Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Nuevos "huéspedes" en el Acuario de Gijón: llegan 20 crías de tortugas bobas para un programa de conservación marina

"Estos estudios permiten avanzar en la investigación y el conocimiento sobre biología y conservación”, señala Susana Acle

VÍDEO: El Acuario de Gijón recibe a 20 crías de tortugas bobas para un programa de conservación marina

Acuario de Gijón

Nuevos huéspedes en el Bioparc Acuario de Gijón. Al Centro de recuperación de especies marinas (Crama) acaban de llegar veinte tortugas bobas desde la región de Murcia como parte de un programa de conservación marina que estarán en la ciudad durante los próximos meses. “Este tipo de programas no solo contribuyen a recuperar las poblaciones de tortugas marinas, sino que también nos permiten avanzar en la investigación y el conocimiento sobre biología y conservación”, explica Susana Acle, directora de biología, veterinaria e investigación del Acuario.

Una de las tortugas bobas.

Una de las tortugas bobas. / Acuario

Las tortugas bobas llegan a Gijón dentro de un proyecto coordinado por la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de la Región de Murcia, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor. El nido del que proceden fue descubierto el pasado 13 de julio en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, en el municipio de Cartagena, por el equipo de voluntariado de Territorio Tortuga. Tras varias traslocaciones para proteger los huevos de posibles inundaciones, señalan desde el Acuario, entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre eclosionaron 52 crías vivas, todas incorporadas a un programa “Headstarting”.

Una veintena de esas crías acaban de llegar a Gijón, donde recibirán cuidados hasta junio de 2026, “cuando regresarán al Mediterráneo para iniciar su vida en las aguas que las vieron nacer”. “Nuestro objetivo es que estas tortugas crezcan fuertes, sanas y preparadas para la vida una vez que vuelvan a su hogar en el Mediterráneo”, explica Laura Marcos, veterinaria del Crama.

Bocarte, chipirón, merluza o gambas en el menú

Las tortugas van a ser alimentadas con una papilla que, principalmente, incluye ingredientes como “bocarte, chipirón, merluza o gambas que se irá adaptando a las etapas de crecimiento”, así como a las necesidades nutricionales de cada ejemplar. Además, se van a pesar y medir semanalmente para supervisar su crecimiento y detectar posibles problemas de salud.  

CRAMATortugas2025 3Una de las tortugas bobas.

CRAMATortugas2025 3Una de las tortugas bobas. / Acuario

Además, destacan, el equipo veterinario del Bioparc les va a “proporcionar un entorno cuidadosamente diseñado que simula las condiciones naturales del océano, con corrientes de agua, refugios y estructuras de enriquecimiento ambiental que fomentan los comportamientos propios de su especie”.

Nuevos visitantes desde Mallorca

Pero las visitas en el Acuario no paran. La próxima semana llegarán diez tortugas más procedentes de Mallorca. En este caso forman parte de un programa impulsado por el Consorcio de Recuperación de Fauna de las Islas Baleares (COFIB) de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural.

En concreto, los ejemplares nacieron en tres nidos de Mallorca e Ibiza, en el verano de 2025. Tras su eclosión, fueron seleccionadas para su inclusión en el programa, que también cuenta con la participación de varios centros especializados de toda España.

uNA DE LAS TORTUGAS.

uNA DE LAS TORTUGAS. / Acuario

Programas “Headstarting”

“Este tipo de programas de conservación, llamados ‘Headstarting’ “buscan aumentar las posibilidades de supervivencia de especies en peligro”. “En el caso de las tortugas marinas, las crías nacidas en la playa son especialmente vulnerables a los depredadores y a las condiciones ambientales. Por ello, las recién nacidas se crían temporalmente en un entorno controlado hasta alcanzar un tamaño y fortaleza que les permite regresar al mar con mayores garantías de supervivencia”, explican desde el Acuario gijonés.

Estas acciones conjuntas entre administraciones, centros de conservación y entidades científicas “permiten reforzar la población mediterránea de tortuga boba, una especie catalogada como vulnerable, cuya presencia en el litoral español es cada vez más habitual gracias a los esfuerzos de protección y recuperación”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents