden anunciar”, subraya. La escasez ha empujado los precios al alza. “Un piso de tres habitaciones está en 650-700 euros, y muchos no lo valen. Han subido más de un 25% en dos años, si no más”, resume. La demanda es tan alta que cualquier anuncio dura horas.
Morcillo pone un ejemplo reciente. “Tenía un piso alquilado en 450 euros, quedó libre y lo sacamos en 600. En una tarde recibimos 47 llamadas”. Aun así, pocos leen los requisitos. “De esas 47, solo 10 o 12 habían leído el anuncio; el resto vieron las fotos y el precio. Así está el mercado”, describe.
“Auténticas burradas”
El precio del metro cuadrado en el barrio del Llano ronda los 2.200 euros, según el portal inmobiliario Idealista. En cualquier caso, la tendencia es clara: “En este último año, la vivienda ha subido entre un 15% y un 20%. Desde 2020, más del 30%”. Muchos anuncios, alerta, están muy por encima del precio real. “Veo auténticas burradas: cuartos sin ascensor a 150.000 euros”, señala. El gran problema es la falta de obra nueva. “Mucha gente querría vender para ir a un piso mejor, pero como no hay obra nueva donde comprar, no venden. El stock se acaba. Lo que sale es sobre todo por herencias”, explica.
A pesar de la subida, el barrio sigue siendo uno de los más buscados de Gijón. “El Llano es el centro geográfico de la ciudad: tiene entradas, salidas y todos los servicios. Por eso se demanda tanto”, explica. Además, los compradores de Madrid y otras grandes ciudades están presionando al alza. “Para ellos, un piso de 90 metros con ascensor por 150.000 euros está regalado. Para la gente de aquí es carísimo, pero para ellos es barato. Es el mismo piso, pero cambia el punto de vista”.
El inversor ha frenado “por miedo a no saber qué pasará con la ley”, pero la compra residencial sigue muy viva. “Hay muchísima demanda de personas extranjeras que quieren vivir en El Llano. Del total de compradores, diría que un 70% son nacionales y un 30% extranjeros”, describe. Entre los nacionales, destaca un perfil claro: “mucha gente del propio barrio que vuelve, o jóvenes que buscan su primera vivienda y ven el Llano como la opción más asequible”.
Aparcamiento: el gran problema
El Llano arrastra un déficit histórico: el coche. “Aparcar es imposible. Hay una sobresaturación tremenda y cada vez hay menos plazas”, reconoce. Los garajes son escasos, antiguos y pequeños. “Muchos coches de hoy no entran. Ese es uno de los mayores problemas del barrio. Si en el Parque de la Serena se hiciera un aparcamiento subterráneo de dos o tres plantas, como el de las piscinas del Llano, cambiaría muchísimo el día a día del barrio”, reflexiona.
A juicio del experto “no es momento de comprar". "El precio está muy alto. Aunque parezca que tiro piedras sobre mi tejado, yo no lo recomiendo”, expone. Si alguien decide lanzarse, eso sí, aconseja revisar lo que no se ve como “ascensor, instalaciones eléctricas y de gas, ventilación, fachada, caldera…". "Lo estético se cambia, lo importante es la base”, advierte.
La previsión no es optimista para quien busca vivienda. “La tendencia es que los precios sigan subiendo y empiecen a estabilizarse quizá a mitad del año que viene. Asturias está de moda y no va a bajar pronto”. ¿Quién puede frenar esta escalada? “Los bancos. Si empiezan a tasar al precio real, dejarán de dar hipotecas y obligarán a bajar. Pero depende de su negocio”, considera. “Lo que la gente quiere es tener una vivienda. Antes se miraba mucho más, ahora simplemente dan gracias si encuentran algo”, resume.
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