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El legado de Gijón Ecoresiliente: zonas verdes en Gijón como tres campos de fútbol de extensión

El proyecto de renaturalización financiado por Europa se despide de Moreda, La Calzada y Viesques dejando 20.000 metros cuadrados más de áreas verdes

Intervención con jardín de lluvia entre las calles Daniel Palacio Álvarez y Gloria Fuertes. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Intervención con jardín de lluvia entre las calles Daniel Palacio Álvarez y Gloria Fuertes. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Gijón

El espíritu de Gijón Ecoresiliente seguirá vivo años mientras los árboles plantados por vecinos y escolares en los minibosques de cada zona sigan creciendo y el agua filtrándose en la tierra hasta ser retenida en la nueva red de jardines de lluvia.Pero el gran proyecto de renaturalización impulsado por el Ayuntamiento en La Calzada, Moreda y Viesques a partir de fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) escribió esta semana su punto y final en la parte de obra civil con la recepción de unas últimas actuaciones que estaban pendientes en el entorno de La Calzada-Veriña.

Minibosque plantado junto al polideportivo de El Natahoyo-Moreda.

Minibosque plantado junto al polideportivo de El Natahoyo-Moreda. / Ángel González

Gijón Ecoresiliente le ha servido a la ciudad para ganar más de 20.000 metros cuadrados –el equivalente a tres campos de fútbolen nueva infraestructura verde urbana y para adelantar parte del trabajo del gran plan de renaturalización urbana aprobado hace unos meses y que compromete 264 millones en veinte años para conseguir hacer de Gijón una ciudad resiliente.

Un plan de renaturalización que ya estaba en la mente de los técnicos de Parques y Jardines cuando la desgracia del covid se transformó en la oportunidad de conseguir fondos europeos y el Ayuntamiento, entonces con un gobierno de PSOE e IU y Aurelio Martín al frente de la concejalía de Medio Ambiente, presentó su Gijón Ecoresiliente a una convocatoria de ayudas de la Fundación Biodiversidad, entidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Gijón, junto a Gerona, consiguió la mejor puntuación entre las 99 ciudades participantes. Era el año 2022.

Desde entonces se han movilizado 3,2 millones en unas cuarenta actuaciones directas en tres territorios de la ciudad –y también en acciones de investigación y divulgación–cuya ejecución ha rematado la concejalía de Medio Ambiente ya con el edil del PP Rodrigo Pintueles a la cabeza. ¿Qué tipo de actuaciones? Pues desde generar minibosques urbanos a corredores ecológicos pasando por utilizar el sistema Estocolmo de plantación en calles y plazas o desarrollar depósitos de agua y jardines de lluvia. Todo resumido en un concepto: cambiar gris por verde y asfalto por arbolado.

Actuación de renaturalización en la calle Gabriela Mistral, en el entorno del centro de salud de La Calzada.

Actuación de renaturalización en la calle Gabriela Mistral, en el entorno del centro de salud de La Calzada. / Ángel González

Entre las últimas obras ejecutadas en el entorno de la cuenca de la calle Brasil, en el área de La Calzada, destacan las renaturalizaciones en las calles Brasil y Oriental, el entorno de la playa del Arbeyal, el parque de la Harinera y la parcela próxima a la sede vecinal de Veriña; además del jardín de lluvia de la calle Federica Montseny y un depósito de almacenamiento de agua de 300 metros cúbicos, en los jardines de Lázaro Cárdenas.

Hasta un patio escolar

La Calzada es, quizás, la zona donde mejor se puedan detectar los avances en mejora ambiental que se buscaban con Gijón Ecoresiliente. Unas cifras para entenderlo: se han plantado 107 árboles, 110 arbustos de gran porte, 5.930 arbustos genéricos, 860 arbustos tapizantes y 498 herbáceas acuáticas.

En Moreda, cuyos vecinos disfrutaban ya de un gran parque ha podido crecer con este proyecto, quizás la acción más vistosa de cara al resto de la ciudad sea la renaturalización de la plaza de La Habana, ya que es el espacio central de la vida del barrio. Pero también están los minibosques junto al polideportivo y la comisaría, la renaturalización de la calle Desfiladero de los Arrudos o la conexión verde de la plaza del Urogallo. Por poner algunos ejemplos de actuaciones que también tocan a El Natahoyo en su zona fronteriza. Y, aunque no estaba previsto, la posibilidad de contar con un dinero para hacerlo y el interés de la comunidad educativa hizo que Gijón Ecoresiliente se colara en el patio de la escuela infantil Miguel Hernández para plantar vegetación y hacer un mural dedicado a la naturaleza.

La cuenca del canal del Molín sumó a Viesques a Gijón Ecoresiliente con, entre otras actuaciones, un proceso de renaturalización en el entorno del Parque Fluvial y tres minibosques. Entre las últimas actuaciones, un jardín de lluvia en la calle Daniel Palacio Álvarez y un corredor verde en la calle de Juan Botas.

Todo esto tiene que ver con las actuaciones físicas que se pueden ver en los barrios pero Gijón Ecoresiliente ha sido mucho más que construir o plantar. También ha sido hacer comunidad, y por eso la colaboración con entidades vecinales y centros escolares de cada barrio, e investigar. Y en esta parte, el Ayuntamiento se alió con la Universidad de Oviedo, Cogersa y el Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC) para trabajar en la creación de tecnosuelos para jardinería regenerativa y realizar estudios sobre biodiversidad urbana.

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