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El Llano y la zona oeste, prioridad para las nuevas áreas de perros en Gijón

Uno de los primeros desarrollos de la ordenanza de animales pasa por generar otros 40.000 metros cuadrados para la suelta de canes

Una mujer pasea a su perro por una calle de La Calzada. | MARCOS LEÓN

Una mujer pasea a su perro por una calle de La Calzada. | MARCOS LEÓN

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Gijón

La concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad tiene previsto, como uno de los primeros desarrollos de la nueva ordenanza de Protección y Bienestar Animal, impulsar en 2027 la generación de alrededor de 40.0000 metros cuadrados de zonas de suelta para perros. Espacio a sumar a los aproximadamente 300.000 metros cuadrados que ya hay en la ciudad repartidos en más de 40 zonas.

Aunque la intención es diseminar esos nuevos espacios en función de la disponibilidad de terrenos y el censo de canes, la prioridad de la concejalía pasa por encontrar áreas que les permitan ubicar zonas de suelta en El Llano y la zona Oeste, los ámbitos con menor cobertura en estos momentos. "Aquí vamos a tener que ser bastante ingeniosos ya que estamos muy limitados por la falta de espacio", explica el director general de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Alejandro Navazas.

Las estadísticas que maneja la concejalía fijan en 1,13 los metros cuadrados por perro que se ofertan ahora en las zonas de suelta de El Llano y de 4,19 en las de la zona Oeste. Muy lejos de los 7,13 que le tocan a cada uno de los canes censados en el distrito Este, los 9,16 de la zona Sur y los 11,94 computados en el Centro. La ratio más alta está en la zona rural con una media de 14,35 metros cuadrados por perro registrado. En total, Gijón tiene un censo de más de 37.000 perros.

"Lo que nos proponemos para 2027 es generar un incremento del 15 por ciento de esas zonas de suelta, lo que supone que estaríamos hablando de entre 40 y 45.000 metros cuadrados más pero también queremos mejorar lo que ya hay. Vemos que uno de los problemas es que mucha gente no sabe hasta donde llegan las zonas de perros, y lo que se va a hacer es transformar la señalética para dejarlo claro", indica Navazas.

De cara a desarrollar esos nuevos espacios y reordenar y mejorar los ya existentes desde la concejalía que encabeza el edil popular Rodrigo Pintueles lo que se está haciendo ahora mismo es una recopilación de las peticiones y quejas que han recibido en los últimos años para definir la hoja de ruta de su actuación. El cambio pasa también por regularizar algunos espacios que "de facto ya son una zona de suelta canina y donde vemos que no hay mayor problemas. Aquí se trataría de regularizarlos y señalizar" pero también por eliminar otros donde la experiencia ha demostrado que se generan problemas de convivencia.

Tras conseguir su aprobación inicial en el Pleno, la ordenanza de Protección y Bienestar Animal está ahora mismo en fase de información pública antes de su aprobación definitiva.

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