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Temor vecinal por un peligroso cruce en el barrio gijonés de El Llano y un nuevo aplazamiento de la reforma planteada: "Es muy peligroso porque hay mucha gente cruzando"

La obra para ensanchar aceras y ordenar el tráfico sigue paralizada pese a los problemas de seguridad en la zona

Vecinos alertan del riesgo en el cruce de la avenida del Llano con San José: “Es muy peligroso porque hay mucha gente cruzando”

Demi Taneva

Demi Taneva

Demi Taneva

Hay preocupación vecinal en el barrio. El cruce de la calle San José con la avenida del Llano, en Gijón es un punto conflictivo para peatones y conductores desde hace año. El problema radica en el retraso de una reforma urbana proyectada desde hace años. La actuación, que preveía el ensanchamiento de aceras y la creación de un paso de peatones directo que no tuviera que pasar por la calle Fernando Morán Lavandera, ha quedado de momento paralizada por la falta de ofertas de constructoras, una situación que preocupa a vecinos y comerciantes de la zona.

Uno de ellos es Ángel Manuel Inés, propietario del bar Las Xareras, situado en la esquina con Fernando Morán Lavandera, quien lleva tiempo alertando del peligro que supone el comportamiento habitual del tráfico. “Los coches deberían girar obligatoriamente hacia San José, pero muchos siguen de frente hacia la avenida del Llano”, explica, una maniobra que considera especialmente peligrosa por la gran afluencia peatonal en la zona.

Una maniobra peligrosa y peatones en riesgo

Según relata Inés, la intervención prevista por el Ayuntamiento buscaba avanzar la acera para impedir físicamente que los vehículos continúen recto y obligarlos a girar, además de mejorar el recorrido peatonal. “La idea es tirar la acera hacia delante para que ya no puedan seguir de frente”, señala, recordando que el objetivo es evitar situaciones de riesgo en un punto donde “hay mucha gente cruzando”.

El problema, añade, se agrava por la tendencia de muchos peatones a cruzar en diagonal, una práctica que ya generó incidentes en el pasado y que obligó a instalar unas barandillas. “La gente mira para arriba, pero no ven los coches que vienen por la avenida”, advierte, insistiendo en que un paso de peatones mal planteado podría incrementar el peligro en lugar de reducirlo.

Una obra anunciada y nunca ejecutada

La reforma del cruce fue anunciada hace varios años y llegó incluso a contar con marcajes sobre el terreno que indicaban el futuro trazado de las aceras. Sin embargo, el proyecto no llegó a ejecutarse. “Llevan tres años dando vueltas al tema y todavía nada”, lamenta el hostelero.

El presupuesto estimado para la obra ronda los 112.000 euros, pero la falta de empresas interesadas en ejecutar la reforma ha impedido hasta ahora su licitación definitiva, retrasando una intervención que vecinos y comerciantes consideran necesaria por motivos de seguridad vial.

Inés insiste en que los frenazos y situaciones de riesgo son constantes, especialmente en momentos de gran afluencia, como fines de semana o celebraciones. “Hace veinte años circulaban cuatro coches y ahora circulan cuatrocientos”, resume, convencido de que el aumento del tráfico hace imprescindible actuar cuanto antes.

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