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Naval Azul se abre a la ciudad: el litoral vuelve a ser de todos

La reciente inauguración del paseo levanta la ilusión de los vecinos y las expectativas del sector empresarial ante la dimensión total del proyecto: "Es una gran oportunidad"

El paseo de Naval Azul ya abierto a la ciudadanía

El paseo de Naval Azul ya abierto a la ciudadanía / Juan Plaza

A.A.

Gijón

La inauguración del paseo de Naval Azul ha supuesto un hito largamente esperado para Gijón y, de manera muy especial, para los barrios del oeste. Tras más de una década marcada por el cierre, la degradación y la incertidumbre sobre el futuro de los antiguos terrenos del astillero, la ciudad recupera un espacio estratégico que vuelve a conectar barrio, mar y vida urbana. El nuevo paseo simboliza el inicio visible de una transformación más amplia, que aspira a cambiar la fisonomía, la actividad y la percepción social del litoral occidental.

No se trata solo de una nueva infraestructura peatonal, sino de una forma distinta de entender la relación entre ciudad e industria, entre espacio público y actividad económica, y entre los vecinos y un frente marítimo que durante años permaneció ajeno a su día a día.

Decoración navideña: estrella fugáz

Decoración navideña: estrella fugáz / Juan Plaza

Un litoral recuperado para la vida cotidiana

Para los residentes de Poniente y El Natahoyo, la apertura del paseo tiene un fuerte componente emocional. Javier Palacios, vecino del entorno, resume un sentimiento compartido al señalar que la rehabilitación de esta parte de Naval puede marcar "el comienzo de una regeneración real del frente marítimo" al permitir, por fin, el disfrute ciudadano de zonas verdes y de un itinerario peatonal que "mejora la conexión entre el barrio y el mar".

Durante años, estos terrenos permanecieron cerrados y degradados, pese a su enorme potencial. "La apertura del paseo posibilita ampliar la fachada marítima de Gijón y convertir un espacio antes inaccesible en un lugar para pasear, hacer deporte o simplemente detenerse a mirar el Cantábrico", analiza. A ello se suma la expectativa de que el nuevo entorno atraiga actividad económica, empleo y vida cultural, "tanto para los residentes como para quienes visitan la ciudad".

Decoración navideña de un árbol de Navidad

Decoración navideña de un árbol de Navidad / Juan Plaza

Deporte y mar: un entorno que se activa

La dimensión social del paseo se refuerza también desde el ámbito deportivo. El Club Natación Santa Olaya observa en Naval Azul una oportunidad clara para "profundizar en la relación entre deporte, litoral y ciudadanía", tal y como advierte su presidente, Gonzalo Méndez.

Desde el club se destaca que el nuevo entorno costero "favorece la práctica de actividades en aguas abiertas y revaloriza un litoral que ahora puede ser aprovechado tanto por deportistas como por el conjunto de la población". La creación de nuevos espacios abiertos, subraya Méndez, "fomenta la actividad física, el deporte base y la puesta en marcha de iniciativas sociales y solidarias que encuentran en estos escenarios un marco ideal".

El aumento del tránsito peatonal y de los usos ciudadanos plantea, al mismo tiempo, el reto de una convivencia equilibrada. En este sentido, el Santa Olaya afronta su propia ampliación y remodelación como una oportunidad para contribuir al desarrollo del entorno. El nuevo edificio proyectado aspira a convertirse en un referente arquitectónico y deportivo. Desde la entidad se insiste en mantener un equilibrio entre el cuidado de sus casi 15.000 socios y su vocación de servicio a la ciudad, coherente con su condición de entidad declarada de utilidad pública.

Turismo y hostelería: un nuevo eje urbano

El sector turístico ve en Naval Azul una pieza clave para completar el frente marítimo gijonés. Desde OTEA, Ángel Lorenzo considera que la apertura del paseo rompe con la sensación de "fondo de saco" que hasta ahora limitaba espacios "como Poniente o el Acuario", y abre la puerta a un desarrollo más continuo y atractivo para visitantes y residentes.

"La hostelería aparece como un elemento necesario para dar vida al paseo, siempre desde una perspectiva compatible con el descanso vecinal y respetuosa con la identidad asturiana", advierte Lorenzo. El presidente de OTEA apunta así a una oferta diversa, de calidad y vinculada al paisaje marítimo, "capaz de convertir Naval Azul en una zona singular de esparcimiento durante todo el año". En concreto, señala a "la cultura sidrera": "Estamos ante un enclave privilegiado para disfrutar de buenas terrazas al borde del mar, que combinen calidad, tradición y sostenibilidad".

Elementos decorativos en el paseo

Elementos decorativos en el paseo / Juan Plaza

El Acuario, motor científico y social

El BIOPARC Acuario de Gijón ha vivido en primera línea la transformación del entorno, desde la marcha del último barco del astillero hasta la apertura del paseo. Su director, Alejandro Beneit, destaca que "toda actividad alrededor del Acuario resulta beneficiosa" y confía en que Naval Azul "incremente las visitas y refuerce su papel como equipamiento científico, educativo y turístico".

El centro se prepara además para colaborar "con las empresas que se instalen en el ámbito de Naval Azul, especialmente en proyectos ligados a la economía azul, la investigación y la conservación marina". Con una intensa actividad investigadora, divulgativa y cultural —incluido un auditorio muy activo y el Kraken, reconocido a nivel nacional—, el Acuario se presenta como un actor clave en el nuevo ecosistema que empieza a tomar forma.

Un primer paso de un proyecto mayor

Desde el movimiento vecinal se valora positivamente la apertura del paseo, aunque se recuerda que Naval Azul es un proyecto "de largo recorrido". Álvaro Tuero, presidente de la Asociación de Vecinos Atalía, subraya que la verdadera transformación llegará "cuando el conjunto del ámbito esté desarrollado y se aborden cuestiones pendientes como "la integración de parcelas aún sin transformar". La inauguración del paseo es, no obstante, un avance tangible que permite a los vecinos empezar a apropiarse del espacio y visualizar el futuro del barrio.

Naval Azul ya es una realidad que se camina y se vive. La apertura del paseo, tal y como remarcan desde el Ayuntamiento, ha devuelto el mar al oeste de Gijón y ha activado un proceso de transformación con un marcado impacto social. El reto ahora es consolidar este primer logro y avanzar, con planificación y diálogo, hacia un litoral abierto, dinámico y plenamente integrado en la vida urbana de la ciudad.

Javier Palacios, vecino de Poniente

"Naval Azul genera ilusión a los vecinos: es una gran oportunidad para seguir cohesionando la ciudad y ampliar la fachada maritima"

Gonzalo Méndez, presidente del Club Natación Santa Olaya

"El nuevo entorno revaloriza el litoral y beneficia tanto al conjunto de la población: fomenta el deporte y la puesta en marcha de la iniciativa"

Ángel Lorenzo, responsable de OTEA en Gijón

"Es fundamental que la hostelería esté presente en el desarrollo turístico de la zona para ofrecer servicios tanto a las empresas como a los ciudadanos"

Alejandro Beneir, director de BIOPARC Acuario de Gijón

"Actualmente colaboramos con varias instituciones y nos entusiasma la idea de tener nuevos 'vecinos' con los que fortalecer la economía azul"

Álvaro Tuero, presidente de la Asociación Vecinal 'Atalía'

"La transformación será todavía más grande cuando esté listo lo que es el polígono de Naval Azul; tengo ganas de ver el proyecto terminado"

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