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Gijón gana un nuevo foro cultural en la capilla de San Esteban del Mar en El Natahoyo: "Es un logro colectivo"

El Club Rotario inaugura el rehabilitado edificio histórico de El Natahoyo tras un trabajo de años que involucró a jesuitas, Ayuntamiento y decenas de donantes

"Con emoción, con respeto a su pasado y con la mirada puesta en su futuro, declaramos inaugurado el Espacio Cultural San Esteban del Mar". Marcos Tamargo, actual presidente del Club Rotario de Gijón, le ponía así punto final al emotivo acto de inauguración de la rehabilitada capilla de El Natahoyo. Punto final a la reforma de un edificio propiedad de la Fundación Revillagigedo, pero patrimonio del barrio y de todos los gijoneses que había caído en el abandono y, primer punto de su nueva etapa como espacio abierto a la actividad social y cultural. Su recuperación es también el símbolo del proceso de transformación que se está viviendo en El Natahoyo con Naval Azul como motor de ese cambio. Algo que puso en valor la Alcaldesa, Carmen Moriyón, durante su intervención. También estuvo presente la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado de Asturias, Vanessa Gutiérrez

Unir muchas voluntades

Todos reivindicaron el éxito de  un "trabajo colectivo" que ha dado lugar a un éxito que "es de todos" y por eso, se reivindicó desde el atril "El Natahoyo y toda la ciudad lo van a querer más". Y es que si con los restos de una ermita derruida de Tremañes mandaron en 1647 Alonso Ramírez de Jove y su mujer construir la capilla de El Natahoyo; con la colaboración del Club Rotario, la Compañía de Jesús, el Ayuntamiento de Gijón y las donaciones de decenas de entidades y vecinos  se ha conseguido ahora garantizar que siga teniendo un papel vital en la historia de Gijón.

Confesó la exacaldesa Paz Fernández Felgueroso en su condición de rotaria que el Club se había enfrentado a este proyecto, el de mayor envergadura en sus casi cien años de existencia, "con más corazón que razón". "El camino no era fácil. Necesitábamos medios técnicos, económicos, compromiso y muchas voluntades; y las tuvimos", señaló. Fue Fernández Felgueroso la que también le hizo un guiño al texu que ahora luce junto a la capilla, en la zona ajardinada junto al murete para sentarse que el Ayuntamiento acondicionó tras derribar el muro que encerraba la capilla en la pista de recreo del Gedo.

"Es lo que se ponía cuando se fundaba las antiguas iglesias y esto es una refundación", concretó la exalcaldesa ante una auditorio donde, además de las autoridades, rotarios de otras ciudades y los representantes de las entidades más implicadas, hubo representación de la Cámara de Comercio, con su presidente, Félix Baragaño, y su secretario general, Álvaro Alonso; y estuvieron, entre otros muchos, el presidente de la asociación vecinal "Atalía", Álvaro Tuero; el cronista de la villa, Luis Miguel Piñera; el presidente del Club Natación Santa Olaya, Gonzalo González; además de concejales y varios diputados autonómicos.

En nombre de los rotarios –y además de Esther Morandeira que como macera de la entidad ejerció de maestra de ceremonias y de Marcos Tamargo que como presidente remató el acto– también tomaron la palabra otros dos de los socios más comprometidos con el proyecto: Luis Buznego y Germán Heredia. El primero para dar unas pinceladas de la historia de la capilla y "el ciclo que continua en un homenaje a quienes la fundaron, la cuidaron, la mantuvieron y ahora han ayudado a devolverle la vida" y el segundo para repartir agradecimientos. Desde al Marqués de San Esteban del Mar hasta al joven carpintero Illán Núñez que diseñó la puerta de castaño.

Sin olvidarse del Ayuntamiento con su obra de urbanización del entorno. "La primera en la historia del Ayuntamiento que debió acabar a tiempo", bromeó Heredia. El rotario también se acordó de "los alumnos del Gedo que hicieron el cableado con sus compañeros o uno de los trabajadores que vino a poner el rodapié y como fue alumno del Gedo y es escultor nos ha pedido colaborar, del constructor... han sido muchos. Ha quedado muy bonita. Ahora toca disfrutar de la capilla".

Una licencia para el marqués

Para el marqués hubo un regalo especial: una copia de aquella licencia de obra concedida en 1647. "Mi agradecimiento a todos los implicados en esta rehabilitación, ha sido un honor colaborar y estoy muy orgullosos de lo conseguido entre todos aquí. Podéis contar conmigo para seguir colaborando en esta nueva etapa como espacio cultural", contestó Álvaro Argüelles Armada al detalle de los rotarios.

De quienes desde la Fundación Revillagigedo, la Compañía de Jesús y el Club Rotario "soñaron con esta restauración" hace ya varios años habló en su alocución el actual director de la fundación vinculada a los jesuitas, Javier Pérez de la Canal. Entre esos quienes tuvo un recuerdo especial para el fallecido arquitecto José María Cabezudo, quien en 2008 hizo el primer proyecto de rehabilitación de la capilla.

Finalmente, fue su hijo José María junto a María del Cobre Carballo y Pelayo Infiesta quienes lo hicieron realidad. A esa unión de fuerzas entre diferentes entidades también hizo mención en su discurso al concretar que "éste ha sido un ejemplo de poder ver, en estos tiempos de crispación que vivimos, como hay quienes se ponen de acuerdo para sacar adelante un proyecto. ¿Su mensaje a todos los implicados?: "La capilla quedó perfecta, podéis estar orgullosos".

Unas palabras del poeta portugués Fernando Pessoa le sirvieron a la consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, para arrancar una intervención donde mostró su agradecimiento y admiración por quienes han trabajado "en este largo camino para abrir una nueva etapa en este lugar cargado de memoria. Hoy celebramos un sueño, que tuvo un nombre y miles a la vez, sobre una capilla que tuvo mil destinos, todos nobles, como noble es el destino que ahora le espera". Más como vecina de la zona que como consejera Gutiérrez aseguró que "esta capilla es ahora más parte de El Natahoyo y El Natahoyo de esta capilla".

Un belén por Navidad

A la importancia de la capilla para el barrio se refirió la Alcaldesa, Carmen Moriyón. "Hoy es un gran día para El Natahoyo. Se le devuelve al barrio lo que es suyo gracias a la colaboración y la generosidad de muchos. Esto ha sido un trabajo colectivo", concretó la regidora que puso en valor la acción municipal de recuperar el entorno de la capilla como aportación a ese trabajo colectivo. "Este va a ser el mejor punto de encuentro para un barrio que da pasos de gigante hacia un futuro prometedor que se encuentra muy cerca de aquí", sentenció pensando en el vecino proyecto de Naval Azul. La capilla también será punto clave en el paso del Camino de Santiago por Gijón.

"De una verdadera tarea colectiva dentro de nuestro club" se trató según las explicaciones del presidente rotario Marcos Tamargo, que defendió que "lo que hoy abrimos a la ciudad no es solo la restauración de una capilla, es también un ejemplo de la vocación de servicio del Club Rotario de Gijón ".

Superada la reforma y simbólicamente entregadas las llaves de la capilla solo queda que se empiecen a organizarse actos entre los muros blancos y bajo la cubierta azul cielo y mar del nuevo espacio cultural San Esteban del Mar. Las fechas mandan y será la Asociación Belenista de Gijón una de las primeras en ocupar la capilla con un belén a inaugurar el diez de diciembre. Luego vendrán muchas más cosas.

El crecepelo del padre Montero que generó colas e hizo aumentar pechos

Fue el rotario Luis Buznego quien en el repaso a los muchos usos que tuvo la desacralizada capilla de San Esteban recordó sus tiempos de dispensario. Pero fue su compañera Paz Fernández Felgueroso quien arrancó una sonrisa al auditorio al recordar las largas colas que se formaban a la puerta de aquel dispensario para «hacerse con el crecepelo del padre Montero". El padre Montero y su crecepelo se convirtieron en inesperados protagonistas del acto de inauguración de la reformada capilla. Todos los intervinientes le hicieron un guiño a la historia Aunque la mayor evidencia del fracaso de aquella pócima la dio el actual director del Gedo, Javier Pérez de la Canal, al recorda rcomo un "jesuita que era calvo total y que lo usaba tuvo que dejar de usarlo porque el pelo no le crecía, pero le crecía el pecho".

Del crecepelo del padre Montero no se habla en la placa que luce en la fachada de la capilla. En ella si se puede leer una frase de Jovellanos: "Hay allí una ermita con la advocación de San Esteban y al pie de ella, desagua en el mar el pequeño río Cutis, llamado por eso Natahoyo". San Esteban y El Natahoyo, siempre juntos.

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