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El Oceanográfico de Gijón se reafirma en la Semana de la Ciencia: “No somos un acuario, somos un centro de investigación”

Unas jornadas de puertas abiertas muestran instrumentación marina, experimentos y organismos de profundidad en una cita que mezcla curiosidad científica y visitas escolares: “La gente muchas veces piensa que esto es un museo”, cuentan las investigadoras

VÍDEO: El Oceanográfico de Gijón muestra su trabajo diario en una jornada de puertas abiertas durante la Semana de la Ciencia: “No somos un acuario, somos un centro de investigación”

D.T.

Demi Taneva

El Centro Oceanográfico de Gijón vivió una jornada de puertas abiertas dentro de la Semana de la Ciencia, un evento que permite a escolares y público general descubrir de primera mano cómo se investiga el océano. Desde las 9.30 hasta las 13.30, y de 16:30 a 18:30, el centro recibe a colegios, familias y curiosos hasta el viernes 28 de noviembre. “La gente muchas veces se acerca pensando que igual es un museo… o un acuario. Y no es realmente el caso”, explica Eva Álvarez, la científica titular.

Experimentos y organismos que no se ven en la costa

Las investigadoras recuerdan que lo que se muestra estos días es una pequeña parte del trabajo que habitualmente no se ve. “Es un centro de investigación donde lo que hacemos no es muy visual. Durante esta semana intentamos hacer una exposición y unos pequeños experimentos para que la gente vea de forma visual qué hacemos en nuestro día a día”, señala Teresa Granell, técnica de laboratorio.

En el recorrido se muestran instrumentos oceanográficos utilizados en campañas en barco, muestras de organismos de profundidad y demostraciones sobre contaminación marina y microplásticos. “La gente puede estar familiarizada con lo que ve en la playa, pero no con organismos de zonas poco accesibles o del mar abierto”, apunta Álvarez.

Horarios y actividades: visitas guiadas y talleres científicos

Por las mañanas, el centro recibe a colegios o institutos en grupos de una hora, con experimentos y demostraciones adaptadas. Por la tarde, el público general puede visitar libremente la exposición y unirse a visitas guiadas. Cada día a las 17.30 se celebran las charlas divulgativas, dedicadas a la alimentación de los cefalópodos, el estudio de ADN en peces de acuicultura, los servicios ecosistémicos del océano y técnicas sostenibles en acuicultura.

Las investigadoras señalan que estas son las únicas jornadas en las que se puede visitar el centro por dentro. “Visitas aquí solo hacemos estas. Tenemos otros eventos de divulgación fuera, pero para venir y verlo, esta es la semana”, confirma Álvarez.

Una visita escolar reivindicativa: 40 niños del Lloréu acuden acompañados por familias

La jornada de la mañana tuvo además un componente especial: la visita del Colegio Público Lloréu, cuyo profesorado ha decidido no realizar salidas externas este curso. “Las familias no entendemos la medida”, explica Granell, que además de técnico del laboratorio es madre del centro. “Ellos lo achacan a falta de recursos de personal, pero nos preguntamos por qué el resto de los colegios, que tienen los mismos recursos, no han tomado esa decisión”.

Como forma de protesta, las familias organizaron su propia salida. “Unos 40 niños no entraron al colegio por la mañana, sino que esperaron fuera y vinieron caminando desde el colegio hasta aquí. Luego sí entraron en clase para no molestar al resto”, relata Granell.

Durante la visita, los menores pudieron ver experimentos de densidad, cambios de color y material científico real. “Les gusta ver y aunque aquí tocar no se puede, sí que tenemos experimentos muy visuales. Les gusta mucho”, explica Granell entre risas.

Visitantes primerizos: curiosidad y descubrimiento

Por la tarde, el público general se acercó con curiosidad. Esther Rodríguez y María del Carmen Martín reconocían que no sabían “ni lo que iba a haber”. “Es una cosa que no conocemos nada de nada… mejor todavía”, comentaban entre risas antes de entrar a la charla de cefalópodos.

También era la primera vez para Pablo Argüelles, gijonés de toda la vida. “Estaba viendo el mapa este del tope batimétrico de las profundidades… está muy interesante”, comentaba mientras observaba la cartografía de la costa de Asturias. “No soy especialista ni nada, pero como soy de aquí y de la costa, me gusta”.

Una semana para ver lo que habitualmente permanece oculto

Con visitas escolares por la mañana, público general por la tarde y talleres especializados, el Centro Oceanográfico convierte por unos días su investigación cotidiana en un espacio abierto al descubrimiento. “Esta semana es para que la gente vea lo que hacemos de una forma visual y un poco guiada”, resume Álvarez.

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