Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"Ye lo que hay", la "bebé" charanga del Antroxu de Gijón, que nació el año pasado con más de 60 integrantes: "Buscamos cosas que hagan reír, que gusten a grandes y pequeños"

La agrupación empezó ya en mayo a preparar la propuesta de este 2026: "Hay gente que lleva trabajando dos meses todos los días haciendo los disfraces y la escenografía"

La charanga "Ye lo que hay", en uno de sus ensayos en el colegio Rey Pelayo.

La charanga "Ye lo que hay", en uno de sus ensayos en el colegio Rey Pelayo. / Marcos León

El Llano

Dar continuidad a una charanga en su segundo año de vida dentro del Antroxu de Gijón supone casi tanto trabajo como ponerla en marcha desde cero. Con esa mezcla de rodaje reciente y ambición medida afronta la edición de 2026 "Ye lo que hay", una formación que consolida su crecimiento y se presenta con una propuesta pensada para divertir y conectar con públicos de todas las edades. "El primer año el objetivo era salir. Este, mejorar poco a poco", resume Gil Nogueiro, vicepresidente del colectivo carnavalero y orgulloso de la "intensa implicación" de todos sus compañeros.

La agrupación cuenta este año con 62 integrantes, una cifra que confirma el crecimiento vertiginoso vivido desde su estreno. "El año pasado era todo nuevo: papeleo, locales de ensayo, patrocinios… Este año ya empiezas con muchas cosas hechas y todo se rueda de otra manera", explica Nogueiro, que acumula una larga trayectoria previa en concursos del Antroxu con diversos grupos. Esa experiencia sirve ahora para ordenar un proyecto que avanza con más seguridad y con una estructura interna más definida. "Ya sabes mejor cómo repartir tareas y cómo organizarte", añade. Aun así, reconoce una sensación común a todas las charangas, que es la de la preparación contrarreloj. "Piensas que vas bien de tiempo y al final siempre llegas justo", comenta.

La idea de la propuesta de este Antroxu tomó forma pronto. "Empezamos a trabajarla en mayo", detalla Nogueiro, tras cerrar el ejercicio anterior, renovar la directiva y definir el nuevo equipo. ¿El objetivo? Una actuación llena de "humor". "Buscamos cosas que hagan reír, que gusten a grandes y pequeños. No es solo algo serio o muy potente, queremos un poco de todo", señala. Las letras vuelven a incluir crítica social y personajes de actualidad, siempre con un tono cómico pensado para provocar la sonrisa de los gijoneses.

Uno de los ejes del trabajo de este año se centra en el vestuario y los elementos escénicos, que concentran buena parte del esfuerzo y de la inversión. "Hay gente que lleva dos meses trabajando todos los días en los talleres", destaca Nogueiro, que subraya la dedicación constante de los equipos encargados de costura y complementos. El trabajo se reparte en distintas secciones, desde el diseño del fondo del escenario hasta los detalles del traje. "Nunca había visto a tanta gente implicada a la vez en tantas tareas distintas", afirma, satisfecho con el nivel de compromiso alcanzado.

El proceso de preparación no que estuvo exento de dificultades, entre permisos e imprevistos. "Pero al final llegamos", resume el vicepresidente, que valora el esfuerzo colectivo realizado. "Desde la directiva solo podemos dar las gracias. El trabajo es muchísimo y la respuesta de la gente es espectacular", se congratula.

Con la propuesta ya encarrilada, "Ye lo que hay" encara el Antroxu con la tranquilidad de quien sabe que el camino está bien trazado y el grupo responde. "Llegamos satisfechos", concluye Nogueiro, convencido de que el público encontrará sobre el escenario una actuación pensada para "disfrutar y reír" una vez más tras su año de debut.

Los Nogueiro, un amor inquebrantable por la folixa

Vicepresidente de la charanga y padre de dos jóvenes carnavaleras que han caído rendidas al embrujo antroxero, Gil Nogueiro reivindica el resultado de tanto ensayo y preparación. "Es muy bonito tener una idea y plasmarla", sostiene Nogueiro, que antes de la andadura de "Ye lo que hay" ya había estado en otras agrupaciones. Al igual que sus hijas, Carla y Sara, de 16 y 22 años, respectivamente. Por ejemplo, Carla lleva desde los dos viviendo el Carnaval como "charanguera". Ya es una "veterana" del Antroxu pese a su juventud.

Gil Nogueiro, con sus hijas Carla, a la izquierda, y Sara. | MARCOS LEÓN

Gil Nogueiro, con sus hijas Carla, a la izquierda, y Sara. | MARCOS LEÓN

Para Gil Nogueiro es complicado expresar los motivos de una afición tan apasionada como la que siente su familia, residente en Contrueces, por el Carnaval. "No tiene explicación, es algo que llevas dentro", remarca el vicepresidente de "Ye lo que hay". En estos días previos al comienzo de la folixa, repletos de preparativos, las conversaciones familiares son prácticamente monotemáticas. Centradas, claro, en el Antroxu.

Para Gil Nogueiro, disfrutar de la fiesta con sus hijas es aún más especial. "Me da más fuerza; vivirlo en familia es reconfortante", manifiesta Nogueiro, entre otras cosas responsable del apartado musical de la charanga. Carla y Sara se encargan de los bailes. "Están muy implicadas, intentan que todo salga bien", ensalza su padre, que también pone en valor la importancia del relevo generacional. "Los jóvenes deben ir cogiendo experiencia para que esto siga adelante", culmina Gil Nogueiro, apellido que es sinónimo de amor por el Carnaval de Gijón.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents