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El tercer sector pide "mediación" para "explicar" el sinhogarismo en Gijón: "Las personas sin hogar no brotan de las aceras"

Las entidades urgen "transparencia" con el plan del Albergue para garantizar la "convivencia"

Rafael Piñera, Chechu Pérez-Espinosa, Pablo Puente y Héctor Colunga.

Rafael Piñera, Chechu Pérez-Espinosa, Pablo Puente y Héctor Colunga. / .

Gijón

"Las personas sin hogar no brotan de las aceras. Cuatro o cinco experiencias mal dadas pueden llevar a cualquiera a esa situación". Son palabras de Héctor Colunga, exdirector de Mar de Niebla y un conocido activista local vinculado a proyectos comunitarios. Como él, responsables de entidades como Siloé, Proyecto Hombre y la Cocina Económica lanzan una valoración similar: parte del "revuelo" que está generando el proyecto de reformar el Albergue Covadonga y la necesidad de reubicar temporalmente a usuarios responde a un "escepticismo" que comprenden, pero que piden contextualizar.

Pablo Puente, psicólogo y director de Siloé, conoce de primera mano la capacidad de las entidades de impulsar proyectos de integración comunitaria con personas en riesgo de exclusión. "Tenemos muchas viviendas en Gijón y sabemos bien que la mediación vecinal es una cuestión central para que las cosas salgan bien. No queremos crear ninguna burbuja y para eso debe haber una convivencia real entre las personas", señala. Aunque defiende no "minusvalorar miedos", sí reivindica "ofrecer información con claridad y transparencia" ante proyectos de este tipo.

Sobre la reforma del Albergue, comenta: "Va a suponer una mejora para toda la comunidad y eso implica un realojo temporal. Debemos intentar trabajar nuestros medios y nuestros prejuicios desde la mediación y sin perder de vista la dignidad de las personas". Como Colunga, también insiste en que "nadie está exento de acabar en una situación de sinhogarismo".

"Dos o tres traspiés en la vida pueden llevar a cualquier persona a una situación de vulnerabilidad extrema"

Rafael Piñera, director de la Cocina Económica –la Asociación Gijonesa de Caridad–, refuerza esa idea. "Dos o tres traspiés en la vida pueden llevar a cualquier persona a una situación de vulnerabilidad extrema. Es menos difícil de lo que mucha gente piensa. Creo que los ciudadanos debemos ver los servicios sociales como otros servicios de atención ciudadana. Al igual que queremos tener una buena atención sanitaria y una buena educación, hay vecinos que necesitan una atención especializada en otros ámbitos durante un tiempo", explica.

Defiende Piñera, además, la necesidad de reformar el Albergue para que brinde una atención "más específica" a personas en situación de sinhogarismo.

Por su lado, José Luis Pérez-Espinosa, "Chechu", responsable de Proyecto Hombre, presume de barrio. "Nuestro centro de atención múltiple está en El Natahoyo y nuestra experiencia ha sido muy positiva: nos sentimos parte del barrio. Por lo que me contaron mis compañeros, a nuestra llegada hubo un pequeño revuelo, pero todo se normalizó pronto. No tenemos más que palabras de agradecimiento al barrio; nos tratan de manera estupenda", celebra. Y añade: "Tenemos muy buena relación con el Albergue y con el Hogar de San José, colaboramos en muchas cosas, y nuestro apoyo hacia su trabajo es total. Entendemos que podamos estar ante un momento de escepticismo, pero en el sinhogarismo y el problema de las adicciones conviven realidades muy diversas. Nosotros atendemos a personas de todo tipo".

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