Opinión | Comentarios al paso
De otra poética
En "Prosas poéticas de cine", libro que me ha publicado recientemente la esforzada editorial BajAmar, intento, bajo el paraguas de títulos de películas que, de algún modo, me causaron sorpresa o emoción, o simplemente despertaron mi interés (ocurrencia compositiva ya contada aquí), intento, digo, ofrecer una visión muy particular de ese género literario tan difícil de acotar, tan escurridizo que viene en llamarse poesía. Homero, protorrapsoda, utilizaba el hexámetro dactílico para contar historias de sencilla memorización, Antonio Machado, ingenuo, consideraba que los versos debían transmitir ideas, Miguel Hernández, paradógico, defendía el poema que impactase cual rayo incesante. Blas de Otero, candoroso, la imaginaba dron mortífero cargado de futuro. Por mentar unas pocas de las incalculables variaciones interpretativas de la composición lírica. Mi modesto propósito consiste, sin recurrir a teorizaciones librescas, en plasmar la concepción del lenguaje y estilo poético que me convence mediante la aplicación de ejemplos prácticos. Un par de muestras.
Sed de mal
Si una, lo que se dice una puta uva de mierda atasca las vías respiratorias de un niño de tres años y lo asfixia, lo mata de bóbilis, bóbilis, ¿a qué viene tanta celebración, tanta euforia, tanta epifanía, tanta magia, tanto cuento de hadas, tanta filia indiscriminada, tanto amor fatuo, tanta corrección hipócrita y cobarde, tanto melindre untuoso? La moraleja de las fábulas compuestas por autores cultos y otros muchos desaliñados desde la Antigüedad viene de suyo, cae de cajón, por su propio peso:
¿Acaso poesía una uva?
¿Acaso un niño atragantado?
¿Acaso los cadáveres de las playas, por muy cerúleas que las aguas luzcan?
Border
Qué más quisieras tú: que las letras que escarbas se enredaran como el musgo fértil entre miles de dedos, vivos o muertos, de manos y pies.
Qué más quisieras tú: que las palabras que diseñas trepasen como lama húmeda a los sexos resecos hasta dejarlos despellejados, en la encarnadura.
Qué más quisieras tú: que las frases que trazas resbalaran como el légamo pegajoso por las cavidades de los ojos, de las bocas y de todos los intelectos.
Qué más quisieras tú: que los versos que pules a navajazo limpio se desparramasen como un cieno blando y cálido por trincheras inhóspitas.
Qué más quisieras tú: que las estrofas más desaliñadas se columpiasen como el limo rebelde de las rocas más escarpadas.
Qué más quisieras tú: que los poemas culminantes se deslizaran como el lodo glutinoso hacia abismos transparentes, consuetudinarios.
Qué más quisieras tú, trol maligno, que campas por bosques y redes. n
Suscríbete para seguir leyendo
- Carmen Moreno se retira de las primarias del PSOE de Gijón: 'Hay una utilización ilegítima y ventajista de los recursos del partido
- Detenida una mujer en Gijón por apuñalar a su novio con una navaja mientras hacía la cena porque 'no se dio cuenta
- El sacerdote Andrés Fernández se despide de la parroquia de Viesques entre regalos y dejando un legado 'de empatía y cariño' : “Nos volveremos a ver con el ascenso del Sporting”
- Revuelo en la playa de San Lorenzo, en Gijón: evacuan en ambulancia a un hombre de 79 años
- El orgullo de las primeras gijonesas que serán reconocidas por el Club de Regatas como socias de honor: 'La mayor alegría es que rompimos el techo de cristal que había
- El pub Cabaré en Gijón cierra sus puertas y en su lugar abrirá un restaurante que apueste por la coctelería y música en directo
- Cerca de 6.000 personas se congregan en Gijón reclamando la defensa de Ceuta: 'Esto no va de partidos
- Su padre trabajó en mina La Camocha, ella emigró de Polonia y unas migrañas la llevaron a la hostelería: la historia de 'Ani', la dueña de la cafetería gijonesa pionera en servir café y tartas en lata
